diumenge, 27 de febrer del 2022

Històries per emplenar les absències

Vaig anar a escoltar una xerrada de la Judith Schalansky al CCCB a proposta de dues amigues amb les que anava i després no es van presentar. No coneixia aquesta escriptora alemanya de res i em va encantar escoltar-la, fins al punt que em vaig comprar el seu llibre “Altas de islas remotas. 50 islas en las que nunca he estado y a las que nunca iré”.

Algunas reflexiones que em van interpel·lar.

Al seu darrer llibre, fa inventaris de coses. Jo també faig llistes de coses, però ella de les coses que ha perdut. “Escriure aquesta llista de coses que he perdut és una manera de no perdre-les”. “Fem llistes de coses que hem de fer per oblidar-nos de recordar-les”, d’aquesta manera comprem libres per no oblidar que l’hem de llegir Malgrat triguem anys a llegir-ho.

També va parlar de les absències que és un tema que m’interessa literàriament. “Les absències tenen la materia força que les presències”. Per això hi ha tantes històries de fantasmes. Les absències omplen els buits de les històries familiars. Aquella història que sempre està amagada, aquell familiar del que no es parla, tot els silencis. Imagino que una persona nascuda a Alemanya pot explicar moltes d’aquestes absències i silencis. “Com a espècie, estem acostumats a escriure històries de substitució” què ha passat amb el pare? Amb l’avi? Schalansky va confessar que fa “arqueologia reconstruint a partir de fragments dispersos”. I reivindica que no són històries falses sinó inventades, emplenant els buits, els forats. Aquest inventari de coses perdudes també em va fer pensar en els gabinets de curiositats.

Schalansky també va parlar de la reconstrucció del passat, de com creem un relat perquè el passat no és un cosa tancada, sempre s’interpreta. No és el mateix com les pel·lis dels anys 80 parlen dels anys 50 a Alemanya a com ho fan les pel·lis avui en dia de la mateixa època.

“Una memòria que ho retè tot, en realitat no retè res” Borges.

Reflexiones sobre la crisis de la mediana edad, que se cura caminando

Andar por el placer de andar, sin otro objetivo. Cada mañana miles de mujeres mayores quedan con sus amigas para ir a andar a parques, paseos y ramblas. Cada noche de verano, expediciones de mujeres abandonaban las callejas blancas de mi pueblo para lanzarse a la negritud de la carretera o el silencio de la montaña, aprovechando el único momento en el que el calor da tregua en Andalucía. Andar como entretenimiento, actividad física, hobby, como forma de desplazarme predilecta, como viaje. No resulta novedoso en mi vida, puesto que hace años que andar por el simple placer de andar es una actividad habitual para mí, a menudo compartida con personas queridas. Hago viajes a lugares lejanos donde recorrerlos andando es el principal objetivo y los paseos vespertinos con mi madre son nuestra rutina diaria como un momento de descomprensión de la jornada laboral y de tiempo compartido juntas. El deseo de andar se convirtió en exacerbado durante el confinamiento más duro y dio paso a la frustración cuando empezaron las fases de desconfinamiento por no poder hacerlo lejos del cemento, los edificios, las naves industriales y las estrechas aceras. En mi ciudad, la más masificada de Europa, no se cortaron calles para habilitarlas para el paseo.  Pero es cierto que en los últimos meses cuando la vida me ha dado un revolcón, andar ha sido una revelación, ha adquirido un valor casi vital como una actividad sanadora, curativa, liberadora. Han sido espacios de socialización, de risas, de descubrimiento y conocimiento mutuo, pero también de reflexión, de confidencias, de intimidad que facilita el ir caminando, a menudo sin rumbo, acompañada siempre por personas cercanas, algunas del batallón de sororidad  que se movilizó para tejer la red que evitara que cayese. Andar para dejar fluir las conversaciones,  hilos de ideas y pensamientos que se van enredando como una madeja a medida que avanzan nuestros pies.

Y justamente andar es una de las principales salidas a la crisis existencial de la mediana edad que apunta el filósofo Kieran Setiya  en un ensayo En la mitad de la vida. Una guía filosófica. “Existe un placer en salir a dar un paseo, vagar por ahí o hacer montañismo, no para llegar a ninguna parte, sino por el bien mismo de andar. Andar a es atélico: a diferencia de volver caminando a casa, no tiene por objetivo su propia terminación”.

Setiya nos ilustra sobre las actividades télicas (del griego “telos”: final) “que conducen a estados terminales, en los que éstas se acaban, y por lo tanto se agotan”. Son aquellas actividades que tienen un objetivo que cumplir, que realizas para llegar a un término. Después están las actividades “atélicas  que no conducen a ningún punto ni se agotan. Serían el caso de escuchar música, pasar el rato con los amigos o la familia o ir a dar un paseo.

Según Setiya, en gran parte la crisis de la mediana edad se produce porque cada vez más construimos nuestra vida en torno a actividades télicas, una existencia basada en proyectos con objetivos que tenemos que cumplir, planes, y logros. Me reconozco en esta mentalidad. Mi tendencia excesiva hacia las actividades télicas. Tengo listas diarias, semanales, mensuales, anuales, vitales de logros y objetivos que quiero alcanzar. Y como soy tan disciplinada me esfuerzo por conseguirlos y pongo todos los medios y rigor en lograrlo. “Estos proyectos son la fuerza motriz que nos impulsa hacia el futuro y una razón para vivir”, asegura Setiya.

Pero la mentalidad télica es una trampa en sí misma, porque te aboca a una existencia centrada en agotar proyectos, en completar planes, en consumir objetivos. Una fuente de frustración y insatisfacción, un sinsentido que lleva a la crisis existencial que expone Setiya (El vacío está en la esencia  de la orientación télica”) o al abismo del que hablaba Schopenhauer. “El problema de estar consumido por los planes, obsesionado por hacer cosas. Si tus fuentes de significación son abrumadoramente télicas, sea cuál sea su valor, el éxito de los planes solo puede significar su cese. Es como si estuvieras luchando por erradicar el significado de tu vida, y este solo se salvara porque es demasiado grande o porque sigues encontrando más” (Setiya). Según este filósofo, si tu motivación vital nace del sufrimiento de cumplir tu objetivo, cuando cumples el objetivo lo pierdes, pones fin a una actividad que hace que tu vida sea valiosa. “Este motor de autodestrucción  es el que alimenta la crisis de la mediana edad” (Setiya). Y pone un ejemplo claro: es como si te esforzaras por conseguir amigos con el fin de luego decirles adiós.

Las reflexiones de este ensayo me han hecho pensar en algunos pensamientos de Virginia Woolf en "Las Olas"

“Y sin embargo, la vida es agradable, es tolerable. El martes sucede al lunes; luego viene el miércoles. El espíritu crece y se multiplica. El sentimiento del Yo se fortifica; también el dolor es absorbido en este continuo crecimiento. Abriéndose y cerrándose, cerrándose y abriéndose, con un incesante murmullo, el apresuramiento y la fiebre de la juventud encuentran su empleo hasta que todo ser parece maniobrar con la perfección de un mecanismo de rejo ¡ con qué rapidez nos transporta la corriente de enero a diciembre! ¡somos arrastrados por un torrente de las cosas y estas cosas se han tornado tan familiares que ya no percibimos su sombra”

Quiero vivir siempre

Reconozco la sensación cuando llega un momento en tu vida en que te preguntas: ¿Esto es todo lo que hay? ¿Cuál es el sentido de estar aquí? ¿tengo una vida que vale la pena ser vivida? Sólo tengo una vida, ¿la estoy viviendo como debería o desperdiciando este regalo?  Y no es una crisis de la modernidad, la Odisea ya hablaba de la crisis de la mediana edad cuando nos encontramos a Ulises en plenos episodios de infidelidad, borracheras, muerte del padre y  necesidad de terapia familiar. El libro cita un estudio norteamericano que sitúa la crisis de la mediana edad en torno a los 46 años como la parte baja de una U mayúscula donde el inicio de la letra es la juventud y el final es la vejez.  Satiya asegura que la crisis de la mediana edad surge de la opresiva necesidad de trabajar, no de la ausencia de valor del mundo.

El ensayo propone dedicar tiempo a cosas que no sean uno mismo y dejar de mirarse el ombligo, pero también a la importancia de reservar espacios en nuestra vida para hacer actividades con valor existencial, actividades con sentido. “Si pierdes contacto con el valor existencial , si no encuentras tu propio espacio para las actividades de los dioses, …”. Habla de la contemplación  como actividad ociosa y superflua, hecho que nos haría sentir culpables en esta sociedad hiperproductiva, pero es que aquí radica su gloria. “Parece que la felicidad reside en el ocio, en efecto, nos privan del ocio para tenerlo, igual que hacemos la guerra para tener paz”. Y no quiere decir que trabajar, facturar, tener obligaciones  y responsabilidades no sea importante pero “atrapado en la rueda de lo que hay que hacer, un día tras otro, puede que no tengas tiempo para lo que quieres pero no necesitas”.

Setiya también se centra en un capítulo en la sensación de arrepentimiento, de la pérdida por las vidas que ya no tuviste, que pueden ocasionar la crisis existencial de la mediana edad. La tortura de las cosas que pudiste hacer y no hiciste. Lo que hiciste y lo que dejaste de hacer. La culpa de la acción y la omisión. La carrera que no elegiste, la beca a la que no te presentaste, el trabajo que no cambiaste, la pareja que escogiste. Sin embargo, lo que aconseja es no dejar estas ideas de arrepentimiento en un plano ideal o abstracto sino cotejarlas con la realidad, lo más concretas posible, porque a lo mejor entonces te das cuenta que tampoco eran la opción que habrías querido vivir. Como me dijeron una vez, hay que distinguir los sueños (por los que hay que luchar) de las fantasías. Y no debería generarme frustración no haber sido corresponsal de guerra, vivir en otra ciudad o dar la vuelta al mundo en velero porque me muero de miedo si veo una cucaracha así que imagínate un tiroteo, no podría vivir lejos de mi familia y amigas, y me mareo en patinete de pedales en el mar. “No sopeses alternativas de manera teórica, acércate: deja que lo especifico adquiera importancia frente a la gran caricatura de las vidas no vividas”.  “En la mediana edad estamos expuestos al dolor del deseo no satisfecho”. Cuando eres joven las pérdidas son futuras, vidas aún no vividas. A los 45, son vidas que ya no has vivido ni estás viviendo, son pérdidas pasadas y presentes. Aún así, prudencia en esos volantazos en medio de crisis existenciales:  “Piensa que aunque hay razones para cambiar nuestra vida – trabajos frustrantes, matrimonio fracasados, mala salud – el propio atractivo del cambio puede resultar engañoso … es fácil exagerar ese valor de cambio … Piénsate lo dos veces antes de destrozar tu casa. ¿Es su interior lo que odias o el hecho de que tenga muros”

El libro apunta que todo el desencadenante de esta situación es la conciencia de que la muerte no es una abstracción, sino una amenaza real. La asunción que somos mortales.  Que con suerte estamos a mitad del trayecto. Y tal vez, al final, tanto andar nos permite dilatar el destino y disfrutar del camino

“No quiero morirme, no quiero ni quiero quererlo. Quiero vivir siempre, siempre, siempre” Miguel de Unamuno.

diumenge, 20 de febrer del 2022

La lluita per la justicia ambiental de les dones de la Terra de foc

 Els romans la coneixien com a Campania Felix per la riquesa i fertilitat d’aquestes terres i els seus aqüífers i la bellesa del paisatge al peu del Vesuvi. Avui la zona situada entre les províncies de Nàpols i Caserna és coneix com a “Terra dei fuochi”, un dels majors abocador de residus tòxics industrials del món. Una terra enverinada, un paisatge desolador on s’han estat abocant i cremant residus que han contaminat terra, aigua i aire.  

Aquesta és una història de devastació premeditada i sistemàtica de la terra que implica crim organitzat, política i empreses, per evadir els costos i impostos que comporta la gestió dels residus tòxics industrial. Però també és una història sobre l’asimetria de poder entre el sud i el nord d’Itàlia, entre les empreses, els polítics i la màfia i les comunitats i veïns. Darrera d’aquest desastre ambiental i de salut pública s’amaguen els interessos econòmics del tràfic de residus perillosos i nocius de la industria. Segons el documental, “Residuos: No hay marcha atrás”, “el tráfico ilegal de residuos mueve unos 14.000 millones de euros. Este es uno de los negocios más rentables, después de las armas y las drogas".





Les arrels d’aquesta catàstrofe les trobem als anys 80 quan alguns clans familiars vinculats a la Camorra se n’adonen del negoci de la gestió dels residus i aconsegueixen una situació de monopoli amb la inèrcia, indiferència o complicitat de les autoritats que van decidir que la Campania seria la regió on ubicar els abocadors en nom del bé comú. 410.000 camions han transportat més de 10 milions de tones de residus tòxics del nord al sud d’Itàlia, segons el documental “La terra dei fuochi”.

Es va escollir una comunitat aparentment feble i apàtica, acostumada a baixar el cap davant dels abusos de poder. Tanmateix, en aquesta ocasió es va formar una resistència que es va organitzar per la justícia ambiental. Les protestes de la població van arribar al seu punt àlgid l’any 2008 amb la creació de campaments on els veïns van viure durant mesos en caravanes i tendes de campanya. “Questa é la frontera tra cittadini e Stato: la salute pubblica e la tutela del territorio, nostro bene più prezioso, perché stracarico di storia e di patrimonio culturale”, explica l’escriptor Erri de luca al pròleg del llibre “Teresa e le altre”. En aquell moment, el govern neoliberal de Silvio Berlusconi va decretar el control militar de la zona i va donar autorització per reprimir amb violència les accions de protesta que impedien el pas de camions o el funcionament dels abocadors. La coneguda com a “guerra dels residus” va arribar a les portades nacionals i internacionals, aconseguint el suport de l’opinió pública i obligant el govern de Berlusconi a fer marxa enrere.

 La famosa obra “Gomorra” di Roberto Saviano al seu darrer capítol titulat “la Terra dei fuochi” parla dels residus tòxics a la Campania i de l’increment de malalties i tumors relacionats. A Novella Vitale aquest fragment li va canviar la vida. Va fotocopiar aquest capítol i el va repartir per la feina, les botigues i les bústies dels seus veïns. “Da quel momento, comunque, ho sentito fortemente che dovevo faré qualcosa per mia figlia, per la mia gente, per la mia terra”. Ho explica al llibre “Teresa e le altre” coordinat pel professor d’humanisme ecològic Marco Armiero, on les dones parlen en primera persona d’aquelles protestes. ”Non potremmo interrogarci su come una data ricerca sia stata influenzata da quanto accade nella società”( Armiero, 2014).

Un coneixement encarnat 

Aquesta recerca es basa en una producció de coneixement que dona veu a les persones que experimenten aquesta realitat, com a cossos que són rellevants per la seva participació i implicació en el conflicte.   “La prima volta che ho visto un rogo di rifiuti: un dolore fitto, come un pugno nello stomaco, che non mi permetteva di stare in piedi, una sensazione di nàusea che rasentava la voglia di vomitaré”, explica Nunzia a “Teresa e les altre” (2014). No és un coneixement sorgit d’un laboratori, sinó des dels vincles de la comunitat, del saber compartit, de la vivència dels cossos, del dolor i del patiment. 

En un article del 2004 publicat a la revista The Lancet Oncology, els doctors Alfredo Mazza i Kathryn Senior relacionen l’increment de casos de càncer a la zona de Nàpols i Salerno amb la contaminació ambiental de la zona. Al documental “Residuos: No hay marcha atrás”, Marilena Natale reitera que l’augment de casos de càncer està relacionat amb els crims ecològics de la zona. L’evidència científica confirma els elevats índex de malalties cancerígenes a la “Terra dei Fuoghi”, però els testimonis de “Teresa e le altre” posen de relleu el saber informal i l’experiència directa i el dany ambiental encarnat en la malaltia.  Al llibre “Teresa e le altre”, Nunzia  relata els dolors a l’estomac, als intestins, les diarrees, les hemorràgies, la solitud, la tristesa, les intervencions quirúrgiques, les hospitalitzacions, les dificultats de mobilitat per una  malaltia autoimmune que es vincula a la contaminació de la zona: “Che cosa il mio corpo mi stava comunicando con le continue infezione che mi colpivano e la diffusa putrefazione delle mie ferite chirurgiche, perennement aperte”.

A través de la vivència per les malalties i morts dels familiars i amics, el patiment de les protagonistes del llibre es transforma en activisme polític: “Dopo la mia malattia, la battaglia per la difesa dell’ambiente è estata la mia ragione di vita, il mio ruolo sul pianeta”, confessa Nunzia a “Teresa e le altre” (2014).

 

El relat en primera persona de les dones  

Aquesta obra recopila la connexió entre epistemologia i política. És un projecte epistemològic feminista que parteix d’una democràcia cognitiva perquè inclou la perspectiva de les dones protagonistes en aquesta lluita, punts de vista que han estat marginats i subjugats.  Estem parlant de fèmines del sud d’Itàlia, on per la seva condició de dones i pel crim organitzat a la zona han estat educades en el silenci i l’obediència: “Dobbiamo estaré buoni e tranquilli mentre la nostra terra viene devastata”, assegura Novella Vitale a “Teresa et le altre” (2014).

I és que en aquesta lluita per la justícia ambiental les dones tenen un paper protagonista. “Non figlie, non madri, non mogli: innazitutto done contro la riduzione del loro paraggi a pattumiere infette. Donne oltre la prima linea, che è trincea difensiva: donne a ocupare lo spazio vuoto tra le prepotenze di Stato e la legittima difesa della loro comunità”, recorda Erri de Luca al pròleg del “Teresa e le altre.

Més enllà de les dades numèriques, el relats en primera persona del llibre coordinat per Armiero  ajuden a fer pensable i visible el dany ambiental a través de les veus expertes.  Les posicions postestructuralistes parlen del llenguatge com a agent que construeix la realitat social, les percepcions i representacions que ens fem del món. Per tant, ens trobem amb un projecte de guerrilla narrativa on el relat esdevé un instrument de resistència i assumeix la responsabilitat del punt de vista. A més, les protagonistes parlen de les olors, sabors, llengües que s’inflen, ulls que piquen, ganes de vomitar, dolor a l’estomac aconsegueixen fer tangible els efectes tòxics amb un discurs multisensorial que contribueix a donar rellevància política als residus.

Identitat d’una comunitat empoderada   

 “Stare al presidio significava rivendicare il diritto ad abitare in un ambiente non contaminato, a tutelare la pròpia salute e quella dei propi figli, ma anche delle radici comunei, preservando un luogo fortamente identitario qual è il Vesuvio”, recorda Carlota Caputo, al llibre coordinat per Armiero (2014), il·lustrant l’experiència de resistència col·lectiva que ha generat un sentiment de comunitat, ha transformat els vincles i ha aportat a assumir un rol políticament actiu. I conclou Caputo: “un’esperienza di partecipazione democràtica e di lotta civile, che ha cambiato per sempre la loro manera di relazionarsi all’ambiente in cui vivono. Persone diverse per estrazione sociale, livello di istruzione, età, genere, ideologia política , reddito, tutte accomuante dall’intento di difendere il propio territorio bloccando l’apertura della discarica”

Al reportatge “Terra dei fuochi oggi: come sono stati identificati rifiuti tossici e discariche” es mostra com les anàlisis geoquímiques i geofísiques han permès evidenciar la transformació del territori de la Campania per causa dels residus tòxics, una fita de l’Antropocè. Aquest tipus de coneixement de la ciència tradicional ha estat clau per donar autoritat a les denúncies, però també s’ha complementat amb la generació de coneixement que han aportat les comunitats epistèmiques i l’activisme basat en l’evidència. En aquest cas, podríem citar-ne iniciatives com l’organització de comitès de vigilància de les fogueres que eren registrades en una web o la recollida de documentació i entrevistes per poder presentar demandes al Parlament italià i europeu.

De fet, estaríem davant de comunitats epistèmiques híbrides atès que s’ha produït una col·laboració entre la ciència tradicional i el saber experiencial.

L’obra “Teresa et le altre”, coordinat pel professor Marco Armiero és un projecte que exemplifica com fer sensibles els residus i la seva toxicitat a través del relat de dones que encarnen el coneixement en els seus propis cossos i que han participat en l’activisme basat en l’evidència i han format part de comunitat epistèmiques per lluitar per la justícia ambiental.

Aquest article ha estat possible gràcies a les converses i a la documentació aportada per Brigida Di Salvatore, una de les dones autores del llibre que explica la seva experiència com a portaveu del campament i les protestes de Serre a "Teresa e le altre".


diumenge, 2 de gener del 2022

Libros que me han acompañado en el 2021

 

Empecé el año leyendo una biografía de Mary Shelley que me permitió reencontrarme con su figura y su época. Y conseguí leer la Odisea, en una versión comentada e ilustrada preciosa que no puede evitar comprar cuando me la encontré en el mostrador de una librería a la hora de pagar.

En realidad la Odisea respondía a ese objetivo que me puse hacer un par de años de leer un clásico o una de las grandes obras de la literatura universal, pero también al eje temático que me ha llevado al mediterráneo oriental este año. Si el año pasado me interesé por la literatura centroeuropea del periodo de entreguerras, en este me he centrado en libros sobre Grecia, Turquía o Egipto. Cierto que siempre ha sido un territorio y una época (el periodo clásico) que me ha interesado mucho pero la semilla este año fue El infinito en un junco de Irene Vallejo que ha sido uno de los libros que más impresión me han causado este 2021 y del cuál he seguido muchos hilos, han salido muchos otros libros anotados para leer. De ahí salté a otro libro de la misma autora, El silbido del arquero, regalo de mi cumpleaños. A la afición por la zona, se le sumó la serie de televisón The Durrell que como a casi todo el mundo que la ha visto imagino que te lleva a soñar con un viaje a Corfú que espero hacer en un futuro próximo.  A partir de ahí empecé en verano a aventurarme en el Cuarteto de Alejandría de Lawrence Durrell leyendo Justine y Baltasar, pero en una traducción en español de Sudamérica que costó seguir. Esta Navidad me han regalado el Cuarteto entero en la preciosa edición de Proa que espero disfrutar y seguir leyendo.

Antes de dejar de lado el hilo Europa en periodo de entreguerras, leí “Una librería en Berlín”, la correspondencia entre Herman Hesse y Stefan Zweig y “Viaje al pasado” de este último autor, uno de mis escritores de cabecera. De hecho, me pedí de regalo de Sant Jordi sus memorias “El temps d’ahir” que es uno de los libros que más me ha influido en mi vida.

Otro de los caminos de lectura de este año ha sido leer novelas en francés y en italiano para mantener el idioma. Siempre y cuando sean obras que me interese leer. Así empecé el año con “L’isola d’Arturo” de Elsa Morante, seguió con “Vol de nuit” de Saint-Exupery, “Le piccole virtu” de la sempre impectable Natalia Ginsburg per setmana santa, “Il giardino dei Finzi-Contini” de Giorgio Bassani a l’estiu y “Il colibrí” de Sandro Veronesi a la tardor.

La poesía ha continuado estando presente en este año. Evidentemente releyendo muchos poemas de manera habitual a los que vuelves a buscar o descubrir un poema como Margarit, Luís García Montero, Machado, Plath, Lorca o Benedetti. Pero también leyendo por primera vez poemarios de otros autores como Szymborska que tal vez haya sido la lectura más importante de este año que dejamos atrás. También leí la poesía completa de Alejandra Pizarnik, un poemario de Sara Bueno y la antología de de Karmelo Iribarren.

Otra de las principales influencias a la hora de escoger mis lecturas son las recomendaciones y los préstamos de mis amigas lectoras. Así siguiendo a mi amiga Eva leí “Les formes de verb anar” de Jenny Erpenbeck, también una de las lecturas más apasionantes del año y “la meitat evanescent” de Brit Bennett. Y por recomendación de mi amiga Neus leí “Seqüela” de Rachel Cusk, también el Colibrí antes citado, “Un lugar llamado antaño” de Olga Tokarczuk y “Hammet” de Maggi o’Farrell, otro de las grandes lecturas del año que me llevó a derramar lagrimones en el metro.

“Hammet también formaría parte de otro gran grupo de libros que son las novedades o las recomendaciones que anoto de los programas de radio y televisión sobre libros que sigo. De esta manera, he leído “Malahierba” de Manuel Jabois, “Las Maravillas” de Elena Medel, “No diguis res” de Patrick Radden Keefe, “Otoño” de Ali Smith, “El don de la siesta” de Miguel Ángel Hernández, “La otra guerra” de Leila Guerriero, “Simón” de Miqui Otero, “Ordesa” de Manuel Vilas, “Un amor” de Sara Mesa y “Cara de pan” de la misma Sara Mesa. De todos estos me quedo con las risas de la novela de Jabois, la inquietud de Sara Mesa, las frases contundentes de Vila y el periodismo de altura de Radden Keefe y Guerriero.

Una vez más, y como siempre, la literatura ha sido un asidero fundamental en mi vida en un año complicado y duro.

dissabte, 28 d’agost del 2021

Un viatge per la memòria a la Catalunya Nord

 Aquests dies hem fet un petit viatge al nostre passat. Un viatge a la Catalunya nord per recuperar la nostra memòria història. D'un passat de refugiats, opressió i fugida que ha estat present tot el segle XX al món i és el present avui en dia.



Seguint les passes de la fugida per la frontera el 1939 fins a #Cotlliure per visitar la tomba d'Antonio Machado. El poeta va morir el 22 de febrer de 1939 als 63 anys després d'un dur viatge creuant la frontera, fugint del feixisme. Amb ell, havia portat una capseta de fusca amb terra espanyola perquè l'enterressin am b ella si moria lluny del seu país. La seva mare, que l'havia acompanyat en la fugida, va morir tres dies més tard. En un butxaca de l'abric del poeta van trobar un vers escrit per ell: "Estos días azules y este sol de la infancia". Com un dels poetes de capçalera en la meva vida, he tingut aquests versos escrits en un suro del meu despatx durant anys. Va ser emocionant visitar el cementiri i la seva tomba, amb banderes, pedres, cartes que la gent deixa en una bústia.



A pocs quilòmetres de #Cotlliure trobem Argelès-sur-mer on França va crear el camp de concentració per tancar els refugiats espanyols que fugien de la derrota. La Retirada, la desfeta, la derrota, la fugida, el fracàs. Ens va costar bastant localitzar el museu que està dedicat a recordar els morts i presoners d'aquest camp francés. No hi ha cartells ni indicacions al poble, i de fet, vam passar diverses vegades per davant sense identificar-ho. És un museu petit, discret, que amb un preu de 2 euros fa un petit recull de la història d'aquella ignominia. Una població famèlica, morta de fred i de por que venia de tres anys de guerra, bombardeig i mancances, dones, gent gran, infants i homes, van arribar a França i es van trobar que els llançaven a viure en una platja, en ple mes de gener i febrer de 1939. No tenien aliments, ni aigua, ni mantes, ni sostre, ni letrines, ni llibertat, atès que estaven tancats en aquella platja. Es calcula que 100.000 persones van ser tancades en aquella platja amb fam, fred, pena, dolor, i malalties que no van trigar a proliferar.

Del museu ens vam acostar al cementiri espanyol on estan enterrades les persones que van morir en aquell camp de concentració. Sense cap indicació, ni senyal, al mig de la carrera que porta a la platja atestada de cotxes amb gent que va a prendre el sol i davant d'un camping, vam trobar una tanca amb un fragment de terra i un discret monument que recorda els morts que hi ha enterrats allà. També hi ha un altre petit monument que recorda el noms dels infants morts en el camp de concentració. La gent havia deixat flors, banderes, pinyes i pedres pintades de color. És un lloc que van generar molta pena, pel que representa i per la manca de cura i d'atenció que ha rebut. Em parlaven dels impresionants cementiris americans i alemanys que es poden visitar a Normandia en contrast amb aquell quadrat de terra abandonat.







A poca distància del cementiri, en el passeig marítim d'Argèles-sur-mer, també vam visitar el monument que recorda el lloc exacte on estava instal·lat en camp de concentració. Els banyistes francesos i turistes passejaven en banyador pel passeig ignorant aquell monument. Vam trobar tres plaques. Una del govern català i una del govern espanyol que tenen dos o tres anys i que ja estava bastant deteriorades i una placa de pedra escrita en francès sense signatura molt més emotiva i punyent.


Algunes dones i infants van aconseguir evitar, al menys temporalment, la vida en el camp de concentració (a més del d'Argelès-sur-mer, es van instal·lar més camps en la zona per acollir els refugiats espanyols. I insisteixo: no eren camps de refugiats. Eren camps de concentració), gràcies a la maternitat d'Elna, una institució que prom
oguda per una organització humanitària suiïssa i dirigit per la mestra (no infermera)
Elisabeth Eidenbenz va aconseguir rescatar el camp dones embarassades per assegurar un naixement en condicions higièniques i segures. Més de 500 infants van néixer en el palauet que va convertir en maternitat i que després d'acollir mares i nadons espanyols va amagar mares i nadons jueus, dones que posaven noms com Antonio als seus fills perquè semblessin espanyols i no jueus i aconseguir que la Gestapo no se'ls emportés.  A l'edifici de la maternitat avui podem visitar una exposició que recorda aquells fets però que es basa en fotografies i textos, l'espai donaria per fer una reconstrucció més interessant dels espais. 






Finalment, vam visitar el camp de concentració de Rivesaltes. U
n camp d'internament de població "indesitjable": refugiats espanyols, gitanos, jueus, alemanys derrotats al 45, refugiats de les colònies franceses i immigrants. Novament, un lloc solitari i aïllat que no està indicat ni en la carretera ni en el camí que porta fins allà. Podria ser volguda aquesta manca d'interès en identificar, visibilitzar i promoure els lloc de la vergonya de la història recent de
França? En tot cas, aquest museu sí que ofereix una experiència treballada i cuidada del camp. Es pot visitar el que queda de camp, veure els barracons, letrines, i en el museu trobem testimonis, fotografies, objectes, audiovisuals que permeten fer-te una idea de la vida al camp. Després dels refugiats espanyols, el camp va acollir gitanos i jueus fruit de la política de col·laboració amb el règim nazi del govern francés de Vichy. Molts dels jueus van ser deportats a camps d'extermini. Colpeja llegir la carta d'una mare que escriu al seu fillet de 2 anys a qui aconsegueix amagar de la deportació deixant-lo en mans d'una veïna. La dona i el seu marit van morir a Auswitch. No vaig poder evitar emocionar-me. També amb un quadern escolar d'una nena espanyola escrivint un poema de Lorca. Un cop acabada la guerra, el camp va acollir presoners alemanys i italians. Als anys 50 i 60, refugiats procedents de la pèrdua de les colònies com Argelia, Guinea o Vietnam. Als anys 80, va ser un Centre d'Internament d'Estrangers. L'exposició finalitza amb una reflexió sobre les poblacions desplaçades al món durant el segle XX i XXI, justament en un moment on veiem a la població civil fugint d'Afganistan.

Una visita casual però també història i curiosa que ens vam trobar quan vam anar a la platja de la Bahia de Poulille va ser descobrir que aquella zona havia estat una colònia industrial de dinamita des de mitjans del segle XIX fins als anys 80 del segle XX que va fundar Alfred Nobel. Es pot visitar el museu que recupera la història de la fàbrica i la vida en la colònia.

En general, una visita interessant i necessària d'un moment recent de la nostra història que s'hauria de conèixer més. D'altra banda, observem una desidia, falta d'interès o voluntat volguda per no tenir cura d'aquests espais de memòria històrica.

diumenge, 7 de febrer del 2021

La guerra de l'aigua

 Aquest cap de setmana m’ha impactat una noticia d’un fet que va tenir lloc fa més de 10 anys i que m’havia passat inadvertida fins al moment. Una notícia de El Diario.es escrita per Néstor Cenizo explicava que Adif deixava de portar aigua en cisternes al poble de Màlaga al qual va destruir el seu aqüífer amb les obres de l'AVE del 2005.


Una frase em va venir al cap en llegir la notícia: "L’home és el major assassí en sèrie de la Història". Ho afirma Yuval Noah Harari en la seva obra “Sapiens” per fer referència a com la mà de l'ésser humà ha provocat l’extensió de milers d’espècies d’animals. Concretament posa el cas d’Australia, una illa que durant milers d’anys havia conservat la seva flora i fauna gairebé intacta, fins que va arribar l’ésser humà a les seves costes i en 200 anys havien desaparegut pràcticament totes les espècies de l’illa.

En aquest cas, és una altra catàstrofe natural que m’ha impactat per proximitat familiar. El poble natal de la meva mare es diu Valle de Abdalajís (Màlaga) i s’ha conegut sempre com “villa de manantiales” per la riquesa aqüífera de la zona.

Un aqüífer que data de l’època juràssica i que es va quedar completament sec en qüestió d’un mes. Milers de milions d’anys dilapidats en dies per la mà irresponsable i assassina de l’ésser humà, per la voracitat salvatge. Les obres per construir el tren d’alta velocitat (AVE) per unir Màlaga i Madrid van fer un forat en l’aqüífer l’any 2007 per on es va escapar l’aigua a l’una velocitat de 34 milions de litres al dia. Segons la notícia de El Diario.es hi havia moments on es vesaven 800 litres per segon. Una catàstrofe irrecuperable.

A la desgràcia mediambiental i històrica, s’ha d’afegir que el poble està sense subministrament d’aigua de de llavors i sobreviu perquè Adif per compensar l’errada es va comprometre a portar aigua en cisternes. La notícia ha tornat, discretament, als mitjans aquesta setmana perquè Adif ha decidit que ja n’hi ha prou de portar aigua en cisternes al poble i que, a partir d’ara, s’espavilin com puguin.

El problema de l’aigua

“La guerra de l’aigua” és com es coneix el conflicte que va incendiar Bolívia l’any 2000 quan les poblacions indígenes i camperoles de la regió de Cochabamba es van rebel·lar contra la Llei 2029 que blindava els interessos de les multinacionals perquè cobressin als ciutadans per l’ús dels aqüífers públics. I si els veïns no pagaven, les empreses podien desnonar-los i quedar-se amb les seves cases. Així, les empreses van començar a cobrar, a preus molt elevats, per l’aigua que la població utilitzava dels rius o fonts públiques,  fins al punt que es va arribar a prohibir la recollida d’aigua de la pluja.  “También la lluvia” és el clarificador títol de pel·lícula que la cineasta espanyola Iziar Bollaín va dirigir explicant aquesta lluita de la població a Bolívia per recuperar el dret a l’aigua. “Yo diría que la guerra supuso algo más que la recuperación del agua como un bien común. Rompe con un esquema económico de despojo y cambia también el modelo político: renuncia el gobernador, el alcalde se escapa... Y la gente se erige como un poder soberano”, recordava Óscar Olivera, Premio Goldman 2001 pel seu paper en la defensa de l’aigua en un reportatge de el diari El País (2015).

Sense arribar a la violència de la guerra de l’aigua a Bolívia, a Espanya i a Catalunya també s’han lliurat batalles per la gestió de l’aigua. El Pla Hidrològic Nacional (PHN) tenia com a principal projecte el polèmic transvasament de l’Ebre que pretenia desviar aigua a zones com Barcelona, Castelló, Alacant, Múrcia i Almeria, El projecte va generar grans mobilitzacions ciutadanes en contra en forma de manifestacions o  recollides de signatures. Més recentment, la municipalització (o el seu intent frustrat) de la gestió de l’aigua en ciutats catalanes tan rellevants com Barcelona o  Terrassa han posat en peu de guerra les empreses energètiques mitjançant eines com demandes judicials o campanyes mediàtiques.

Amb diferents estratègies i mitjans, però aquestes lluites de l’aigua s’estan reproduint per tots els indrets del Planeta. I és que actualment estem davant d’una crisi climàtica on els drets sobre l’aigua esdevenen un element clau.  La economía globalizada está llevando a una modificación de la calificación de las aguas, que de propiedad común pasan a ser mercancía privada, que puede extraerse, comprarse y venderse libremente” (Shiva, 2002).

El cas de l’aigua ens portaria a plantejar qüestions com a qui pertanyen els recursos naturals: ¿poden ser propietat privada (ja sigui de les empreses o dels particulars), de la comunitat, de l’Estat? ¿o no són propietat de ningú?

Precisament la mateixa directora, Iziar Bollaín, ha dirigit recentment una altra pel·lícula “El olivo” que continua qüestionant-se  el suposat dret a propietat que els essers humans exercim sobre els recursos naturals. En aquest cas, reflecteix l’afany d’una jove per recuperar una olivera mil·lenària que la seva família va vendre a una multinacional alemanya per decorar el hall de la seva seu. Aquesta venda va sumir en una profunda tristesa al seu avi que en una escena del film recorda als seus fills que l’olivera no és propietat de la família perquè “l’arbre pertany a la terra”.

De qui és l'aigua?

Shiva té clara la resposta: L’aigua no pertany a ningú. “Como todo derecho natural, los derechos sobre el agua constituyen un derecho de usufructo; las aguas pueden utilizarse, pero no pertenecen a nadie” (Shiva, 2002). I per tant, ha d’esdevenir un bé comunal: “El agua, más que cualquier otro recurso, debe continuar siendo un bien común y requiere una administración comunitaria. De hecho, casi todas las sociedades han prohibido la propiedad privada de las aguas” (Shiva, 2002)

En el seu treball “Derechos sobre el agua: el Estado, el mercado y la comunidad”, explica que històricament la Humanitat ha gestionat l’aigua de forma comunitària. I situa el canvi de paradigma en un moment concret: la conquesta de l’Oest als Estats  Units. “El concepto «cowboy» de propiedad privada y las reglas para adueñarse de algo de los pistoleros del salvaje Oeste —Qui prior est in tempore, potior est in jure (Quien llega primero, tiene derecho de prioridad)— surgió en las explotaciones mineras del Oeste americano. En el caso del agua, la doctrina del primer llegado otorgaba derechos absolutos de apropiación, incluso el derecho a vender y comerciar con las aguas. Este nuevo concepto hizo que pronto surgieran y prosperasen nuevos mercados del agua, que no tardaron en sustituir a los derechos naturales que habían regido su uso hasta entonces. Los primeros colonizadores ejercieron derechos de monopolio sobre el agua, determinando su valor” (Shiva, 2002)

Segons l’autora, aquesta nova mirada d’apropiació de l’abastiment d’aigua inspirada en els cowboys es va convertir en model de l’economia capitalista i globalitzada que cada cop avança cap a una privatització generalitzada dels recursos naturals. “La lucha entre el derecho a un agua limpia y el derecho a contaminar es la lucha entre los derechos humanos y ambientales de los ciudadanos normales y corrientes y los intereses financieros de las empresas” (Shiva, 2002).

Aquesta lluita d’interessos de la qual parla Shiva no és un concepte teòric sinó que té un impacte tangible sobre la vida de les essers vius. L’any 2015, el CCCB va acollir l’exposició “Després de la fi del món” on una de les instal·lacions immersives et portava a caminar entre rius d’aigua de color corall, fúcsia  o àmbar com una metàfora de la contaminació dels rius a Bangladesh per part de les fàbriques tèxtils de la zona que cada temporada tenyeixen les aigües del color de moda de la roba d’Occident. No hem d’anar tan lluny per patir les conseqüències dels rius contaminats per la irresponsabilitat de les empreses que exploten els recursos naturals i perquè les administracions no han vetllat per la seva gestió adequada. La Generalitat i l’empresa israeliana Iberpotash tenen diversos contenciosos oberts per la seva presumpta responsabilitat en la salinització de les aigües de la conca del Llobregat degut a les muntanyes de residus salins que l’empresa ha anat creant fruit de la seva explotació de les mines de sal de la zona de Súria i Sallent. Tot i que la major part de les inversions per subsanar la contaminació creada han anat a càrrec del pressupost públic i no de l’empresa causant, tots dos implicats han reconegut que retirar les muntanyes de sal és “técnicament inviable y desproporcionadamente costosa” (Cordero, 2015b). Sota aquesta premissa, sembla ser que el negoci no és viable si no es contamina. Potser seria bo no contemplar com a viable un projecte si no es pot assumir el cost de la responsabilitat del seu impacte mediambiental.

D’altra banda, la gestió de l’aigua i la relació amb el medi ambient són qüestions que ens interpel·len a tots els pobles, comunitats i institucions del Planeta. L’aigua és un bé necessari per a la vida que cau i neix de forma lliure. Així doncs, s’hauria d’aprofundir en una entesa, comprensió i consideració de totes les interpretacions i no imposar solucions úniques ni menysprear les altes mirades

 

Bollaín, Iziar. “También la lluvia”. 2010.

Bollaín, Iziar. “El Olivo”. 2016.

Cata, Josep. “El TSJC autoriza a Iberpotash seguir vertiendo sal en el Bages”. El País. 30/6/2017. Recuperat de: https://elpais.com/ccaa/2017/06/30/catalunya/1498825986_043119.html

Cordero, Dani,La UE presiona a la Generalitat por la contaminación de Iberpotash”. El País 10/04/2015 Recuperat de: https://elpais.com/ccaa/2015/10/04/catalunya/1443978727_625777.html

Cordero, Dani. “La UE acusa a la Generalitat por la contaminación de Iberpotash” El País. 4/11/2015b. Recuperat de: https://elpais.com/ccaa/2015/11/04/catalunya/1446664805_221699.html

De Vicente, José Luís (comissariat). “Després de la fi del món”. Exposició al CCCB. Recuperat de: https://www.cccb.org/ca/exposicions/fitxa/despres-de-la-fi-del-mon/224747

Sauras, J. “La guerra interminable: 15 años de lucha por el agua en Bolivia”. El País. 12/07/2015 Recuperat de: https://elpais.com/elpais/2015/07/13/planeta_futuro/1436796771_984802.html

Shiva, Vandana. “Derechos sobre el agua: el Estado, el mercado y la comunidad”. En: Las guerra del agua: contaminación, privatización y negocio (p.35-53). Icaria 2002

Shiva, Vandana. “Water is peace”. 2015. Recuperat de: https://www.youtube.com/watch?v=C2K56rd1JuI

diumenge, 31 de gener del 2021

Ejercicio para retener la poesía de Wislawa Szymborska

 La lectura de los poemas de Wislawa Szymborska me ha causado una honda impresión. Estoy asombrada por su poesía, magnifica, como pintada con técnica de claroscuros, que te acompaña con voz queda y un lenguaje sencillo a hacerte las preguntas profundas de la existencia humana a través de situaciones de la vida cotidiana.

Pero esa lectura me ha generado una inquietud que me invade a veces cuando acabo un libro que me ha impresionado. Es como inevitable que todo lo leído, todo lo aprendido, todo lo sentido se diluya, sólo puedes retener una ínfima parte.

En este caso, además no puedo ni tener el placer de seguir tejiendo la trama compartiendo mis impresiones con otros lectores porque aunque ganó el Premio Nobel de Literatura hace un par de años no conozco a nadie que la haya leído. En realidad, conozco a poca gente que lea literatura, así que una poeta polaca mucho menos. Me sentía con el compromiso de darla a conocer, me parecía una lástima que el resto de los amantes de la poesía se perdieran esta joya por desconocimiento. Además, no podía cerrar el libro sin más y colocarlo en la librería y empezar otro. De hecho, no he podido empezar otro libro desde entonces y no me despertaba interés el que ya tenía a medias. Es como cuando acabas una onza de intenso chocolate, que intentas retrasar el momento de lavarte los dientes o de comer otra cosa para mantener el saber el máximo de tiempo posible en tu boca. Así, creo que estoy intentando retener los poemas y las palabra de Szymborska sobrevolando sobre mi espíritu, que el tiempo no los desvanezca, que el viento de los días no los diluya como la niebla, que las otras lecturas no borren las palabras como cuando escribes en la arena.

Sentí que para que esos poemas me acompañaran más tiempo, para que pasaran a formar parte de mí habría sido capaz de comerme página a página si así hubiera podido fundirse con su esencia como nuestro cuerpo absorbe la vitamina C cuando comemos una naranja.

De adolescente copiaba fragmentos que me gustaban en una libreta. Luego los releía una y otra vez y, algunos, los memorizaba. Por qué perdemos algunas buenas costumbres cuando crecemos? Ya no nos queda tiempo para memorizar un poema o leerlo veinte, treinta, cincuenta veces. Ahora subrayo los versos, los fragmentos que me gustan, y marco los poemas que me gustan enteros y donde no vale la pena subrayar cada frase. A veces hago fotos y los comparto en las redes sociales. Y me pregunto si eso es todo? Cómo puede ser eso todo? Cómo puede el arte y el talento de una escritora destilado en un puñado de poemas seleccionados consumirse en tres o cuatro días y olvidarse. Pero cómo retenerlos? Pienso que la única manera es trabajándolos, analizándolos, como cuando íbamos al instituto.

Vamos pues a intentarlo.

Szymborska plantea grandes preguntas que nos hemos hecho los humanos desde siempre. Por que soy un homano y no otro ser vivo o inanimado? Qué hacemos aquí? Qué sentido tiene nuestra existencia? Por eso cuál Heráclito avisa:

“Nada sucede dos veces

Ni sucederá, y por eso

Sin experiencia nacemos

Sin rutina moriremos”

Dicen que escribe poesía filosófica pero lo hace con un lenguaje sencillo, cotidiano, accesible. Y además, y aquí está también la clave, con un sentido del humor y una ironía que te arranca siempre una sonrisa ante preguntas sobre la existencia, sobre la naturaleza, sobre el cosmos, sobre la religión, la mitología. Tiene poemas sobre la conciencia, sobre el suicidio, sobre nuestro lugar en el mundo. Se pregunta siempre, se asombra ante el mundo que la rodea. Por eso, en sus poemas interpela a las nubes, a veces dialoga con las plantas o convierte en protagonistas a los gatos, al viento, a las tortugas, al número Pi. Como Irene Solà en “Canto jo i la muntanya balla” Pero en ningún caso resulta ridículo, sino totalmente verosímil y emocionante, poemas con de capas de significado que abren hilos de pensamiento únicos en cada lector.

A las plantas les viene a decir que ella lo sabe todo sobre ellas, pero qué saben las plantas con las que vive de ella:

“La relación unilateral entre vosotras y yo

 no va mal del todo

(…)

Per cómo contestar a preguntas nunca hechas,

Si, además, una es

Para vosotras tan nadie”

Y a las nubes las describe como elementos pasajeros, efímeros para los que nuestros dramas personales nada importan.

“Frente a las nubes

hasta una piedra parece un hermano

 en el que se puede confiar

y las nubes, nada, primas lejanas y frívolas.

Que exista gente si quiere,

 y después que se muera uno tras otro,

poco les importa a las nubes

todas esas cosas

tan curiosas”

He leído que Symborska reivindicaba la Atlántida como aquel lugar de lugar al que huye nuestra imaginación. “La Atlántida, da igual si ha existido o no, es muy rentable. No sólo desde  el punto de vista científico. También psicológicamente. Es necesaria como un ejercicio de imaginación. No vale la pena vivir desgastando toda nuestra imaginación en temas prácticos”

Al mismo tiempo habla de la guerra, de los refugiados, de la absurdidad de las fronteras.

“¡Qué poco herméticas son las fronteras de los reinos humanos!

¡Cuántas nubes vuelan impunemente sobre ellas,

cuántas arenas del desierto pasan de un país a otro,

 cuántas piedras del monte ruedan por propiedades ajenas

 dando provocativos saltos!”

Aquí sobre la guerra

“Después de cada guerra

alguien tiene que limpiar.

No se van a ordenar solas las cosas,

digo yo”

Nos habla también del amor. Pero no de un amor fácil y sensiblón, sino de un amor cotidiano.  Como un poema delicioso sobre el amor a primera vista donde nos deja entrever cuántas veces se cruzaron antes de conocerse y no se percataron el uno del otro, que me recuerda a como la casualidad juega con los protagonistas de “Los amantes del círculo polar. También le dedica un poema al amor con el que duermes cada noche:

“Estoy demasiado cerca para que él sueñe conmigo.

No vuelo sobre él, de él no huyo

Entre las raíces arbóreas. Estoy demasiado cerca

No es mi voz el canto del pez en la red

(…)

Estoy demasiado cerca para que pueda entrar como un huésped

Que abriera las paredes a su paso.

Tiene poemas dedicados al insomnio de las cuatro de la madrugada, que tan bien conozco:

“Hora vacía

Sorda, estéril.

Fondo de todas las horas.

Nadie se siente bien a las cuatro de la madrugada.

Si las hormigas se sienten bien a las cuatro de la madrugada,

Habrá que felicitarlas. Y que lleguen las cinco,

Si es que tenemos que seguir viviendo”

Poemas sobre echarse a suerte quién va a visitar a una persona moribunda al hospital, poemas dedicados a Casandra o al a mujer de Lot:

“Por no mirar más el cogote justo

 de mi esposo Lot.

 Por la súbita certeza de que, si muriera,

ni si quiera se habría detenido.

Por la desobediencia de los sumisos”

 Y a todo esto, tenemos que tener en cuenta que estos poemas que me han impresionado tanto están escritos en polaco y traducidos al castellano, no quiero ni imaginar lo que debe ser leerlos en la lengua original. Así que estoy muy agradecida a los traductores y traductoras que me los han traído hasta aquí y a la editorial que ha decidido que valía la pena invertir tiempo y dinero en publicar un libro de poesía polaca. Así que quiero acabar mi pieza citando que el libro en cuestión es “El gran número” y “Fin y principio” de Poesía Hiperión, y que los textos han sido traducidos al castellano por un equipo de 9 personas.