dissabte, 12 de gener del 2013

El profesor de Frank McCourt


Cómo se enfrenta un profesor a un aula de adolescentes? Cómo conseguir atraer su atención hacia el temario de literatura cuando ellos tienen otros intereses en aquel momento en la vida? Por qué no enseñan en la Universidad que ser profesor no es solamente impartir una materia sino imponer disciplina, ganarse a la clase? De todas estas cosas nos habla el libro el Profesor de Frank McCourt, que se hizo famoso cuando el libro sobre su infancia “Las cenizas de Ángela” se convirtió en un best-seller y ganó el Premio Pulitzer.

De hecho, su infancia en Irlanda es uno de los primeros recursos que encuentra el jóven e inexperto profesor en sus primeros años de enseñanza. Se trata de un recorrido por los 30 años de ejercer de profesor de literatura en diferentes institutos de Nueva York. Y son los alumnos los que le piden que se dediquen a escribir cuando el profesor de jubila. Fruto de esa petición surgió Las cenizas de Ángela.

A lo largo de las anécdotas e historias donde vas viendo su evolución a la hora de gestionar y ganarse una clase, de relacionarse con los padres, con los otros profesores y directivos del centro, el autor también va dando pinceladas de su vida personal. Su pasado en Irlanda, su primer y desconcertante amor en la Universidad, el tiempo de trabajo duro en los muelles, su matrimonio frustrado, sus dos años en el Trinity College intentando acabar una tesis. Pero básicamente se trata de una crónica de sus clases, desde finales de los años 50 con chavales rebeldes que pretenden imitar a James Dean, a las clases multirraciales de los años 60, 70 y 80. De escuelas en barrios con dificultades socioeconómicas a escuelas en barrios de alto nivel económico. A lo largo de toda la obra vas viendo la evolución del profesor que en un primer momento esta aterrorizado por la clase, hasta los recursos va poniendo en práctica a lo largo de los años para captar la atención de los chavales y finalmente cuando se convierte en un profesor original, creativo, extravagante, apasionado, al estilo de El club de los poetas muertos. Al final, te das cuenta que McCourt triunfa como profesor porque más que  hacer caso a directrices académicas sigue su intuición, a veces sin saber ni a dónde le va a lleva esa idea. Y también es un compromiso personal de dar clase poniéndose a la altura de los alumnos, y no desde las alturas del stablishment de profesores y directivos. Decide que su forma de enseñar se basará en escuchar a los alumnos, en ponerse

Aunque no es un libro brillante, es una lectura interesante. El libro está escrito con mucho sentido del humor, y se lee de forma ágil y fácil, una lectura muy amena y distraída que te arranca muchas sonrisas. Y alguna carcajada.

El interés del libro es su vigencia. No importa que hable de aulas de Nueva York en 1959. O de la excursión de 30 chicas negra del Bronx a ver una película a Times Square a mediados de los setenta. En las actitudes, recursos, comportamientos, diálogos de la obra reconozco las mismas cosas que me explican hoy las personas cercanas que se dedican a la enseñanza (y la gran mayoría de mi entorno son profesores). Alumnos que te retan porque se apoyan con la silla en la pared, padres separados a los que has de hacerles dos reuniones porque no quieren ir juntos a la reunión con el profesor, bocadillos que vuelan por clase, alguien que es discriminado por ser diferente.

Uno de los momentos que más se me ha quedado en la memoria del libro es la etapa en la que el autor da clases para adultos y les hace escribir redacciones explicando sus opiniones sobre temas de actualidad o polémicos. Y ellos no quieren hacerlo. En primer lugar porque lo que quieren es que el profesor les dé la lección y les dé el contenido a estudiar. No le ven la utilidad a escribir ellos algo, no tienen tiempo disponible para perder, ya que vienen a clases nocturnas después del trabajo, y no ven qué les puede aportar ese ejercicio. Y por otro lado, no están acostumbrados a pensar que lo que ellos  piensen sobre algo puede tener algún valor o merezca ser puesto por escrito.

Recomendable para todas las personas que se dedican a la enseñanza o que tienen interés en la educación, o simplemente para los que les guste una divertida e interesante lectura.


dilluns, 31 de desembre del 2012

"Mañana no será lo que Dios quiera", la biografía de Ángel González escrita por Luís García Montero


Hace dos meses, en un tren camino de Tortosa abrí las páginas de “Mañana no será lo que Dios quiera” con esa emoción con la que se empiezan las cosas que hace tiempo que deseas hacer, disfrutando de un placer que ya anticipaba, como cuando salivas ante un pastel de chocolate que está por comer. Llevaba tiempo ojeando el libro en las librerías, leyendo la contraportada, pasando páginas al azar. Esperando el mejor momento para comprármelo. Y una vez comprado, esperando el mejor momento para leerlo. A simple vista, puede resultar absurdo no comprar algo que deseas comprar. Pero siguiendo con el símil del pastel de chocolate, también disfrutas dejándolo para el final, alargando la espera. En el sexo, estaríamos hablando de una fase que se conoce como la meseta, la que precede al orgasmo.

Y como siempre me ha inspirado mucho viajar en tren, pensé que aquel era el mejor momento para iniciar la lectura. Y lo fue.

Durante dos meses he tratado de prolongar la lectura el máximo posible, bebiéndolo sorbito a sorbito, deleitándome en cada pasaje, extendiendo cada capítulo, saboreando cada fragmento. Queriendo siempre un poco más, pero sin querer llegar nunca al final.

Y es que no podía ser de otra manera. Mi poeta preferido, Luís García Montero, escribiendo un relato evocador y nostálgico de la infancia y la juventud de otro de mis poetas de cabecera, Angel González. ¿Podían conjurarse más elementos a mi favor? Sólo me faltaba a Sabina y a Pedro Guerra cantándome al oído.

Y eso que el experimento podría no haber resultado. Un poeta no tiene porque estar dotado para la prosa. La infancia de un poeta no tiene porque ser tan apasionante como para merecer ser novelada. Aún así, yo sospechaba que sería un acierto. He leído con frecuencia artículos de opinión de Luís García Montero como para ser consciente de su gran dominio del lenguaje, ya sea en poesía como en prosa, y de su gran capacidad para convertir en apasionante el detalle más discreto. Tal vez la literatura sea eso. No se trata tanto de explicar grandes historias, grandes proezas, sino de saber convertir las historias más sencillas en material literario, de saber envolverlas de un halo de emoción, de enfatizarlas para hacerlas especiales. Y eso es precisamente lo que hace García Montero con la vida del niño y el joven Angel González.

Es la vida de una infancia y una adolescencia en los años de la República y la Guerra Civil y la Postguerra, como podrían ser lo de cualquier otro muchacho de su edad. Pero García Montero lo hace mediante el dominio del lenguaje, un lirismo de la narrativa, la belleza de las imágenes, la emotividad de las reflexiones. Y logra hacer memorable y especial los más sencillos detalles de la vida de Ángel González. Un segundo en una ventana, un hombre que se agacha a limpiarse los zapatos, colarse en un partido de la Selección Española de entonces, una amenaza de muerte de un falangista, un camión de anuncia caldos por toda la ciudad, una gata que todo lo destroza, una propina estafada por unos obreros bromistas, un reloj comprado con los ahorros de la madre que le robaron una noche en Madrid. Incluso el propio González le dice a García Montero al final del libro que no entiende por qué le da tanta importancia al asunto del reloj. Porque García Montero había encontrado en esa anécdota ese elemento especial para hacer literatura.

Además de conocer la infancia de  González y de su familia, formada por hombres y mujeres con una brillante trayectoria en la pedagogía y la enseñanza, podemos descubrir la vida cotidiana de una familia de izquierda de clase media en un convulso Oviedo. El miedo, los bombardeos, las huidas, los fusilamientos, los hombres escondidos detrás de un armario, la muerte que aguarda en cada esquina, los secretos, las llamadas en clave a la puerta, la depuración tras la guerra, el cambio de modelo de enseñanza en los colegios con el franquismo, las pequeñas batallas ganadas con dignidad, la impotencia, la represalias. 

El autor escribe la biografía novelada a través de los documentos guardado en una carpeta azul donde la familia González-Muñíz archivaba los acontecimientos importantes (partidas de nacimiento, defunciones, matrículas, cartas de depuración, recibos, notas y calificaciones, contratos, …), de la investigación de los acontecimientos y las personas citadas por Angel González, y seguramente gracias a las largas conversaciones mantenidas por los dos poetas. El resultado me parece de gran mérito. Por el esfuerzo de recreación, de transformación en material literario de todos esos documentos. Por el trabajo de documentación de los hechos y las personas. Y sobre las conversaciones de los dos poetas… seguro que merecían haber sido gravadas en vídeo para después construir una entrevista/documental. El libro me ha recordado al trabajo de final de carrera que hicimos en la asignatura de “Periodismo y Literatura” del profesor Albert Chillón. Es el tipo de libro que me habría gustado saber escribir a mí.

“Mañana no será lo que Dios quiera” está editado en bolsillo en Punto de Lectura en mayo de 2011. El libro fue escogido Libro 2011 por el Gremio de Libreros de Madrid. Angel González murió el 12 de enero de 2008.

Comentario de Joaquin Sabina sobre el libro

PD. Siguiendo con la conjunción de conexiones. Creo que los dos libros que he leído este año que más me han impresionado han sido "El món d'ahir" de Stefan Zweig y “Mañana no será lo que Dios quiera”. Los dos comentados en este blog. Después de publicar esta entrada, he leído el comentario que hace Joaquin Sabina del libro de Luís García Montero sobre Ángel González. Y se me ha puesto la piel de gallina cuando dice "Le hubiera gustado escribirlo a Stefan Zweig". 



dimecres, 26 de desembre del 2012

Lyon, un rincón encantador en el corazón de Francia


Aunque muy lejos de los que dicen considerarla “la Florencia francesa”, sí que es cierto que Lyon es una ciudad encantadora para pasar un fin de semana. Ciertamente, no es un destino turístico de los más populares. Y precisamente por eso es una estupenda sorpresa descubrir este delicioso lugar con tantos secretos escondidos. Es la ciudad con más hectáreas declaradas Patrimonio Mundial de la Unesco, exactamente 500, hecho sólo comparable con Praga.

Lyon está surcada por dos ríos: el Ródano y el Saona, que han dado lugar a un entramado de puentes para recorrer la ciudad. Además, está coronada por dos colinas: la Croix Rouge y Fourvière.  Lyon está dominada por la imponente Basílica de Fourvière situada sobre la colina que le da nombre y dedicada a la virgen que salvó al lugar de la peste. Se puede subir en teleférico o dando un paseo ascendente por la colina. Si no está muy en forma para subir escaleras y cuestas, sólo se trata de hacerlo más despacio y con más paradas. Desde arriba, se obtienen unas fabulosas vistas de la ciudad. En la parte inferior de la basílica, hay un espacio bastante curioso porque hay capillas dedicadas a vírgenes de todo el mundo.

Una recorrido por 2.000 años de historia

Pasear por sus barrios es como sumergirse en un libro de historia: la Lyon del Imperio Romano, la Lyon medieval, la Lyon renacentista, la Lyon industrial y obrera, la Lyon de la resistencia contra los nazis. La ciudad ha sabido conservar su importante legado arquitectónico que nos permite ubicarnos en todos esos momentos históricos.

Por ejemplo, yo desconocía que Lyon es una ciudad con más de 2.000 años de historia. Sus orígenes se remontan al Imperio Romano como se puede comprobar en su imponente y bien conservado teatro romano, que baja por la colina de Fourvière. Siempre me sorprenden esos impresionantes monumentos históricos en medio del contexto urbano, accesibles a todo el mundo, sin control, casi abandonados en medio de la ciudad, vulnerables al paso del tiempo y al vandalismo humano. Me sorprendió en Roma, me sorprendió en Atenas. Tesoros de la humanidad desamparados.

A los pies de la colina, se extiende el casco antiguo que acoge el barrio medieval y renacentista. El Vieux-Lyon es Patrimonio Mundial de la Unesco. Animadas callejuelas con palacios medievales y renacentistas, iglesias, restaurantes repletos de turistas, jardines apartados, pasadizos escondidos, museos de miniatura. En esta zona, destaca la catedral de Saint Jean, la Casa Thomassin, el Jardín de Rosa Mir, la casa Gadagne, el Palacio Saint-Jean.







El barrio de la Croix Rousse conocido como “la colina que trabaja” nos habla del pasado obrero de Lyon como centro mundial de la industria téxtil, tal y como nos retrata la novela Seta de Alessandro Baricco. Este barrio, que también es patrimonio Mundial de la Unesco, fue creado por los comerciantes de la seda para refugiarse si llegaban después de que la ciudad cerrase sus puertas. También los famosos traboules nos hablan de este pasado industrial. Se trata de pasillos y pasadizos en los edificios que comunican unas calles con otras, como un laberinto que surca el Vieux-Lyon y la Croix Rousse. Su origen está también en el comercio de la seda, puesto que permitía poder trasladar las preciadas telas por toda la ciudad de un edificio a otro sin que dañara con la lluvia. En la época de la ocupación alemana de la II Guerra Mundial, sirvieron para facilitar el escondite y la huida a los perseguidos por los nazis. Aunque en un primer momento da apuro entrar en uno de esos traboules, porque te parece que invades una propiedad privada, se trata de empujar las puerta de los edificios y seguir el pasillo hasta el otro lado. 

El barrio de la Croix Rousse puede recorrerse a través de los traboules siguiendo unas rutas señaladas. Sólo hay que ir siguiendo las indicaciones de las calles, como si se tratara de las flechas del Camino de Santiago, mediante un sistema de colores y símbolos se pasea por el barrio siguiendo pistas. Algunos edificios y zonas del barrio están bastante degradados, con basuras, botellas y suciedad, pero aún así resulta interesante hacer alguno de los recorridos. Una de estas rutas nos lleva a un interesante edificio que muestra como vivían los trabajadores de la industria de la seda. 


Y también hablan de un pasado sindicalista, anarquista y comunista que protagonizó grandes revueltas en el siglo XIX, especialmente luchando por los derechos de los trabajadores y contra los avances técnicos que substituían a las personas por máquinas. No en vano, la palabra “sabotaje” proviene de Lyon, derivada de los “sabots” que eran los zuecos de los trabajadores que lanzaban a las tejedoras mecánicas para inutilizarlas. Se trata de unas protestas que se enmarcan en el Ludismo, surgido en la industria textil de Gran Bretaña a principios del siglo XIX.


Otro momento histórico duro pero glorioso que habla de esta ciudad rebelde y luchadora nos traslada a la II Guerra Mundial. Merece la pena visitar el CentroHistórico de la Resistencia y la Deportación situado en el antiguo edificio de la Gestapo. No en vano, Lyon fue conocida como la capital de la resistencia durante la II Guerra Mundial.

Otras joyas de Lyon

En Lyon nació el cine y el guiñol, que tienen sus respectivos museos. El lugar que vio nacer a los hermanos Lumière fue también donde se gravó la primera película de la historia “La salida de los obreros de la fábrica”. Y es también la ciudad natal de Antoine de Saint-Exupéry, aunque su presencia mínima. Sólo una estatua en la plaza Bellecourt que no supimos encontrar.

Otra visita para relajarse después de tanto recorrido histórico es acercarse al Parc de la Tête d’Or que acoge un zoo y un jardín botánico, completamente gratis. Allí está situado el lema “Only Lyon” que con acierto se ha inventado la Oficina de Turismo jugando con las letras de la ciudad.  En el parque pueden hacerse fotos con las letras, al estilo del mismo juego que existe en Amsterdam.

Las compras pueden ser otra razón para visitar la ciudad. Evidentemente, Lyon también tiene una cara comercial situada sobre todo en los alrededores de la plaza Bellecourt y de la plaza del Ayuntamiento.

Y para los amantes de la fotografía Lyon también les tiene reservado una cita. Al atardecer el sol se pone por encima de la catedral que se perfila afilada y oscura sobre un cielo encarnado que parece anunciar el fin del mundo. El Ródano a sus pies refleja todos los colores que nos regala el ocaso. Es un espectáculo que dura unos diez minutos, y donde uno puede volverse loco haciendo fotos porque cada instantánea es diferente a la anterior, cada segundo el color de la tarde es diferente.

Sin duda, Lyon ofrece también uno de los mayores placeres, el de la gastronomía. Si Francia es uno de los lugares donde mejor se come del mundo, Lyon es la cuna de la cocina francesa. Así que se puede dar un homenaje al paladar en uno de los múltiples bistrots, llamados Bouchon, y a precios bastante asequibles. Y acompañado por vinos excelentes.

Algunas informaciones prácticas

Apenas a unas horas en tren (y TGV) y un par de horas en avión de Barcelona, y con vuelos de low-cost muy asequibles. Eso sí, el aeropuerto es uno de los más inaccesibles y complicados en los que he estado.  Si llegas un poco justo de tiempo, puedes perder el vuelo del tiempo que necesitas para recorrerlo.

Cualquier fin de semana es apropiado para hacer una escapada a Lyon. Pero si se prefiere alguna fecha especial, lo más recomendables es hacerlo en el puente de la Purísima para la  Fiesta de las Luces. La noche del 8 de diciembre toda la ciudad se ilumina. Edificios, puentes, todos los habitantes ponen farolillos en las ventanas. Se trata de una antigua tradición para dar gracias por haberse salvado de la peste en el siglo XX. Aunque originariamente esta costumbre sólo tiene lugar la noche de la Purísima, por el éxito turístico que ha tenido suele extenderse algunos días. Eso significa que a pesar de ser una oportunidad para ver la ciudad vestida con sus mejores galas, no es precisamente la fecha más tranquila para conocer Lyon.

Para visitar la ciudad de la mano de un habitante de Lyon, se puede recurrir a un servicio de guías turísticos voluntarios. El Lyon City Greeters. Sólo has de informar de cuándo vas a la ciudad, cuántas personas sois, qué tipo de visita te interesa y los idiomas en qué podrías hacerlo, y te ponen en contacto con alguien que se adapta a esas condiciones y te propone una cita para empezar la visita.

diumenge, 25 de novembre del 2012

Un poema sobre el futuro para un día de elecciones


Esta mañana de elecciones autonómicas, tenía en mi buzón electrónico un correo de un compañero de clase con un poema de Ángel González que se titula Futuro. Estoy convencida que me lo envía en clave electoral puesto que siempre hemos compartido complicidades políticas y preocupaciones sociales, pero ha sido muy oportuno por diversos motivos. Porque Angel González es uno de mis poetas favoritos (seguramente el segundo o tercero de mi lista), y precisamente estos días estoy leyendo su biografía, escrita con prosa lírica y preciosa de Luís García Montero (el poeta que ocupa el primer lugar en mi lista). Y aún más precisamente todavía, porque el título de la biografía es uno de los versos de ese poema que he recibido hoy. Mañana no será lo que Dios quiera.

Así que en clave literaria o en clave política, he pensado que tantas casualidades deberían ser compartidas por si a alguien le inspira reflexiones este poema en un día como hoy.

EL FUTURO
 
 
Pero el futuro es diferente
al porvenir que se adivina lejos,
terreno mágico, dilatada esfera
que el largo brazo del deseo roza,
bola brillante que los ojos sueñan,
compartida estancia
de la esperanza y de la decepción, oscura
patria
de la ilusión y el llanto
que los astros predicen
y el corazón espera
y siempre, siempre, siempre está distante.
Pero el futuro es otra cosa, pienso:
tiempo de verbo en marcha, acción, combate,
movimiento buscado hacia la vida,
quilla de barco que golpea el agua
y se esfuerza en abrir entre las olas
la brecha exacta que el timón ordena.
En esa línea estoy, en esa honda
trayectoria de lucha y agonía,
contenido en el túnel o trinchera
que con mis manos abro, cierro, o dejo,
obedeciendo al corazón, que manda,
empuja, determina, exige, busca. 
¡Futuro mío...!Corazón lejano
que lo dictaste ayer:
no te avergüences.
Hoy es el resultado de tu sangre,
dolor que reconozco, luz que admito,
sufrimiento que asumo,
amor que intento.
Pero nada es aún definitivo.
Mañana he decidido ir adelante,
y avanzaré,
mañana me dispongo a estar contento,
mañana te amaré,mañana
y tarde,
mañana no será lo que Dios quiera.
Mañana gris, o luminosa, o fría,
que unas manos modelan en el viento,
que unos puños dibujan en el aire.

Ángel González: “Sin esperanza, con convencimiento” (1961)

dissabte, 17 de novembre del 2012

Periodistas, como descubridores de cucarachas

“El trabajo del periodista no consiste en pisar cucarachas, sino en prender la luz para que la gente vea cómo corren a ocultarse”
Kapuściński

dijous, 15 de novembre del 2012

Tortosa, la ciutat de les tres cultures


Tortosa que ha estat bajetada al llarg de la seva història amb tres noms diferents, que parlen de la importància d’aquesta ciutat  amb més de 2.000 anys degut a la seva situación estratègica. De fet, Tortosa es troba a mig camí de tres grans capitals perquè Barcelona, Saragossa i València estan gairebé a la mateixa distància i es un punt de connexió entre la Mediterrània i l’Ebre.

D’aquesta manera, va ser Dertosa en l`época dels romans; Després va esdevenir Turtuxa, una de les ciutats més importants de l’Al-Andalus. I amb la reconquista (no m’acaba d’agradar aquesta paraula) cristiana es va convertir en Tortosa, nom que ha perdurat.

Possiblement, una de les èpoques de major esplendor correspon a Turtuxa, quan va arribar a ser un regne de taifa de gran importància. És d’aquells temps que es parla de la ciutat de les tres cultures, atès que convivien de manera harmoniosa cristians, jueus i musulmans. La grandesa cultura i econòmica de Turtuxa va finalitzar quan va ser conquerida per Ramon Berenguer i amb la posterior expulsió de jueus i moriscos. Malgrat això, al comte de Barcelona se li dediquen molts espais, carrers, i establiments de la ciutat.

Pioners en els drets de les dones

Vam contractar una ruta per la ciutat on la guia turística ens va explicar una història molt curiosa sobre el drets de les dones a Tortosa. Segons la guia, un cop els cristians van conquerir Tortosa se’n van endur els homes per continuar amb la conquesta d’altres ciutats de l’Al-Andalus. Ara bé, unes tropes morisques van esperar que els homes marxessin de la ciutat per intentar atacar al ciutat. Les dones es van armar amb timbals i van tocar tan fort que els enemics van pensar que els homes havien tornar i van abandonar la seva intenció de recuperar la ciutat. Gràcies a això, des d’aquell moment està recollit en les cartes municipals que les dones tenen els mateixos drets que els homes. Les dones casades els mateixos que els seus marits, i les solteres els mateixos que els dels seus pares.

Principals visites de Tortosa

La ciutat està declarada Conjunt Històricoartístic i alguns dels seus monuments són Monuments Nacionals.

Es pot comprar una targeta turística per 7 euros que dóna accés a la catedral i el seu museu (que per separat costa 2 euros), als Reials Col·legis (que també costa 3 euros) i al Jardí del Príncep (que costa 4 euros).

Les principals visites turístiques són:

  •        La Catedral : es tracta d’un edifici eclèctic que combina diferents estils (romànic, gòtic, barroc, …) resultat dels diferents moments pels quals ha passat la seva construcció. Si tenim en compte que la seva construcción es va iniciar l’any 1347i encara no està finalitzada. La catedral actual està situada en un punt neuràlgic de la ciutat. Havia estat el foro romano, després va acollir un temple romànic i una mesquita.
  •        El castell de la Suda està considerat Bé d’Interès Nacional. Actualment acull un parador nacional, però es pot pujar per gaudir de les vistes sobre la ciutat i la comarca. Des del castell es pot comprovar fácilmente com la catedral no està finalitzada perquè es veu el sostre tallat com un pati.
  •         Els Reials Col·legis van ser fundats per Carles V per a l’educació dels moriscos i suposen un dels millors conjunts renaixentistes d’arquitectura civil de Catalunya
  •      Jardins del Príncep : és un museu d’escultures a l’aire lliure de Santiago de Santiago. Està format per 24 grups escultòrics que fan un repàs per la història de la Humanitat. A petita escala, però recorda molt al parc de Vigeland d’Oslo.
  •       Passeig per les muralles, també conegut com « passeig de les fortificacions » fa un recorregut pel conjunt fortificat de la ciutat. Tot i que es considera que la ciutat presenta un dels conjunts fortificats més extensos i millor conservats de Catalunya, a mi em van semblar uns espais bastant deixats i abandonats. Res a veure, per exemple, amb les muralles tan ben cuidades d’altres indrets com Girona. A l’oficina de turisme es pot obtenir un mapa amb el recorregut, tot i que el camí no està massa ben senyalitzat i costa de trobar i seguir.
  •         Call jueu : té una extensió molt petita, limitat a quatre o cinc carrers, i sense l’encant que puguin tenir altres calls de Catalunya com el de Girona. Està ben senyalitzat per fer el recorregut.
  •        Museu de Tortosa : inaugurat el setembre de 2012, està ubicat en l’antic escorxador, un edifici modernista de Pau Monguió construït entre 1906 i 1908. El museu acull peces que mostren la riquesa història i arqueològica de les Terres de l’Ebre. Així inclou objectes prehistòrics, de l’època dels íbers, de quan era un munici romà, del període en el qual va pertanyer a l’Al-Andalus, dels anys de la Corona d’Aragó, així com dels temps més moderns i contemporanis.
Més informació:



dijous, 1 de novembre del 2012

La porta, de Magda Szabó

He acabat aquests dies de llegir la novel·la “La porta” de Magda Szabó, un llibre que feia tres o quatre anys que tenia apuntat a la meva llista infinita de “pendents” i que me’l vaig trobar per casualitat a la bibioteca del barri. Havia passat a formar part de la llista gràcies a un programa de llibres deliciós que feien a BTV i que m’encantava però que ja ha desaparegut. D’allà treia moltes recomanacions, que són útils per descubrir obres noves, quan tens tendència a moure’t sempre en un cerce d’autors i lectures.

“La porta” és un llibre diferent. Especialment per l’argument poc utilitzat. I sobretot per la força del personatge protagonista: L’Emerence, la dona de fer feines de la narradora, una escriptora hongaresa de mitjana edat al Budapest dels anys cinquanta.

De fet, l’època i la ciutat en què se situa la novel·la ja resulta una invitación interessant per llegir. Però aquests elements no tenen cap mena d’importància. En realitat, aquesta història podria tenir lloc en qualsevol indret del món. Perquè és la història d’un personatge molt peculiar.

L’autora centra la trama básicamente en una casa. La de la narradora, que é son les dues protagonistas conviuen i treballen. I té lloc la seva relació. Ara bé, l’autèntic escenari de l’obra es troba en la casa de l’Emerence, un lloc del què es parla però que no surt fins al final de la novel·la. I és que tot el llibre gira al voltant del secret que la dona de fer feines sembla guardar a casa seva. La protagonista, els amics i els veïns de l’Emerence es pregunten durant anys què és el que amaga la dona a casa seva, un lloc on mai ha entrat ningú i que custodia com un soldat.

Magda Szabó ha creat un personatge magnífic, complex, estrany, intrigant. Un personatge que et genera al mateix temps tendresa i rebuig. Un personatge que et fa plorar, que et fa pena, però que alhora et fa fastic, odies. Aquesta barreja de sentiments són els que sent l’escriptora que narra la història. Sovint, l’Emerence converteix la seva vida en un infern, però d’altra banda, l’escriptora no pot viure sense ella. És una relació on l’Emerence té tot el poder i manipula la seva senyora a la seva voluntat. Malgrat que al final s’acaben estimant com mare i filla.

L’Emerence és una dona gran, treballadora incansable, dura, miserable, indiscreta, analfabeta, rancuniosa, tancada, aspra, malcarada, difícil, orgullosa. Però després és sacrificada pels altres, entregada, fidel, es preocupa i cuida dels amics i dels veïns, amb una capacitat d'estimar enorme, i és tendra i dolça amb els animals. Un personatge fascinant.

La porta està editat en català per RBA La Magrana al 2005. Aquesta novel·la va guanyar el Premi Femina Étranger 2003 i el Betz Corporation. Szabó (Hongria 1917) és una de les figures literàries més prestigioses del seu país. Existeix una versió cinematogràfica de "La porta" protagonitzada per Helen Mirren.