dilluns, 28 de novembre de 2011

La imagen de la las mujeres italianas

Fulminado Berlusconi, en nuevo gobierno italiano de Mario Monti hay tres mujeres ocupando ministerios de responsabilidad. Paola Severino en Justicia, Anna Maria Cancellieri en Interior y Elsa Fornero en Trabajo y Políticas Sociales.


Cierto que sólo son tres mujeres en un gobierno, lejos de las cuotas de paridad de otros lugares, pero tal y como está en panorama de la mujer en Italia casi se podrían tirar cohetes. Sólo hay que echar un vistazo al perfil de las tres ministras precedentes del gobierno saliente de Berlusconi para observar la diferencia y tener la esperanza de vientos de cambio para la imagen de la mujer en Italia, tan necesarios.
No entraré a juzgar la diferencia del aspecto físico o la edad entre las ministras entrantes y las salientes porque sería caer en el estereotipo que las mujeres por el simple hecho de ser guapas ya tienen que ser estúpidas o que una mujer joven no es competente ni está preparada. Me niego a analizar el aspecto físico de estas seis mujeres, porque me parece un insulto que siempre se acaba hablando del físico de las mujeres con alta representatividad y nunca de los hombres. Si los hombres ministros son guapos o feos, viejos o jóvenes, visten chaquetas anchas o ajustadas.
Sólo basta analizar su currículum para deducir cuáles han sido sus méritos para alcanzar tan alto cargo de responsabilidad. Maria Vittoria Brambilla era Ministra de Turismo.

En su trayectoria podemos observar que ha sido Miss Elegancia, modelo, e imagen de la marca de lencería Omsa. Mara Carfagna que fue Ministra de Igualdad había sido Mis Cine 1997, ex showgirl i portada del calendario sexy para hombres de Max. Al menos la Ministra de Educación, Mariastella Gelmini había sido presidenta del consejo municipal de una población antes de ser ministra. Sin embargo, analicemos la tractoria de las nuevas ministras. Paola Severino es abogada penalista, 4 veces vicepresidenta del consejo de la Magistratura Militar. Cancelliere ha sido prefecta de varias ciudades, subcomisaria en Milán y comisaria en Parma, Vicenza, Bergamo, Brescia, Catania y Génova. Por último, Fornero es profesora de Economía Política y fundadero del CERP. Ha sido consultora de la Banca Mundial para varios países.
Al menos estas tres nuevas ministras parecen haber obtenido el cargo por sus méritos profesionales, por una carrera de estudio y trabajando, empezando a lanzar así un nuevo mensaje a la sociedad y a las mujeres italianas. Hasta ahora, el mérito para tener éxito en la vida radicaba en el atractivo físico, la belleza y la juventud. Esto es lo que llevan años pregonando desde las élites del país, con su presidenta a la cabeza, y la televisión italiana. Los criterios de selección que se aplican a las mujeres no son sus títulos, su notas o su experiencia sino el tamaño de sus pechos, la largura de sus piernas o el volumen de sus labios.
Sin duda, este desprecio, frivolización e instrumentalización de la mujer que es tratada solamente como objeto de deseo ha tenido unas consecuencias en la sociedad y en la mujer italiana. Y ha causado un daño que ojalá sea reparable.
Un ejemplo evidente. En Italia, miles de niñas participan en los casting itinerantes para ser elegidas bailarinas de televisión.

Durante años han bombardeado el país con una sola imagen de mujer italiana. Bella, exuberante, operada, alterada, en ropa interior, sexy, mero elemento decorativo, diciendo cosas estúpidas y en algunos casos directamente mudas. Es impresionante el retrato que se ofrece de la mujer en el documental italiano “Il corpo de la donna”.


Tendrá que ver o no pero Italia es el país de Europa con más paro femenino y más muertes por violencia machista. De hecho, en los telediarios italianos siguen hablando de “móvil pasional” para hablar de un crimen por violencia de género. Es más, no existe delito de violencia machista en la ley, sólo en el último gobierno se admitió el de acoso. Tampoco existe la obligación de paridad ni medidas para promocionar a las mujeres en la política y la empresa. Y en un país fuertemente influido por la Iglesia, sólo se permite la fecundación asistida a parejas casadas y con el esperma del marido. Nunca con un donante ajeno a la pareja, nunca una mujer sola puede inseminarse, nunca se pueden congelar embriones para un futuro.
Hace algunos meses algunas mujeres, y también hombres, salieron a la calle para protestar por esta situación. Esperemos que el cambio en el equipo que ha liderar el país suponga también un cambio a estos modelos.
Artículos interesantes relacionados
http://lacomunidad.elpais.com/puerto-libre/2011/2/17/vivan-mujeres-italianas
http://blogs.elpais.com/mujeres/2011/04/el-largo-camino-de-la-mujer-italiana.html
http://blogs.elpais.com/mujeres/2011/11/italia-mucho-camino-por-recorrer-para-las-mujeres.html
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/curvas/curriculo/elpepusoc/20110125elpepisoc_1/Tes
http://www.ilcorpodelledonne.net/?page_id=89
http://www.filomenainrete.com/
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/curvas/curriculo/elpepusoc/20110125elpepisoc_1/Tes
http://www.elpais.com/articulo/internacional/millon/mujeres/dicen/Berlusconi/machismo/elpepuint/20110213elpepuint_5/Tes

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada