dilluns, 11 d’agost de 2014

La cultura de la sauna en Finlandia

Sin duda, una de las cosas más sorprendentes de Finlandia es descubrir en una sauna en todos los alojamientos. Ya sean casas, albergues, bungalows de camping. En un rincón del lugar siempre hay un espacio para instalar una sauna. Preferiblemente de leña, claro, pero también las hay eléctricas. Las mejores saunas son las de de “humo” donde los gases y el humo producidos por la combustión de leña permanecen en el interior durante horas. Se necesita unas tres o cuatro horas para prepararlas, pero el calor que almacenan duran unas seis horas.

Casi todos los finlandeses tienen una sauna en casa, aunque también hay saunas públicas. De hecho, hay saunas en cafés, restaurantes, en colegios y en las empresas y oficinas donde jefes y empleados se reúnen para socializar, discutir y reflexionar. Es más, cuando uno tiene invitados en casa, la mejor muestra de hospitalidad es invitar a los huéspedes a compartir la sauna con nosotros. Si esta costumbre ya nos parece extraña a los no finlandeses, todavía lo más cuando descubrimos que la manera autóctona de ir a la sauna en Finlandia es desnudos.

Meterse desnudos en una sauna con la familia política, los amigos o los compañeros de trabajo o de clase, e incluso con los jefes, se nos antoja imposible en estas latitudes. De pronto, piensas que son una cultura muy liberal y desinhibida pero cuando hablas con ellos te das cuenta que no lo son más que nosotros que hacemos topless en la playa. Es como si las normas de pudor de la vida cotidiana no se aplicaran cuando uno entra en una sauna. No es ir desnudo, es estar en la sauna. Igual que en la playa uno tampoco va en ropa interior (o sin ropa interior) porque es la playa.

Tanto desnudo en espacio tan cerrado y oscuro no debió parecerle demasiado bien a ciertas religiones moralistas. Así que cuando el cristianismo se impuso en Finlandia no tardó en regular el uso de la sauna, que además instaló como obligatorio los sábados para ir limpios y depurados el domingo a misa.

Así pues la sauna se trata pues de una actividad que forma parte de la vida cotidiana de Finlandia y se ha convertido en un símbolo de identidad nacional. Es un elemento crucial en las vidas de esta población desde hace muchos siglos. En la sauna se traían los niños al mundo, permanecían las mujeres después de haber parido, se introducía a los enfermos y a los moribundos. Y es que la sauna era el lugar más higiénico de los hogares finlandeses. La sauna también era el lugar donde se secaba el cereal y el lino, se calentaba la malta para la cerveza o se lavaba la ropa.

En su origen era una cavidad rodeada de piedras. Luego se convirtió en un edificio cuadrado de troncos. Más tarde, se añadió la chimenea.

Así una de las experiencias más placenteras del viaje a Finlandia fue toma una sauna en las Islas Aland, después de un día de gran actividad física realizando un trekking y un paseo en kayak por el Báltico. Lo mejor para recuperarse fue pasar una hora en una sauna flotante de leña sobre el mar. Y cuando la temperatura y el sudor se hacían insoportables, salir y sumergirse en las refrescantes aguas del Báltico para reactivar la circulación. O cuando estás al borde de explotar de calor, que alguien te tire un cazo de agua fría por la cabeza.


2 comentaris:

  1. un amigo que estudiaba en EEUU fue invitado a visitar Finlandia por una compañera de universidad, una rubia enorme y despampanante

    mi amigo, peso y medida typical peruvian, fue muy feliz cuando su anfitriona le dijo de ir a la sauna... hasta que encontró dentro a los padres de la chica!

    al día siguiente tomó un avión y vino a vernos a BCN xD

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  2. Pero seguro que guarda un grato recuerdo de la finlandesa!!

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