dimecres, 7 d’agost de 2013

Irena Sendler, la heroína que salvó a 2.500 niños judíos del gueto de Varsovia

Sé que me repito porque ya lo he comentado varias veces en el blog, pero una de las mejores cosas de viajar es no sólo conocer paisajes, monumentos y arquitectura del lugar sino poder aproximarte a la cultura y la historia de una ciudad o un país, que tal vez sin la excusa del viaje nunca se te habría ocurrido explorar. Así, hace unos años descubrí la literatura noruega, el año pasado hice el gran hallazgo de empezar a leer a Stefan Zweig al ir de vacaciones a Austria. Uno de esos tesoros que han caído en mis manos estas semanas gracias a mi investigación sobre el reciente viaje a Polonia es conocer a Irena Sendler.


Irena Sendler fue un personaje real, una heroína poco conocida que salvó la vida a más de 2.500 niños judíós del gueto de Varsovia durante la II Guerra Mundial. Por poner sólo una comparativa, todo el mundo conoce la proeza del alemán Oscar Schindler  (pese a que es una figura polémica pues algunos lo acusan de aprovechado, ya que los judíos del gueto de Cracovia eran usados como mano de obra gratuita en su fábrica). Sea como fuere, lo que es innegable es que la acción de Schindler salvó a unos mil judíos. Irena Sendler lo hizo con 2.500 jugándose la vida, sin ningún interés más que el humanitario y compasivo, y fue detenida y torturada por ello.

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Una película realizada para televisión que ha ganado diversos premios relata su proeza. Está protagonizada por Anna Paquin, que algunos recordamos como la rebelde niña de El Piano.

Sendler fue una trabajadora social y enfermera católica polaca que no pudo quedarse de brazos cruzados viendo la bestialidad que estaban cometiendo los nazis al su alrededor. Como trabajaba para el Ministerio de Asuntos Sociales, tenía permiso para entrar en el gueto. Así pudo organizar un sencillo pero arriesgado sistema para sacar a los niños del gueto y entregarlos a familias polacas, cambiándoles el nombre. Esas familias polacas también se jugaron la vida porque ayudar a un judío estaba penado con la muerte.

En la película se rompe el corazón al ver al ver el dolor de las madres que han de entregar y separarse de sus hijos sin saber si los volverán a ver. Algunas son incapaces de hacerlo. Es fácil con la perspectiva histórica y sabiendo lo que estaba sucediendo y lo que les esperaba a esos judíos, pensar que nosotros habríamos entregado a los niños sin dudar, para salvarlos de la muerte. Pero por aquel entonces, nada se sabía de los campos de exterminio, sólo rumores, historias, nada certero. Ante esa incertidumbre, ¿quién entrega a sus bebés y niños pequeños a desconocidos sin saber qué pasará mañana? Sendler, ayudada por otras personas, sacó niño en maletas, bajo los abrigos, escondidos bajo ladrillos, en ataúdes, en cajas de herramientas. A los más grandes los sacaba atravesando un edificio público que tenía dos puertas, una entrada por la Varsovia “libre” y otra entrada por la Varsovia del gueto. Irena Sendler cruzaba aquel pasillo con los niños judíos arreglados y vestidos como pequeños de familias acomodadas polacas. Algunos de los casos como la niña de la cuchara de plata han sido historias conocidas tiempo después. Muchos de esos momentos de la huida los recoge perfectamente la película. En Varsovia todavía sigue en pie el edificio con doble entrada por donde Sendler sacaba a los niños.

Irena entendía el miedo de las familias a no volver a recuperar a los niños cuando acabara la guerra. Así que creó un exhaustivo inventario donde escribía el nombre real de cada pequeño y su correspondiente nuevo nombre polaco así como las referencias de la familia polaca a la que era asignado. Esos papeles los guardaba en botes de cristal que enterró por toda Varsovia. Si Irena hubiera muerto, nadie más que ella conocía el paradero de esos botes con la memoria y la identidad de los niños.  Y estuvo apunto de ser así.

Y es que al final, Irena fue descubierta. Estuvo detenida en la prisión de Pawiac y fue torturada para que confesara los nombres de las personas que la ayudaban en su tarea salvadora. Irena no habló y fue condenada a muerte. Sin embargo, la resistencia estuvo recogiendo dinero entre todas las personas que apreciaban a Irena y valoraban su labor. Así se pudo pagar un soborno a los carceleros que la custodiaban. De hecho, se considera el soborno más alto pagado durante la II Guerra Mundial.

Después de la huída, Irena Sendler pasó a la clandestinidad colaborando con la resistencia.

Y si la historia ya es emocionante hasta aquí, todavía lo es más como salió a la luz. Ya entrado el siglo XXI, unos estudiantes de un instituto de Estados Unidos que estaban haciendo un trabajo de curso sobre las persona que ayudaron a los judíos durante la II Guerra Mundial se toparon con varias personas que recordaban haber sido salvados por Irena. Investigaron y descubrieron su historia. Lo mejor de todo es que Irena Sendler aún vivía, discretamente y en el anonimato en una residencia de ancianos en Varsovia. Tras salir a la luz su historia, reportajes, películas y entrevistas, se recuperó su figura. Incluso estuvo nominada al Premio Nobel de la Paz que aquel año ganó Al Gore por su denuncia del cambio climático.


Irena Sendler fue una heroína, pero como muchos otros héroes, no reconoce su hazaña porque considera que no tiene ningún mérito puesto que “no podía haber hecho otra cosa, no había otra opción”. Por supuesto, no es así, porque muchas otras personas permanecieron impasibles ante el horror (seguramente por miedo a perder la propia vida) y otras colaboraron con el régimen nazi. En todos los conflictos existen siempre personas que arriesgan su vida por ayudar, personas que siguen pasivas, y personas que colaboran con el poder. De todas formas, como plantea la pregunta final de la visita al Museo de la historia de los judíos y del gueto durante la II Guerra Mundial en Cracovia que acoge la antigua fábrica Schindler (por cierto, un museo muy recomendable) nadie sabe cómo nos habríamos comportado nosotros ante circunstancias tan terribles, cuando tu vida y la de tu familia está en juego. ¿Qué harías tú si amenazan con matar a tus hijos si no colaboras?

Más información
El valiente corazón de Irena Sendler Película (en polaco, subtitulada en castellano)
La heroína que salvó a 2.500 niños. Reportaje sobre Irena Sendler de El Mundo

1 comentari:

  1. no podría visitar estos sitios, me parece que hay demasiado dolor acumulado en las paredes.

    había visto la foto de esta señora varias veces en FB pero no conocía la historia completa... y sin q suene a APM: es digna de admirar! ^^

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