De todo lo que nos han enseñado hoy los encantadores y atentos profesionales de Ogilvy NYC que nos han recibido esta mañana en sus oficinas me quedo con la comunicación interna. La filosofía de esta compañía, una de las mayores multinacionales de comunicación del mundo con 18.000 trabajadores en más de 450 oficinas en todo el mundo, está destinada a facilitar la creatividad de sus trabajadores. Y para ello, no dudan en darle las máximas facilidades, comodidades para que se sientan a gusto en la empresa, para que se diviertan. Y es que precisamente en Ogilvy, FUN IS VERY IMPORTANT.
En palabras de su creador, David Ogilvy, “la gente pasa sus vidas enteras en esta compañía. ¿Por qué no, en vez de ser algo negativo, logramos que sea una experiencia feliz?”
Y podía confirmarse que así era por el ambiente que se respiraba en el edificio. Incluso el director general ha tenido un momento de broma y distensión con la profesional que nos atendía cuando ella le ha anunciado que íbamos a pasar por su despacho y él ha bromeado con ella por email “voy a tener que volver a ponerme la camisa?”.
Los trabajadores han creado redes de colaboración, ayuda mutua, intercambio, relación en torno a unos denominadores comunes como “Black professionals” o “Latin professionals” o “young professionals” o “working parents”. Se ayudan y además organizan actividades
En palabras de su creador, David Ogilvy: “si contratamos a personas que son más “pequeñas” que nosotros, tendremos una compañía de enanos, si contratamos a perosna que son más grandes que nosotros, nos convertiremos en una compañía de gigantes”
En nuestro país todavía tenemos mucho que aprender de esa filosofía americana que han puesto en marcha otras empresas como Google donde se está convencido que para que el trabajador produzca más y mejor debe ser feliz en su trabajo. En Ogilvy lejos de los despachos con la puerta cerrada más propios de España y de la desconfianza en el trabajador, todos los ambientes son diáfanos, no hay despachos, las salas de reuniones están abiertas en medio de pasillos o con cristaleras, cada trabajador tiene customizado su puesto de trabajo, hay decenas de rincones donde charlar, intercambiar ideas o hacer un descanso. Además de la impresionante terraza con vistas, de las enormes cristaleras sobre Manhattan, de la mesa de pin pon o la sala de juegos, también cuentan con asistencia médica, con servicios especiales para las madres y gimnasio. Sin duda, un trabajador que cuenta con semejantes condiciones de trabajo, estará muy contento con su trabajo y por lo tanto, lo realizará con mayor entusiasmo y mejor. Si invertir en la felicidad de los trabajadores no es una buena inversión para las empresas, qué lo puede ser….
En su presentación, Lacey Grande ha recordado que de todas formas no todo es creatividad, también eficiencia, para en definitiva, lograr que ese proyecto sea posible. Ciertamente, se puede ser muy creativo imaginando cosas fantásticas e originales pero no realizables. También me ha gustado la manera de definir la filosofía de una empresa de marketing, publicidad, relaciones públicas y comunicación en general: no poducimos cosas que no podemos pagar, sino que producimos ideas para dar soluciones a los problemas de las empresas.
Un ejemplo de su creatividad es este original vídeo en Youtube para reclutar vendedores
CAnal de youtube de Ogilvy:
dimecres, 30 de març del 2011
dissabte, 26 de febrer del 2011
Mi primavera de cine en Nueva York
Después de tantos años de adolescencia intentando sobrellevar el título de empollona luchando para no fuera una lacra para mi vida social (porque reconozcamos que en el instituto la vida social era clave para la supervivencia), por una vez ser la primera de la clase me ha aportado más beneficios que la satisfacción personal de las buenas notas. Una beca completa (alojamiento, vuelo, clases …) de la UAB para estudiar durante una semana en Nueva York un curso de Relaciones Institucionales. Así que exactamente dentro de un mes estaré volando a Nueva York. Será un viaje distinto al anterior, porque no es de turismo sino por formación, porque no tendré todo el tiempo libre, porque en vez de ir con un grupo de 7 personas conocidas iré con 30 desconocidos, porque en vez del húmedo agosto encontraré una agradable primavera (espero).
Estas semanas intento encontrar el tiempo para leer los libros que no pude leer la otra vez, para volver a ver las películas que se me quedaron pendiente hace dos años. Y es que estar en Nueva York es reencontrarse con viejos lugares conocidos en los que no has estado nunca. Nunca en la vida real, porque los has visitado tantas veces a través de la pantalla. Recorrer sus calles es reconocer los lugares que hasta entonces sólo existían en nuestra imaginación. Todo resulta tan asombrosamente familiar como si de pronto habitáramos al otro lado de la pantalla. Como en un sueño de celuloide, sentimos la ingenua alegría del inmigrante (que no sabe que lo van a retener como ganado en Ellis Island) recibido por la estatua de la Libertad, palpita nuestro corazón cuando cruzamos el puente de Brooklyn o cuando vemos ponerse el sol sentados en un banco frente al puente de Queenboro. No es la primera vez que paseamos descalzos por el parque, por Central Park, ni que hemos buscado desesperadamente a alguien que se nos escapa cogiendo un tren en la Estación Central, que escuchamos cantar a la reverenda en una iglesia de Harlem, que desayunamos con Audrey frente a un escaparate minimalista de la Quina Avenida. Ya conocemos el tacto del césped del campus de la Universidad de Columbia como si hubiéramos pasado la carrera estudiando allí tumbados. También reconocemos las luces de Times Square que nos saludan el año nuevo y recordamos las maravillosas primeras citas que hemos vivido viendo un musical en Broadway. Visitar la Gran Manzana es emocionarte al ver un autobús escolar amarillo, una parquímetro, un puesto de perritos calientes junto a las pistas de basquet del Village, un callejón sangriento en Little Italy y adivinar lo que oculta la trastienda de una carnicería de Chinatown. Casi sentimos tristeza al pensar en el dinero dilapidado jugando a ser Yuppies en Wall Street o la inocencia perdida en la Zona Cero. Estar en Nueva York es como si fuéramos Deborah Kerr (o Meg Ryan) y ya nos hubieran besado antes en el mirado del Empire State, donde buscamos la mirada desvalida de King Kong.
Sobre las localizaciones de películas rodadas en Nueva York hay un sitio fantástico que te las sitúa sobre el mapa: http://www.newyorkinthemovies.com/
Algunas de mis localizaciones cinematográficas imprescindibles son:
- El banco frente al Queensboro de Manhattan de Woody Allen
- Tiffany's!! Tiffany and Company: Fifth Avenue at 57th Street
- El edificio de Cazafantasmas que toman los fantasmas: Apartment Building at 55 Central Park West: 55 Central Park
- El museo de historia natural
- La juguetería de Big donde toca el piano con los pies F.A.O. Schwarz: 767 Fifth Avenue (at 58th Street) http://www.newyorkinthemovies.com/scene_images/big_faoschwarz.jpg
- La librería infantil de Meg Ryan en la peli Tienes un email (106 West 69th Street )
- El Empire State: king kong y otras pelis!
- New York Public Library: 455 5th Ave @ 42nd Street
- Apartamento de Friends:The Friends Apartment: 90 Bedford Street @ Grove
-La casa donde es acosada por unos criminales Audrey Hepburn en Sola en la Oscuridad.
Además hay otras películas recomendables de ver antes de ir a Nueva York como tantos films románticos (Serendipity, Algo para recordar, el objeto de mi deseo, tienes un email, …), películas de acción (La Junta de Cristal 3, Gangs of New York), otras más recientes (The visitor), … pero la lista sería interminable.
Como libros recomendaría las obras de Paul Auster, varios libros de Ray Loriga, Llámame Brooklyn de Eduardo Lago, Arco del paraíso de J.Luís García Martín, Vita de Mazzucco, El sátiro del metro de Anita Naïr, Lineas urbanas de José Luís García Martín, La ciudad de los cazadores tímidos y algunos libros de Antonio Muñoz Molina.
Sobre los lugares imprescindibles para visitar en Nueva York, ya escribí un artículo para feminasonline.
diumenge, 13 de febrer del 2011
Internet en Cuba y los aires de libertad
En esta semana marcada mediáticamente por el triunfo de la revuelta ciudadana contra la tiranía en Egipto, no me ha pasado inadvertida otra noticia que tal vez algún día podrá vincularse con la primera. Esta semana ha llegado a Cuba el cable submarino de fibra óptica que teóricamente mejorará el acceso a Internet en la Isla.
Cuba es el país de América Latina con menos acceso a Internet. He vivido en propia piel los intentos vanos de lograr enviar un sencillo correo electrónico. Que no haya conexión en las zonas rurales o ciudades secundarias como Santa Clara o Pinar del Rio puede entenderse, no tanto que no exista acceso en zonas tan turísticas como Varadero, pero lo más surrealista es asistir, y protatonizar, la gimcana de los visitantes que recorremos los mejores hoteles de La Habana buscando conexión. La conexión en los hoteles funciona mediante unas targetas de 3, 5 o 6 euros con un códido que suministra la compañía oficial de telefonía. Si la compañía se queda sin targetas, La Habana puede quedarse dos, tres, seis días sin Internet. También porque la compañía estatal no tiene ninguna prisa, y tal vez interés, en distribuir nuevas. Y cuando consigues conexión la media hora de aceso a Internet puede costarte unos 5 euros. Teniendo en cuenta que los cubanos cobran una media de 20 euros al mes…. Es evidente que la conexión a Internet no es una de sus prioridades. Y es que además, en esa media hora puedes sentirte afortunado si logras enviar un correo electrónico. La isla dispone de una conexión de internet desde 1996 mediante un enlace por satélite con un ancho de banda de 65 megabytes por segundo de bajada y 124 de subida.
Teniendo en cuenta estas condiciones, se entiende que sólo un cierto número de profesionales del sector académico, científico, cultural o periodístico tengan acceso a Internet desde sus casas en Cuba. Hemos estado en una de esas casas, donde el ordenador del hogar afortunado se convierte en un punto de encuentro y reunión de todo el vecindario como en otro tiempo fue aquí en España la televisión que sólo tenían unos vecinos de la escalera. También hemos conocido otros casos donde trabajadores del Estado con acceso a Internet reciben al acabar la jornada laboral las visitas de sus inumerables hermanos y primos (aunque uno sea mulato y el hermano blanco con ojos azules) que aprovechan la visita a la oficina para consultar el correo.
Las autoridades de la Isla culpan de esta situación, como de casi todo, al bloqueo de Estados Unidos que no permite una conexión más barata y rápida. En Cuba todo el mundo hablaba del verano pasado de la llegada del cable submarino desde Venezuela. Ese momento ha llegado, esperamos que signifique realmente el acceso de la ciudadanía a Internet. Y volviendo a la primera idea tal vez este hecho comporte alcanzar nuevas cuotas de libertad para los cubanos. En estas últimas semanas ya hemos asistido emocionados a como el poder democratizador y exponenciarl de las redes sociales puede cambiar la historia, cambiar un país, derrocar una dictadura. Esta libertad de publicación, el potencial de difusión y la facilidad de acceso suponen que la ciudadanía adquiere un poder que me atrevería a decir que no ha tenido en ningún otro momento de la historia.
En Cuba son bien conocidos los vanos esfuerzos del régimen castrista por controlar la información que se publica en Internet desde la isla al margen de la información oficial. La bloguera Yoani Sánchez es la principal representante de ese movimiento de blogs críticos contra el régimen. Pese al acoso que reciben los blogueros (vigilancia constante, cortes de suministro, prohibición para viajar fuera de Cuba) y las dificultades que existen para acceder a Internet desde la isla caribeña, los blogueros consiguen dar voz a su opinión en Internet. Con las mil y una triquiñuelas (como publicar los mensajes de twitter enviándolos al un contacto en el extranjero por sms) pero logran escapar al control gubernamental.
¿Quién sabe si Internet será la mecha que haga prender el cambio en Cuba? Un cambio que no se ha exigido por la población hasta ahora. “Es imposible que la población se revele contra el poder en un país donde siempre es verano”, nos explicaba un amigo eb La Habana con amargura. Cuando hace calor la gente está más contenta, no se indigna, y además el calor te aplatana, te hace caer en una pereza y somnolencia incompatibles con la rabia. Esa es la teoría desesperanzada de un hombre extremadamente crítico e inconformista al que la Isla le corta las alas. Ojalá Internet se las devuelva.
Cuba es el país de América Latina con menos acceso a Internet. He vivido en propia piel los intentos vanos de lograr enviar un sencillo correo electrónico. Que no haya conexión en las zonas rurales o ciudades secundarias como Santa Clara o Pinar del Rio puede entenderse, no tanto que no exista acceso en zonas tan turísticas como Varadero, pero lo más surrealista es asistir, y protatonizar, la gimcana de los visitantes que recorremos los mejores hoteles de La Habana buscando conexión. La conexión en los hoteles funciona mediante unas targetas de 3, 5 o 6 euros con un códido que suministra la compañía oficial de telefonía. Si la compañía se queda sin targetas, La Habana puede quedarse dos, tres, seis días sin Internet. También porque la compañía estatal no tiene ninguna prisa, y tal vez interés, en distribuir nuevas. Y cuando consigues conexión la media hora de aceso a Internet puede costarte unos 5 euros. Teniendo en cuenta que los cubanos cobran una media de 20 euros al mes…. Es evidente que la conexión a Internet no es una de sus prioridades. Y es que además, en esa media hora puedes sentirte afortunado si logras enviar un correo electrónico. La isla dispone de una conexión de internet desde 1996 mediante un enlace por satélite con un ancho de banda de 65 megabytes por segundo de bajada y 124 de subida.
Teniendo en cuenta estas condiciones, se entiende que sólo un cierto número de profesionales del sector académico, científico, cultural o periodístico tengan acceso a Internet desde sus casas en Cuba. Hemos estado en una de esas casas, donde el ordenador del hogar afortunado se convierte en un punto de encuentro y reunión de todo el vecindario como en otro tiempo fue aquí en España la televisión que sólo tenían unos vecinos de la escalera. También hemos conocido otros casos donde trabajadores del Estado con acceso a Internet reciben al acabar la jornada laboral las visitas de sus inumerables hermanos y primos (aunque uno sea mulato y el hermano blanco con ojos azules) que aprovechan la visita a la oficina para consultar el correo.
Las autoridades de la Isla culpan de esta situación, como de casi todo, al bloqueo de Estados Unidos que no permite una conexión más barata y rápida. En Cuba todo el mundo hablaba del verano pasado de la llegada del cable submarino desde Venezuela. Ese momento ha llegado, esperamos que signifique realmente el acceso de la ciudadanía a Internet. Y volviendo a la primera idea tal vez este hecho comporte alcanzar nuevas cuotas de libertad para los cubanos. En estas últimas semanas ya hemos asistido emocionados a como el poder democratizador y exponenciarl de las redes sociales puede cambiar la historia, cambiar un país, derrocar una dictadura. Esta libertad de publicación, el potencial de difusión y la facilidad de acceso suponen que la ciudadanía adquiere un poder que me atrevería a decir que no ha tenido en ningún otro momento de la historia.
En Cuba son bien conocidos los vanos esfuerzos del régimen castrista por controlar la información que se publica en Internet desde la isla al margen de la información oficial. La bloguera Yoani Sánchez es la principal representante de ese movimiento de blogs críticos contra el régimen. Pese al acoso que reciben los blogueros (vigilancia constante, cortes de suministro, prohibición para viajar fuera de Cuba) y las dificultades que existen para acceder a Internet desde la isla caribeña, los blogueros consiguen dar voz a su opinión en Internet. Con las mil y una triquiñuelas (como publicar los mensajes de twitter enviándolos al un contacto en el extranjero por sms) pero logran escapar al control gubernamental.
¿Quién sabe si Internet será la mecha que haga prender el cambio en Cuba? Un cambio que no se ha exigido por la población hasta ahora. “Es imposible que la población se revele contra el poder en un país donde siempre es verano”, nos explicaba un amigo eb La Habana con amargura. Cuando hace calor la gente está más contenta, no se indigna, y además el calor te aplatana, te hace caer en una pereza y somnolencia incompatibles con la rabia. Esa es la teoría desesperanzada de un hombre extremadamente crítico e inconformista al que la Isla le corta las alas. Ojalá Internet se las devuelva.
dilluns, 7 de febrer del 2011
Periodismo y cine, mi selección personal
Aunque tengo que admitir con cierta pena que en los útlimos tiempos se ha enfriado mi pasión por el cine (tal vez porque se me ha encendido la pasión por otras cosas y aunque creo en la diversificación de los afectos es dificil mantener la pasión con la misma intensidad con tantos frentes abiertos), mis amigos y conocidos a veces me piden recomendaciones de películas por temas. “¿Sabes de alguna película que trate sobre….?” Y aunque seguramente no le recomiende la película más acertada para el tema (porque no las he visto todas), al menos siempre consigo recordar alguna que hable sobre el tema en cuestión.
Y ahora nadie me lo ha pedido, pero hace días que le doy vueltas a las películas que reflejan el mundo del periodismo. Tal vez porque hace unas semanas descubrí por casualidad una película en la tele de la que no había oído hablar que me pareció una de las películas más interesantes sobre periodismo que había visto y que deberían poner en todas las facultades de periodismo: The Shattered Glass.
Y es que hay muchas películas que tienen a periodistas como protagonistas, pero esta muestra perfectamente su funcionamiento, sus rutinas, las presiones, la ambición, el trabajo duro de investigar, de picar piedra y especialmente la ética en la que se sustenta, una fe romántica con la que todos salimos de la facultad pero parece que ya nadie ejece: la obligación de confirmar las fuentes. Además se trata de un caso real de un jóven y prometedor reportero de una reputada revista norteamericana que a finales de los años 90 se descubrió que se había inventado la mitad de sus reportajes. La película también demuestra lo fácil que es hoy en día “inventarse” una historia periodística, pero como al final se acaba descubriendo. Ejemplos los tenemos a cientos hoy en día. Desde el mítico ave bañado en petroleo de la Guerra del Golfo hasta mentira sobre el jóven muerto en Melilla que se inventaron fuentes oficiales marroquíes. Así hace unos meses asistimos al escándalo que supuso las imágenes falsas del terremoto de Haití que difundió TVE en sus informativos, cuando era una imagen del festival de Venecia subida al Youtube.
La falta de confirmación de la información de los medios de comunicación también puede llevar a situaciones un poco más cómicas como la que se produjo la Navidad del año pasado cuando el programa de la Sexta “Salvados” contrató a una actriz para fingir que había lavado en la lavadora el número premiado con el Gordo de la Lotería de Navidad. Casi todos los medios mordieron el anzuelo, incluso los de la propia cadena, y la noticia se difundió en informativos y diarios.
The Shattered Glass me parece la película sobre periodismo más interesante que he visto últimamente, aunque la más reciente y también interesante es “También la lluvia” de Itziar Bollaín. Cierto que es periodismo sino cine de lo que trata este film, pero es un cine histórico que bien podría tratarse de un reportaje.
He encontrado muchas listas sobre las películas fundamentales de periodismo y cine. Listas exhaustivas y muy recomendables. Pero lamentablemente no las he visto todas. Yo tengo mi propia lista, donde seguramente no están las más imprescindibles o las mejores, pero sí las que a mí más se me han quedado en la memoria.
Estarían sin duda “Todos los hombres del presidente” con Dustin Hoffman y Robert Redford sobre el laborioso proceso de investigación de los dos periodistas del Washington Post que destaparon el Watergate. Como la anterior, es una fantástica película que muestra el largo camino de llamadas, entrevistas, búsqueda de datos para confirmar una historia. Y también incluiría “El año que vivimos peligrosamente” con un jóven Mel Gibson cubriendo los cambios políticos en una convulsa Sumatra. Y también “Rojos”, peliculón con Warren Beatty basada en el libro “10 días que estremecieron al mundo “ del periodista John Reed que marcha a Rusia en 1017 para relatar el estallido de la revolución. Periodistas contando al mundo los grandes cambios de la historia. Como película de periodismo de corresponsales de guerra también me impacto mucho en su momento “Territorio comanche” basada en las vivencias de Arturo Pérez-Reverte que me hizo abandonar definitivamente mi fantasía de convertirme un día en corresponsal de guerra.
Y luego tenemos más películas sobre el dilema de la ética periodística como “Buenos días y buena suerte” o sobre la prensa más sensacionalista como el clásico “Primera Plana” o sobre la corrupción de las empresas periodísticas como el clásico de los clásicos “Ciudadano Kane”.
Y para acabar dos películas románticas donde el periodismo es un personaje destacado. “Tal como éramos” (una de mis tres películas preferidas) e “Íntimo y personal” que refleja cómo funcionan los informativos locales y de las grandes cadenas. Casualmente, o no, la dos con Robert Redford como protagonista (y ya son las tres las pelis de Redford en esta lista personal de periodismo y cine, y también son dos las películas suyas en mi lista de tres pelis favoritas.)
Para información menos personal y más exhaustiva, estas son algunas de las listas que he encontrado:
http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/periodismo.htm
http://www.egaleradas.com/100-peliculas-sobre-periodistas
http://ciberprensa.com/las-100-mejores-peliculas-de-periodismo/#
Y ahora nadie me lo ha pedido, pero hace días que le doy vueltas a las películas que reflejan el mundo del periodismo. Tal vez porque hace unas semanas descubrí por casualidad una película en la tele de la que no había oído hablar que me pareció una de las películas más interesantes sobre periodismo que había visto y que deberían poner en todas las facultades de periodismo: The Shattered Glass.
Y es que hay muchas películas que tienen a periodistas como protagonistas, pero esta muestra perfectamente su funcionamiento, sus rutinas, las presiones, la ambición, el trabajo duro de investigar, de picar piedra y especialmente la ética en la que se sustenta, una fe romántica con la que todos salimos de la facultad pero parece que ya nadie ejece: la obligación de confirmar las fuentes. Además se trata de un caso real de un jóven y prometedor reportero de una reputada revista norteamericana que a finales de los años 90 se descubrió que se había inventado la mitad de sus reportajes. La película también demuestra lo fácil que es hoy en día “inventarse” una historia periodística, pero como al final se acaba descubriendo. Ejemplos los tenemos a cientos hoy en día. Desde el mítico ave bañado en petroleo de la Guerra del Golfo hasta mentira sobre el jóven muerto en Melilla que se inventaron fuentes oficiales marroquíes. Así hace unos meses asistimos al escándalo que supuso las imágenes falsas del terremoto de Haití que difundió TVE en sus informativos, cuando era una imagen del festival de Venecia subida al Youtube.
La falta de confirmación de la información de los medios de comunicación también puede llevar a situaciones un poco más cómicas como la que se produjo la Navidad del año pasado cuando el programa de la Sexta “Salvados” contrató a una actriz para fingir que había lavado en la lavadora el número premiado con el Gordo de la Lotería de Navidad. Casi todos los medios mordieron el anzuelo, incluso los de la propia cadena, y la noticia se difundió en informativos y diarios.
The Shattered Glass me parece la película sobre periodismo más interesante que he visto últimamente, aunque la más reciente y también interesante es “También la lluvia” de Itziar Bollaín. Cierto que es periodismo sino cine de lo que trata este film, pero es un cine histórico que bien podría tratarse de un reportaje.
He encontrado muchas listas sobre las películas fundamentales de periodismo y cine. Listas exhaustivas y muy recomendables. Pero lamentablemente no las he visto todas. Yo tengo mi propia lista, donde seguramente no están las más imprescindibles o las mejores, pero sí las que a mí más se me han quedado en la memoria.
Estarían sin duda “Todos los hombres del presidente” con Dustin Hoffman y Robert Redford sobre el laborioso proceso de investigación de los dos periodistas del Washington Post que destaparon el Watergate. Como la anterior, es una fantástica película que muestra el largo camino de llamadas, entrevistas, búsqueda de datos para confirmar una historia. Y también incluiría “El año que vivimos peligrosamente” con un jóven Mel Gibson cubriendo los cambios políticos en una convulsa Sumatra. Y también “Rojos”, peliculón con Warren Beatty basada en el libro “10 días que estremecieron al mundo “ del periodista John Reed que marcha a Rusia en 1017 para relatar el estallido de la revolución. Periodistas contando al mundo los grandes cambios de la historia. Como película de periodismo de corresponsales de guerra también me impacto mucho en su momento “Territorio comanche” basada en las vivencias de Arturo Pérez-Reverte que me hizo abandonar definitivamente mi fantasía de convertirme un día en corresponsal de guerra.
Y luego tenemos más películas sobre el dilema de la ética periodística como “Buenos días y buena suerte” o sobre la prensa más sensacionalista como el clásico “Primera Plana” o sobre la corrupción de las empresas periodísticas como el clásico de los clásicos “Ciudadano Kane”.
Y para acabar dos películas románticas donde el periodismo es un personaje destacado. “Tal como éramos” (una de mis tres películas preferidas) e “Íntimo y personal” que refleja cómo funcionan los informativos locales y de las grandes cadenas. Casualmente, o no, la dos con Robert Redford como protagonista (y ya son las tres las pelis de Redford en esta lista personal de periodismo y cine, y también son dos las películas suyas en mi lista de tres pelis favoritas.)
Para información menos personal y más exhaustiva, estas son algunas de las listas que he encontrado:
http://www.uhu.es/cine.educacion/cineyeducacion/periodismo.htm
http://www.egaleradas.com/100-peliculas-sobre-periodistas
http://ciberprensa.com/las-100-mejores-peliculas-de-periodismo/#
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diumenge, 6 de febrer del 2011
“Els periodistes ja no som els propietaris de les notícies”
Amb aquestes paraules resumia en Matthew Eltringham, responsable de xarxes socials de la BBC una realitat a la què tots els periodistes ens hem d’adaptar. I ho feia en la darrera sessió 10 en comunicació que va organitzar l’ESCACC a la què vaig assistir fa uns dies. Una conferència que prometia ser molt interssant si fem cas a les paraules de Ramon Salvatierra de fa uns mesos que assegurava que “El millor máster en ciberperiodisme és passar-se dues setmanes mirant la web de la BBC” . No val fer una crònica tants dies després de les paraules del conferenciant, sobretot perquè és una feina que ja han fet molt bé altres companys. Però faré la meva selecció de les reflexions que trec jo de la xerrada.
De la seva primera part de la intervenció (abans del cafè) em quedo amb la narració de com els estudiants britànics van fer servir Google Maps per organitzar-se durant les propostes contra el govern que va haver al desembre. Mentre els periodistes anaven bojos buscant cobrir la informació, els estudiants es van organitzar amb visualitzadors situats per tota la zona que anaven informant al Google Maps i per xarxes socials de on estava la policia, perquè la manifestació es pogués anar movent sense trobar-se-la, jugant així a un joc del gat i el gos on ells anaven sempre amb avantatge. Joves col•locats a les finestres exercien de centenars de corresponsals que informaven sobre el terreny del què estava passant. Què més hi podien aportar els periodistes?
De la segona part amb el debat em va interessar especialment com un organisme tan gran com la BBC gestiona el fet que els seus treballadors tinguin compte en les xarxes socials, com controlar la seva opinió llançada a les xarxes socials. Que pot ser personal perquè escriuen a nivell personal però com a periodistes tenen una imatge pública que es relaciona amb la cadena.
Eltringham va explicar que tenen guies editorials amb principis centrals per determinar quin és el comportament correcte i que demanen als treballadors que respectin els principis inherents de la comunicació corporativa. Però que bàsicament confien en la seva responsabilitat i sentit comú i que de fet encoratgen aquest tipus d’iniciatives. Simplement “no s’ha de dir res que ens faci sentir incòmodes, hi ha bastant espai”. El responsable de xarxes socials de la BBC va explicar que “no volem crear un patró uniformat d’empresa sinó una diversitat d’usos, de visions que operen dins de la BBC”. Estic d’acord, si la BBC és un organisme plural i divers ha de tenir veus plurals i diverses. Segons Eltringham, “la gent ha de fer servir la seva veu autèntica i natural”. Ah! I tot això ho vaig escoltar en versió original, per acostumar l’oïde per quan marxi a estudiar a Nova York una setmaneta a finals de març. Sola a NYC.
De la seva primera part de la intervenció (abans del cafè) em quedo amb la narració de com els estudiants britànics van fer servir Google Maps per organitzar-se durant les propostes contra el govern que va haver al desembre. Mentre els periodistes anaven bojos buscant cobrir la informació, els estudiants es van organitzar amb visualitzadors situats per tota la zona que anaven informant al Google Maps i per xarxes socials de on estava la policia, perquè la manifestació es pogués anar movent sense trobar-se-la, jugant així a un joc del gat i el gos on ells anaven sempre amb avantatge. Joves col•locats a les finestres exercien de centenars de corresponsals que informaven sobre el terreny del què estava passant. Què més hi podien aportar els periodistes?
De la segona part amb el debat em va interessar especialment com un organisme tan gran com la BBC gestiona el fet que els seus treballadors tinguin compte en les xarxes socials, com controlar la seva opinió llançada a les xarxes socials. Que pot ser personal perquè escriuen a nivell personal però com a periodistes tenen una imatge pública que es relaciona amb la cadena.
Eltringham va explicar que tenen guies editorials amb principis centrals per determinar quin és el comportament correcte i que demanen als treballadors que respectin els principis inherents de la comunicació corporativa. Però que bàsicament confien en la seva responsabilitat i sentit comú i que de fet encoratgen aquest tipus d’iniciatives. Simplement “no s’ha de dir res que ens faci sentir incòmodes, hi ha bastant espai”. El responsable de xarxes socials de la BBC va explicar que “no volem crear un patró uniformat d’empresa sinó una diversitat d’usos, de visions que operen dins de la BBC”. Estic d’acord, si la BBC és un organisme plural i divers ha de tenir veus plurals i diverses. Segons Eltringham, “la gent ha de fer servir la seva veu autèntica i natural”. Ah! I tot això ho vaig escoltar en versió original, per acostumar l’oïde per quan marxi a estudiar a Nova York una setmaneta a finals de març. Sola a NYC.
dilluns, 24 de gener del 2011
¿Qué hago si critican a mi empresa en facebook?
Creo que aunque una primera tentación sería eliminar esas críticas de nuestro perfil (de hecho, hay empresas que se encargan de limpiar críticas negativas de otras empresas en Internet), yo creo que no es la estrategia más acertada. Y además incluso pienso que puede resultar contraproducente.
Según el libro Mi comunidad… ¿Me quiere o no me quiere?, “hace algún tiempo, un usuario insatisfecho no constituía prácticamente ninguna amenaza, ya que necesitaba crear una masa crítica notable para tener cierta fuerza. Hoy en día, un usuario individual que sepa mover bien sus fichas puede ser una potente fuente de dolores de cabeza para los directivos”. Además, el 90% de los consumidores confía en las recomendaciones de amigos y conocidos, según el estudio Trust, Value and Engagement in Advertising. Así que ¡más vale que no estén en contra nuestro!
Las redes sociales han dado la oportunidad a las marcas de relacionarse directamente con el mercado. Y por mucho que cueste admitirlo en ocasiones, el mercado suele saber más de los propios productos que la propia empresa. Así que si los consumidores empiezan a poner en cuestión el precio de nuestros productos, creo que habría que empezar por bajar del pedestal y, en primer lugar, escucharlos, y en segundo lugar, establecer una conversación y relación con ellos a través de las redes sociales. Como asegura Simon Sxten, responsable de la Associate, Privacity and Public Policy in Facebook, (Comunicas?, núm. 15: 2009) “nos hemos dado cuenta que la gente reacciona de forma más favorable frente a las empresas que entablan conversación con ellos que frente a aquellas que intentan restringir o controlar las conversaciones”
Prestarles atención es además aprovechar la de conocer de manera real y rápida la opinión de los consumidores, es un feedback muy valioso que como responsables de comunicación no debemos ignorar. ¡Al fin podemos saber lo que opinan sobre nosotros!
Por ejemplo, Starbucks ha utilizado en diversas ocasiones su perfil de Facebook con más de 10 millones de seguidores para mejorar sus productos lanzando promociones exclusivamente a través de esta red social para conocer la opinión de sus fans de nuevos productos.
Así pues, es probable que tarde o temprano podamos encontrarnos con críticas de nuestros productos en Facebook. De hecho, ni siquiera una de las marcas con seguidores más fieles como Apple se libra de las críticas en las redes sociales, puesto que según un estudio de la firma de investigación de medios de comunicación sociales Brandwatch, Apple es la marca más criticada en los medios y redes sociales. Parece ser que la razón serían las altas expectativas creadas por los consumidores y los problemas técnicos que está provocando el nuevo iPhone. En cualquier caso, me parece que lo más recomendable sería poder anticiparse teniendo previamente elaborado un plan de acción y una estrategia basada en la transparencia, la cercanía y el servicio orientado al cliente.
• FUETTERER Stephan. Mi comunidad … ¿me quiere o no me quiere? Social Media y Web 2.0 para directivos, comunicadores y emprendedores. Best Relations, 2010.
Según el libro Mi comunidad… ¿Me quiere o no me quiere?, “hace algún tiempo, un usuario insatisfecho no constituía prácticamente ninguna amenaza, ya que necesitaba crear una masa crítica notable para tener cierta fuerza. Hoy en día, un usuario individual que sepa mover bien sus fichas puede ser una potente fuente de dolores de cabeza para los directivos”. Además, el 90% de los consumidores confía en las recomendaciones de amigos y conocidos, según el estudio Trust, Value and Engagement in Advertising. Así que ¡más vale que no estén en contra nuestro!
Las redes sociales han dado la oportunidad a las marcas de relacionarse directamente con el mercado. Y por mucho que cueste admitirlo en ocasiones, el mercado suele saber más de los propios productos que la propia empresa. Así que si los consumidores empiezan a poner en cuestión el precio de nuestros productos, creo que habría que empezar por bajar del pedestal y, en primer lugar, escucharlos, y en segundo lugar, establecer una conversación y relación con ellos a través de las redes sociales. Como asegura Simon Sxten, responsable de la Associate, Privacity and Public Policy in Facebook, (Comunicas?, núm. 15: 2009) “nos hemos dado cuenta que la gente reacciona de forma más favorable frente a las empresas que entablan conversación con ellos que frente a aquellas que intentan restringir o controlar las conversaciones”
Prestarles atención es además aprovechar la de conocer de manera real y rápida la opinión de los consumidores, es un feedback muy valioso que como responsables de comunicación no debemos ignorar. ¡Al fin podemos saber lo que opinan sobre nosotros!
Por ejemplo, Starbucks ha utilizado en diversas ocasiones su perfil de Facebook con más de 10 millones de seguidores para mejorar sus productos lanzando promociones exclusivamente a través de esta red social para conocer la opinión de sus fans de nuevos productos.
Así pues, es probable que tarde o temprano podamos encontrarnos con críticas de nuestros productos en Facebook. De hecho, ni siquiera una de las marcas con seguidores más fieles como Apple se libra de las críticas en las redes sociales, puesto que según un estudio de la firma de investigación de medios de comunicación sociales Brandwatch, Apple es la marca más criticada en los medios y redes sociales. Parece ser que la razón serían las altas expectativas creadas por los consumidores y los problemas técnicos que está provocando el nuevo iPhone. En cualquier caso, me parece que lo más recomendable sería poder anticiparse teniendo previamente elaborado un plan de acción y una estrategia basada en la transparencia, la cercanía y el servicio orientado al cliente.
• FUETTERER Stephan. Mi comunidad … ¿me quiere o no me quiere? Social Media y Web 2.0 para directivos, comunicadores y emprendedores. Best Relations, 2010.
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diumenge, 23 de gener del 2011
La pobreza infantil existe
Descubro en el dominical de El País un reportaje sobre el trabajo del fotógrafo James Mollison que retrata las habitaciones donde duermen niños de todo el mundo. Desde el museo de peluches y vestidos de fresas de una niña japonesa, a la habitación trinchera llena decorada de camuflaje y con armas de fuego de un niño de Kentucky, a la minimalista habitación de una geisha japonesa de 15 años que vive en una casa de Kyoto, a la de un colono ortodoxo de 9 años o la austeridad con la que duerme un monje tibetano de 10 años o la habitación de princesa de Jazzy, una niña estadounidense que compite desade bebé en concurso de los niños más monos del país. Pero sin duda la fotografía que más de golpeó fue la cara de Indira de Katmandú de 7 años cargada con un pequeño martillo. Lo más impresionante no era su habitación humilde, con un techo de paja decorado con flores y cestos sino la explicación de la vida de la pequeña Indira. Tabaja desde los 3 años en una cantera picando piedra. Allí trabaja durante 6 horas donde muchos niños pierden la vista al saltarles esquirlas a los ojos. Sorprendentemente Indira no tiene un aspecto que intente dar lástima sino que lleva una camisa de rayas rosa muy formal y tiene el gesto serio y la mirada solemne mientras empuña su pequeño martillo.
Picando piedra en una cantera a los 3 años. Pienso en los niños de tres años de nuestra sociedad. Alrededor de los que gira el mundo de sus padres, atentos a cada mohín de enfado, cada lágrima, cada rabieta, dispuestos a inmolarse por cubrir cualquier caprichosa necesidad del niño. La mayoría hiperatendido e hiperprotegido. Qué abismo de esa infancia caprichosa y consentida que durará seguramente hasta muy entrados los treinta... y el gesto adulto y solemne de Indira. ¿Cuántas galaxia separan esos dos mundos?
Pero la vida de Indira picando piedra en Katmandú picando piedra nos parece muy lejana. ¿A cuántos kilómetros están Katmandú? Indira representa la imagen de lo que todos pensamos cuando alguien habla de pobreza infantil. Trabajo infantil en un país tercermundista a miles de kilómetros de aquí. Una situación tan lejana que nos conmueve pero no nos afecta.
Y sin embargo, la pobreza infantil está aquí al lado. Y nos afecta y nos afectará. Pero no nos conmueve porque no la vemos. La pobreza infantil es invisible en los países desarrollados. Y no estamos hablando de capas residuales de población. Según los últimos datos del IDESCAT, el 23,4% de los niños y niñas catalanes está en situación de pobreza, cifra que se situa por encima de la media española y en la cola de los datos conocidos de la Unión Europea.
Es decir, uno de cada cuatro niños catalanes son pobres. Y a pesar de lo impresionante de la cifra, seguimos sin verla. Porque a menudo la pregunta que se hace la gente es “pueden ser pobres los niños2? “ son pobres porque lo son sus familias”. Los niños no sólo pueden ser pobre sino que sufren las consecuencia de la pobreza con mayor intensidad que los otros colectivos. Y es que a menudo ser pobre de niño puede comportar ser pobre toda la vida. Una persona adulta que por circunstancia de la vida acaba llegando a una situación de pobreza puede salir de esta situación. Un niño pobre suele acabar entrando en un círculo de exclusión social y marginalidad del que es muy difícil escapar. Los niños en situación de pobreza han de hacer frente a unas condiciones de vida tan hostiles que se acaban cronificando y generando una fragilidad dificil de superar.
Pero en qué sentido les afecta a su presente y a su futuro, y al de nuestra sociedad, la pobreza a los niños? Por ejemplo, la pobreza limita la igualdad de oportunidades de los más pequeños y los priva de sus derechos. Derechos tan fundamentales como al de la educación, la alimentación o la salud, que nunca diríamos que se están privando a niños en nuestro país.
Así por ejemplo, la privación del derecho a la educación se puede observar en la tasas de abandono escolar y exclusión educativa. Un 50% de los niños en situación de pobreza repiten curso. La mayoría acabarán abandonando los estudios sin una preparaciòn suficiente para integrarse plenamente en el mercado laboral. No tendrán la oportunidad de ir a la universidad (sólo accedera el 40% frente el 80% de los niños no pobres). En cuanto al derecho a la salud, se ha demostrado que ser niño o niña pobre incrementa las posibilidades de sufrir ciertas patologías como las enfermedades crónicas, mentales o trastornos de alimentación.
Esta es la realidad de uno de cada cuatro niños catalanes, un colectivo invisible. Precisamente no deja de sorprenderme que en una sociedad tan pendiente y sobreprotectora de sus hijos exista esta indiferencia hacia los niños más vulnerables.
Picando piedra en una cantera a los 3 años. Pienso en los niños de tres años de nuestra sociedad. Alrededor de los que gira el mundo de sus padres, atentos a cada mohín de enfado, cada lágrima, cada rabieta, dispuestos a inmolarse por cubrir cualquier caprichosa necesidad del niño. La mayoría hiperatendido e hiperprotegido. Qué abismo de esa infancia caprichosa y consentida que durará seguramente hasta muy entrados los treinta... y el gesto adulto y solemne de Indira. ¿Cuántas galaxia separan esos dos mundos?
Pero la vida de Indira picando piedra en Katmandú picando piedra nos parece muy lejana. ¿A cuántos kilómetros están Katmandú? Indira representa la imagen de lo que todos pensamos cuando alguien habla de pobreza infantil. Trabajo infantil en un país tercermundista a miles de kilómetros de aquí. Una situación tan lejana que nos conmueve pero no nos afecta.
Y sin embargo, la pobreza infantil está aquí al lado. Y nos afecta y nos afectará. Pero no nos conmueve porque no la vemos. La pobreza infantil es invisible en los países desarrollados. Y no estamos hablando de capas residuales de población. Según los últimos datos del IDESCAT, el 23,4% de los niños y niñas catalanes está en situación de pobreza, cifra que se situa por encima de la media española y en la cola de los datos conocidos de la Unión Europea.
Es decir, uno de cada cuatro niños catalanes son pobres. Y a pesar de lo impresionante de la cifra, seguimos sin verla. Porque a menudo la pregunta que se hace la gente es “pueden ser pobres los niños2? “ son pobres porque lo son sus familias”. Los niños no sólo pueden ser pobre sino que sufren las consecuencia de la pobreza con mayor intensidad que los otros colectivos. Y es que a menudo ser pobre de niño puede comportar ser pobre toda la vida. Una persona adulta que por circunstancia de la vida acaba llegando a una situación de pobreza puede salir de esta situación. Un niño pobre suele acabar entrando en un círculo de exclusión social y marginalidad del que es muy difícil escapar. Los niños en situación de pobreza han de hacer frente a unas condiciones de vida tan hostiles que se acaban cronificando y generando una fragilidad dificil de superar.
Pero en qué sentido les afecta a su presente y a su futuro, y al de nuestra sociedad, la pobreza a los niños? Por ejemplo, la pobreza limita la igualdad de oportunidades de los más pequeños y los priva de sus derechos. Derechos tan fundamentales como al de la educación, la alimentación o la salud, que nunca diríamos que se están privando a niños en nuestro país.
Así por ejemplo, la privación del derecho a la educación se puede observar en la tasas de abandono escolar y exclusión educativa. Un 50% de los niños en situación de pobreza repiten curso. La mayoría acabarán abandonando los estudios sin una preparaciòn suficiente para integrarse plenamente en el mercado laboral. No tendrán la oportunidad de ir a la universidad (sólo accedera el 40% frente el 80% de los niños no pobres). En cuanto al derecho a la salud, se ha demostrado que ser niño o niña pobre incrementa las posibilidades de sufrir ciertas patologías como las enfermedades crónicas, mentales o trastornos de alimentación.
Esta es la realidad de uno de cada cuatro niños catalanes, un colectivo invisible. Precisamente no deja de sorprenderme que en una sociedad tan pendiente y sobreprotectora de sus hijos exista esta indiferencia hacia los niños más vulnerables.
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