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divendres, 25 d’octubre del 2013

Pasión por Delantera Mítica de Quique González

No me canso de escuchar “Delantera mítica” de Quique González. Llegué al artista madrileño a raíz de la versión que hizo de “Aunque tú no lo sepas” mi poema preferido de mi poeta favorito, Luís García Montero. Más que versión se trata de una inspiración pues es una composición completamente libre a partir del poema, del que conserva el espíritu más que la letra. Aún así es una canción preciosa. Este poema también inspiró un cuento breve a Almudena Grandes que a su vez se convirtió en una película. Pero creo que esto ya lo expliqué una vez aquí.

El caso es que el poema me llevó al músico y lo fui descubriendo poco a poco, sin llegar a atraparme, hasta su último trabajo. Cada vez que lo oigo capto un matiz nuevo, una palabra o una frase que me había pasado inadvertida y que me dispara directamente al corazón.

Las canciones de “Delantera mítica” cuentan historias que suceden en Dallas, en Memphis, en casinos, en garajes, en talleres mecánicos, en bares de carretera. En esta atmósfera, las letras están salpicadas de grúas, motos, revólveres, balas, escopetas, gasolina, pasaportes falsos, autopistas,

Un ambiente que a simple vista puede parecer duro e incluso sórdido pero que de pronto una palabra, una frase convierten casi en escenarios líricos. Y es que González habla de abandono, de rencor, de pérdida, de arrepentimiento, de añoranza y de olvido.  

Dejaré que se escape si depende de mí

“Fuimos una delantera mítica
y lo entiendo pase lo que pase,
porque te llevo en el corazón.

A decir verdad había química
y te espero cuando todo estalle,
porque te llevo en el corazón”

Un streptiss encima de un piano de cola, 
Un milagro, que ocurre en el cine.”

“El misterio dura más que la certeza”

“Cuando te vuelva el corazón a su sitio, 
me lo agradecerás. 
Dónde estarás si estoy vivo, 
dónde olvidé mi silla de montar”


“Me basta con saber, me basta con saber, 
que sigues viva, que sigues viva. 

dimecres, 1 de maig del 2013

Andrea Motis y "the devil and the deep blue sea"

Me acaba de pasar otra de esas casualidades que tanto me gustan.



El domingo estuve en un concierto de Joan Chamorro y Andrea Motis. No iba con demasiadas expectativas porque no he conseguido conectar demasiado con el jazz, pese a que lo he intentado para poder compartir más lugares comunes con algunos de mis referentes culturales como Julio Cortázar o Woody Allen.

Y de pronto, quedé completamente embobada escuchado a la banda, siguiendo las improvisaciones del pianista, el guitarrista, el batería, la trompeta. Pero sobre todo me quedé con la boca abierta (literalmente, así me sorprendí en diversas ocasiones) pendiente de la vocalista, de como usaba su voz como un instrumento más moldeando, estirando, retorciendo, condensando la música. Seguramente también fue importante el tipo de canción que cantaba. Ciertamente mi ignorancia musical me permitió sorprenderme con las improvisaciones de los músicos, y recordar la clase magistral (que ya expliqué en otro post) que recibimos en el Lincoln Center de Nueva York hace dos años cuando estuve en la Fordham University of New York para el máster de comunicación y relaciones públicas. En aquella clase nos hicieron reflexionar sobre que en el jazz lo importante es el equipo, la cohesión del grupo, la confianza en los demás, que lo que permite que un músico se luzca con una improvisación es el apoyo que recibe del resto del grupo, que le permite hacer su improvisación: Los demás músicos te ofrecen su apoyo para que tú puedas crear el libertad, y están pendientes de tus movimientos para poder seguirte e interpretarte. Esto demuestra un gran conocimiento del otro, una gran atención y una gran confianza los unos en los otros. 

Al salir del concierto compré los dos CD de la banda. Y gracias a ellos, he descubierto una canción cuyo título me asaltó en la contraportada del álbum. "Between de the devil and the deep blue sea". Se trata de una frase hecha en inglés que sería el equivalente a estar "entre la espada y la pared" y que se me ha quedado gravada gracias a la película de casi el mismo título "the deep blue sea" que vi hace unos meses. Bendita sea entonces la VO de la película que me permitió retener esa frase en ingles que sino nunca habría percibido. También hablé de esa frase en otro post de hace semanas.







Y de pronto descubro que hay una canción que se popularizó en los años cuarenta en Estados Unidos y que versionó George Harrison.





diumenge, 11 de desembre del 2011

Aunque tú no lo sepas

Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminado
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos...

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.

También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuanto te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.


Poema de Luís García Montero. Del libro "Habitaciones separadas"


Mi poema preferido, el que más me emociona, el que me evoca tanto. Seguro que puedes reconocerte en él.

Nota curiosa: aunque sea un poco ilusa y me empeñe en creer que este poema habla de mí, parece ser que no soy la única a la que han atrapado estas palabras. Y si a mí me inspira emociones, a mentes más brillantes que la mia les ha inspirado hasta el punto de la creatividad artística en lenguajes tan diversos como el cine o la música. Es curioso como cada uno interpreta el mismo texto en función de sus experiencias y extrae cosas tan distintas.

A partir de este poema, Almudena Grandes (mi escritora favorita, casada con mi poeta favorito) escribió el cuento "El lenguaje de los balcones" que inspiró a su vez una película con el nombre "Aunque tú no lo sepas" en el año 2000.

El músico Quique González escribió una letra a partir de ese poema para una canción para los Secretos. Más tarde él mismo la ha incorporado a su repertorio.