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diumenge, 3 de maig del 2026

Excursión de dos días en furgoneta a los escenarios de la batalla de l’Ebre

Salida de 2 días con la furgoneta a los escenarios de la batalla del Ebro en Ribera d'Ebre y Terra Alta (Catalunya).

La Batalla del Ebro fue el punto de inflexión en la Guerra Civil española al propiciar la pérdida de Cataluña por parte republicana. Un intenso combate que se desarrolló en las comarcas de Matarraña, La Ribera d'Ebre, El Baix Ebre y La Terra Alta.

El 25 de julio de 1938, día de Santiago, el ejército de la República emprende la última iniciativa para intentar darle la vuelta a la guerra. En una madrugada sin luna el ejército cruza el Ebro desde Catalunya con el objetivo de recuperar el Levante y salvar Valencia. Empezaron 115 días de la más dura y cruel batalla de la guerra, con una intensidad que no se veía desde la I Guerra Mundial.

Aunque la ocupación fue un éxito los primeros días. Sin embargo, el bando nacional notablemente superior en todo tipo de recursos pronto detuvo la ofensiva. Y el ejercito republicano se limitó a resistir e intentar mantener sus posiciones. El objetivo principal que era tomar Gandesa, como importante centro de comunicaciones y donde estaba ubicado el mando del ejercito nacional en la zona, nunca se logró. Atrapados entre el ejército nacional frente a ellos y la barrera natural del río Ebro a su espalda con las dificultades logísticas de trasladar efectivos, heridos, tanques, alimentos por puentes improvisado que el enemigo bombardeaba o anegaban levantando las compuertas de los embalses, acabaron reculando y regresando al otro lado del río, después de 120.000 bajas: 30.000 muertos, 75.000 heridos y 15.000 prisioneros.  

Los pueblos que quedaron atrapados en medio del campo de batalla fueron arrasados. Corbera d'Ebre que fue aniquilado, nunca se reconstruyó sino que se creó un pueblo nuevo en otra ubicación.

En esas tierras se encontraron, y aún se encuentras, restos de esos 4 meses de batalla. Proyectiles, granadas, fusiles, máscaras anti-gas, bombas, huesos.

Los Espacios de la Batalla del Ebro incluyen un total de 19 localizaciones históricas y cinco Centros de Interpretación115 días (Corbera d’Ebre), Soldados en las trincheras (Vilalba dels Arcs), Hospitales de Sangre (Batea), Las voces del frente (Pinell de Brai) y Internacionales en el Ebro (La Fatarella). Además se puede visitar el Museo de la Batalla de l’Ebre en Gandesa que es un buen punto de partida para hacerte una idea general. Las localizaciones históricas incluyen trincheras, cotas, campamentos, búnkers y refugios. Hay diferentes rutas guías o propuestas de itinerario para hacer por libre. Podéis encontrar la información aquí

En nuestro caso, hicimos:

📌 Museo Memorial de la batalla de l'Ebre en Gandesa.

📌 Paseo por Gandesa, con la preciosa portalada románica de transición al gótico de su iglesia templaria de la Mare de Déu de l'Assumpció y su elegante y modernista celler cooperativo del vino.

📌Vos acercamos a pasear por  los encantadores pueblos de


Horta de San Joan y Arles con las magníficas vistas del Massís dels Ports.

📌 Visita al centro de interpretación 155 Dies con visita guiada e Corbera d’Ebre

📌 Visita al Poble Vell de Corbera d'Ebre, con su  impresionante iglesia de Sant Pere. Los habitantes de Corbera d’Ebre tuvieron que huir de sus casas prácticamente con la  mesa puesta, volvieron meses e incluso años después a un pueblo fantasma. Hoy en día cada piedra del Poble Vell representa las consecuencias humanas, culturales y sociales que derivan de una guerra. Desde 1993 el conjunto fue declarado Be Cultural de Interés Nacional por la Generalitat de Catalunya y constituye en sí mismo un espacio de memoria y un monumento a la paz. En Corbera d’Ebre hay también un monumento homenaje a los entre 35.000 y 60.000 combatientes extranjeros de 50 países y los 5 continentes que vinieron a luchar en la Guerra Civil española.

📌 Visita al Memorial de les Campusines. Construido sobre una antigua trinchera de la batalla del Ebro, es el espacio de luto y dignificación de todos los combatientes que perdieron la vida. Bajo la pequeña colina en la que se asentaba la trinchera hay un pequeño receptáculo donde se depositan los restos óseos que, todavía hoy, aparecen en los escenarios de la batalla del Ebro.

 📍Pernoctación en el área de caravanas de Ascó. Hay agua, luz, el polideportivo municipal con bar y baños cerca. Éramos 6 autocaravanas y 2 furgonetas. A la noche unos jóvenes se pusieron cerca con la música hasta medianoche.

dilluns, 6 d’abril del 2026

Semana santa por Extremadura en furgoneta (IX): Hervás y regreso a Barcelona

Madrugamos para empaquetar las cosas y prepararnos para el regreso. Hacemos una primera parada en Hervás, a 30 minutos de Plasencia, en la comarca de Ambroz.

Su importancia radica en ser uno de los conjuntos históricos mejor conservados de España, destacando por su legado judío y su espectacular entorno natural. 

Empezamos a regresar, y optamos por no hacerlo por la ruta más corta que pasa por Madrid sino ir por Salamanca y Valladolid. Y una vez allí, decidimos atravesar Soria por carreteras nacionales que es un paisaje que amamos y que nos recuerda nuestro primer viaje largo en furgoneta. 


De hecho, paramos en Burgo de Osma a comer en un bar donde la vez anterior también comimos morcilla y torreznos. El pueblo está precioso en primavera, la habíamos visitado en otoño, con la plaza cerrada en obras. Además, es domingo de resurrección y las calles están llenas de gente tomando cañas y riendo y jugando

Semana santa por Extremadura en furgoneta (VIII): valle del Jerte

Desayunamos pronto en el cámping y nos dirigimos al valle del Jerte.  Jerte proviene del árabe xerete, significa precisamente "aguas cristalinas" o "valle angosto", lo que ya da una pista de su encanto. Agua hay muchísima, fuentes, cascadas, ríos, riachuelos.

En este sentido, hacemos la Garganta de los Pilones, una excursión de 3 horas asequible y concurrida. Una subida hasta una zona donde el agua brota exultante a través de grandes piedras rodadas y unas pozas excavadas en la roca por la erosión fluvial. 

De ahí, nos vamos a Navaconcejo a hacer la ruta de las Nogaledas. El pueblo está ya a tope de gente, nos cuesta encontrar aparcamiento, incluso en la zona de caravanas. Son las 13 del mediodía, hace calor, las terrazas están llenas de gente tomando cañas y los niños se están bañando en el Jerte. Empezamos la ruta ascendente que sube por escaleras empinadas durante una hora. Es asequible pero cansada. A medida que vas ascendiendo vas viendo espectaculares saltos de agua. La bajada es menos romántica, aunque podemos ver algunos cerezos en flor.

Es el símbolo indiscutible del valle es el cerezo. Más de un millón y medio de cerezos florecen simultáneamente. Los cerezos florecieron el fin de semana anterior, dura muy poco la floración pero aún vimos algunos cerezos en flor.

A continuación vamos a visitar algunos pueblos con el coche y acabamos la jornada en el Mirador de la Memoria. Situado en el municipio de El Torno, es uno de los puntos más emblemáticos y sobrecogedores del Valle del Jerte. Combina una de las mejores vistas panorámicas de la comarca con un potente mensaje histórico y artístico.

Semana santa por Extremadura en furgoneta (VII): Plasencia, valle de la Vera y Monasterio de Yuste

Desde el cámping, hacemos un precioso paseo de 3km hasta el centro de Plasencia donde hacemos una visita guiada. Plasencia es una ciudad activa, viva, llena de comercios, servicios, cultura, que da servicio a las comarcas de los valles de alrededor.

Uno de los elementos más interesante de Plasencia es su doble catedral, que es la suma de dos mitades. Una románica y otra gótica. Cuando el Emperador Carlos se instala en el Monasterio de Yuste para su retiro, es un momento de esplendor para la ciudad de Plasencia con la cercanía del monarca. Las familias nobles encargan la construcción de una catedral gótica que se comió la romántica. Sin embargo, la temprana muerte del Emperador y la construcción del Monasterio del Escorial por Felipe II hizo que las familias nobles se trasladaran al nuevo centro de poder y con él los artistas y con él la catedral queda interrumpida.

En toda la ciudad hay palacios de las insignes familias como el Palacio de los Monroy donde Fernando el católico pasó su última noche, destacando la plaza de San Vicente Ferrer donde está el Palacio de Mirabel y el Parador Nacional.

La animada Plaza Mayor también con un abanico de fachadas y edificios es lugar vivo y alegre. Volvemos por el paseo del río Jerte a comer en el cámping y luego salimos para el Monasterio de Yuste donde tenemos una visita guiada. Muy recomendable la visita guiada para apreciar la relevancia de los espacios que son muy austeros. Aquí pasó sus últimos años el emperador Carlos I después de abdicar. Lo eligió por su tranquilidad y por ser bueno para su salud. De hecho, vino en barco desde Bruselas y luego lo trasladaron en una silla a peso desde Laredo.


El Monasterio de Yuste está en el Valle de la Vera donde se hace el famoso pimentón. Hicimos una ruta en coche visitando algunos pueblos y subiendo hasta Piornal, el pueblo más alto de Extremadura, donde estaba quemando un fuego en el término municipal. Helicopteros, avionetas, bomberos nos acompañaron en el viaje de descenso con campos de cerezos y unas vistas espectaculares del valle el Jerte.

Gastos del día: 52 euros (dos personas)


Semana santa por Extremadura en furgoneta (VI): Parque Nacional de Monfrague

Hacemos una apacible y Excursión de 9 km por el Parque Nacional de Monfrague, donde no nos encontramos a casi nadie. Cuando se hace más tarde e intentamos visitar el Salto del Gitano ya es otra historia, puesto que no podemos ni aparcar. Con una empinada caminata subimos al Castillo de Monfragüe, que fue una construcción musulmana y antes un enclave romano, desde el que se divisa una amplia visión del parque y del Tajo. Antiguamente, sólo se podía cruzar el río Tajo por dos puentes, el del Alcántara y el que estaba en el parque. Por eso se convirtió en lugar de paso, comercio y también de bandoleros.

El 75% de las especies protegidas de la península ibérica viven aquí. Alberga especies en peligro de extinción, como la cigüeña negra, el águila imperial ibérica, el alimoche y el búho real. El parque estuvo en peligro cuando en los años 70 una fábrica papelera se instaló para explotar la zona, un grupo de universitarios madrileños dio la voz de alarma, se movilizó y consiguieron salvar el parque.

En Villareal de San Carlos donde está el centro de interpretación hay mucha información sobre la fauna, flora e historia del parque.

Gastos del día: 109 euros

Semana santa por Extremadura en furgoneta (V): Cáceres

Dejamos Olivenza para en dos horas llegar a Cáceres, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.  Se trata del tercer conjunto monumental más grande de Europa, después de Praga y Tallin.  Un laberinto de calles empedradas, palacios, iglesias y torres donde conviven restos romanos, árabes y medievales.

La palabra Cáceres viene de “castro” y eso marcó siempre su carácter defensivo, por ser un enclave entre diversas fronteras. Para vigilar la zona vinieron familias nobles leonesas, y más tarde castellanas cuando pasó a manos de Castilla. Las familias de los dos bandos vivían enfrentadas a ambos lados de la ciudad. Por todo, las casas y palacios son casi fortalezas. Muros gruesos, torres, pocas ventanas.  Las familias de Cáceres apoyaron a Juana la Beltraneja, pero como Isabel La Católica salió vencedora de la disputa por el trono, se vengó de las familias  desmochando sus torres y quitando sus almenas.

Después de comer, tomamos rumbo a Plasencia donde nos instalamos 4 noches en el cámping.

Alojamiento: Cámping La Chopera 

Gastos del día: 52 euros (dos personas)

Semana santa por Extremadura en furgoneta (IV): Mérida y Olivenza

Emérita Augusta fue creada de cero en época de Augusto cuando mandó fundarla a militares de altos cargo ya en retirada de las campañas del norte de la península. De hecho, emérita viene de esa jubilación con honores. Aún puede verse el antiguo trazado romano. Su patrona es Santa Eulalia, una niña romana cristiana que fuer martirizada. Mérida fue capital de la provincia de Lusitania  y capital de Hispania, antes que lo fuera Toledo. Hicimos una visita guiada por el casco histórico y luego visitamos el Museo Nacional de Arte Romano , edificio de Rafael Moneo. Visitamos también el Museo Visigodo, el mayor de la península. Nos acercamos a ver el acueducto de los Milagros.

Desde Mérida partimos a Olivenza, pueblo en la frontera con Portugal que perteneció a este país hasta 1801, tras la guerra de las Naranjas.  Su pasado portugués dejó una profunda huella en la arquitectura, especialmente en el estil manuelino.

Visitamos el bonito pueblo de callejuelas blancas, las murallas medievales, el castillo templario, las iglesias y una imponente torre del homenaje.

Habíamos aparcado en la zona de estacionamiento de caravanas para pasar allí la noche, pero encontramos una oferta en un hotel en el centro del pueblo que estaba en un palacio y cambiamos de planes.

Alojamiento: Hotel Rural Palacio

Gastos del día: 138 (dos personas, hotel incluido)

Semana santa por Extremadura en furgoneta (III): Trujillo, la Toscana extremeña, el secreto mejor guardado.

El bar del cámping abre a las 10, pero es demasiado tarde para nosotros. Nuestra siguiente parada es  Trujillo que está a una hora de Guadalupe, así que desayunamos en Cañamero, a mitad de camino.


Trujillo para mí ha sido la mejor sorpresa del viaje. Ya sólo entrar en su enorme y preciosa plaza me quedé con la boca abierta, pero luego el resto del pueblo me parecía estar en cualquier enclave maravilloso de la Toscana. Trujillo nada tiene que envidiar  Siena o San Gimignano. La impresionante plaza, los palacios, las fachadas, las calles medievales, las torres, el castillo, los cipreses. En la plaza, cada fachada, cada rincón, cada blasón, cada balcón son clases de historia escritas en piedra.  Una hora puedes pasarte recorriendo su Plaza Mayor. Para mí, es uno de los pueblos más bellos de España, o de Europa. No  entiendo cómo no es Patrimonio de la Unesco.

También es cierto que la visita guiada de la mano de nuestra guía Alicia me hizo admirar muchísimo más la importancia de la ciudad. Trujillo fue cuna de exploradores clave en la conquista de América, lo que impulsó la construcción de palacios y casas fuertes que hoy embellecen la ciudad. Pasear por sus calles empinadas permite viajar en el tiempo, descubriendo una mezcla de arquitectura cristiana, árabe y casas señoriales. Además, la ciudad está coronada por una imponente fortaleza árabe, desde donde se aprecian vistas impresionantes de la región.

Algunas escenas de Juego de Tronos y La Casa del Dragón han sido rodados en Trujillo. Es una visita imprescindible, y algunos la tenéis tan cerca!

Dejamos Trujillo con destino Mérida, esta sí Patrimonio de la Humanidad.

En Mérida pernoctamos en un aparcamiento que hay en la zona ferial, frente al área de pago de caravanas, junto con otras 50 caravanas, furgonetas y camiones. No hay servicios pero es un sitio seguro. Está a unos 20 minutos andando del centro por un agradable paseo junto al río.

Pernoctación: Párquing de caravanas 

Gastos:  149 (dos personas)

Semana santa por Extremadura en furgoneta (II): Guadalupe

Poco antes del mediodía alcanzamos Guadalupe, nuestro primer destino. Antes, habíamos hecho una parada para admirar la belleza del embalse de Valdecañas, enclavado en el río Tarjo. Es una preciosa estampa: enorme, bajo un cielo azul impecable y las montañas de Gredos nevadas al fondo y delante, y el templo romano de “Los Mármoles”. Casi podrías sentirte transportada a un paisaje mediterráneo de la antigüedad.  

De camino, entramos en el territorio de la dehesa.  Un océano de encinas y alcornoques a ambos lados de la carretera. Y de pronto del océano pasamos a olas petrificadas:  montañas rocosas, valles profundos, sombríos, frondosos bosques, fallas, minas, cuevas. El geoparque Villurecas Ibores Jara es un lugar de suma importancia por su valor geológico y ecológico, que nos cuenta la historia de la Tierra.  Alberga algunas de las rocas más antiguas de la península ibérica.

Rodeada de estas montañas y valles se encuentra enclavada Guadalupe, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.  Hacemos un visita guiada por el pueblo para descubrir la importancia histórica y cultural de este enclave. Tomando su nombre del cercano río Guadalupe, que dio nombre a una talla de la virgen encontrada por un pastor de Cáceres. El peregrinaje a Guadalupe llegó a ser más importante que el de Santiago en su época. Allí llegaban peregrinos y personas enfermas de todas partes esperando encontrar una cura. Eso la convirtió en un foco económico, religioso y también de conocimiento. Algunos avances médicos relevantes se realizaron en sus hospitales.  La comarca es tierra de conquistadores. De aquí partieron Hernán Cortés, Pizarro, Nuñez de Balboa, Francisco de Orellana, Pedro de Alvarado, y se llevaron la devoción por la virgen de Guadalupe a tierras americanas. De hecho, es la virgen con más presencia en América y, por eso, se la conoce como Patrona de la Hispanidad.

El Real Monasterio es una joya del gótico mudéjar. Para visitar el Monasterio tienes que contratar la visita guiada donde un guardia te va abriendo las puertas de las diferentes estancias mientras escuchas la información por megafonía. Sin duda, una de las visitas guiadas más pésima que he hecho en mi vida. Poco costaría implementar unas visitas guiadas más personales y de calidad. Como borregos vamos entrando en las diferentes estancias hasta que suena la campanita por megafonía y tenemos que salir.  En todo caso, la visita merece la pena. Alberga obras de arte invaluables, incluyendo lienzos de Zurbarán, una biblioteca histórica, el impresionante claustro mudéjar y una preciosa sacristía profusamente decorada. Al final del recorrido un monje franciscano, que son lo que hoy habitan en el Monasterio que fue de los jerónimos originariamente, le da la vuelta a la virgen para que puedas verla de frente. El pueblo es una preciosidad también, aunque pequeño.

Nos cuenta que han recuperado el camino de peregrinación de Madrid a Guadalupe y que son unos 250 km que ese pueden hacer andando o en bicicleta, con señalización, albergues y servicios durante el recorrido. Dos autobuses comunican Guadalupe con Madrid para hacer el viaje de vuelta.

Sólo hay un cámping en la zona, pero está cerrado aún aunque ya es semana santa. La familia que regenta el cámping nos deja quedarnos igualmente a pasar la noche. Esperan abrir al día siguiente, están arreglándolo contra reloj después de los estragos de los temporales de los últimos meses. El cámping es sencillo pero nos sabe a gloria, está limpio y las duchas son generosas. Pasamos una noche fría. El saco de dormir no es suficiente. Acabo durmiendo con camiseta térmica y la chaqueta de plumas.

Alojaminento: Cámping Las Villuercas Guadalupe

Gastos del día: 117 (2 personas).

Semana santa recorriendo Extremadura en furgoneta

Extremadura nunca había estado en mi lista de destinos, para qué vamos a engañarnos. Víctima de los prejuicios que rodean a esta región y sobre todo a mi ignorancia, me imaginaba una tierra reseca y baldía. Nada más lejos de la verdad.

Menos mal que me he dejado influir por la insistencia de mi pareja de viajar a Extremadura. Al final, hice un acto de fe, y con un poco de resignación cedí a destinar las vacaciones de semana santa a visitar Extremadura.

Y nuevamente (y afortunadamente) tengo que tragarme mis palabras. El viaje ha sido un maravilloso descubrimiento. ¿Quién hablo de una tierra seca? Una explosión de verde intenso, agua a raudales, cascadas, ríos, árboles, una maravillosa naturaleza. Y además un rico patrimonio cultura e histórico, con ciudades Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Romanos, árabes, visigodos, leones, castellanos, han dejado sus huellas en poblaciones encantadoras. Le sumamos una gastronomía exultante. Carnes, embutidos (jamón, chorizos, morcillas de diferentes tipologías, tocino, salchichón, quesos), ensaladas de pimientos, dulces con almendras y miel (ahí disfruté menos, claro, poca cosa podía probar). Pero en general un festival.

Eso sí, no es la región más preparada para un viaje en furgoneta. Hay poca oferta de cámpings, tampoco muchas áreas de caravanas  preparadas con servicios (algunas sí, de cadenas de pago que se gestionan con una app, que no probamos pero que tenían muchas quejas). Pero lo bueno de viajar en furgoneta es adaptarte al camino, así que no hemos tenido muchos problemas, sólo tener que dedicarle más tiempo a buscar sitio.

El recorrido del viaje ha sido: Guadalupe, Trujillo, Mérida, Olivenza, Cáceres. Y luego desde Plasencia visitas al Parque Nacional de Monfragüe, Valle de la Vera y Monasterio de Yuste, Valle del Jerte, Hervás,  y la misma Plasencia.

Total gastos del viaje: 912 en total (460 euros por persona, incluyendo gasolina, entradas, excursiones, alojamientos, comidas, desayunos, cenas, compras en el supermercado, etc.). Y hay que tener en cuenta el altísimo precio del gasoil que hemos pagado debido a la guerra en Oriente Medio.

Un viaje en coche de 9 horas no es poca cosa, así que decidimos dividirlo en dos trayectos. Sin embargo, al final salimos de Barcelona antes de lo previsto y el camino fue tranquilo y reposado sin mucho tráfico, y avanzamos hasta pasar Madrid.

Dormimos en una población de Madrid llamada Arroyomolinos, de la que jamás había oído hablar. Buscamos un bar o un restaurante para cenar pero estaba todo cerrado, es una población residencial de casas y chalets adosados, sin apenas servicios. Al final tomamos algo en el bar del polideportivo al lado del aparcamiento. Se antojaba una noche tranquila, hasta que descubrimos que el amplio aparcamiento de la zona ferial donde estábamos pernoctando era también zona de botellón. Así que música alta, gritos, y voces hasta altas hora de la madrugada. Tampoco tuve sensación de inseguridad, pero sí recorrí a los tapones para poder pasar la noche. Por la mañana el bar del polideportivo, que me dijo que abría  a las 8, no lo hizo, así que desayunamos en la churrería ambulante de la esquina mientras montaban las paradas del mercado dominical.

Gastos del día: 86 euros (2 personas).

dilluns, 3 de novembre del 2025

4 días de ruta con la furgoneta en el Pirineo de Huesca

Queríamos ir unos días a la montaña para caminar y disfrutar del espectáculo visual de los colores del otoño, además de salir unos días con la furgoneta que no sacábamos de paseo desde el viaje del verano a Italia.

Y nos decidimos por el Pirineo de Huesca, que es una zona que yo desconocía y que apenas a tres horas y media de Barcelona nos permitía hacer excursiones y dormir en la furgoneta antes de que avanzara el invierno y el frío nos lo dificultara.


Ruta por el Monte Perdido


Es el puente del 1 de noviembre y ya muchos cámpings ya han acabado la temporada, y no encontramos cámpings con parcelas en los pueblos de Torla y Broto, los más cercanos a Monte Perdido, así que tenemos que irnos hasta Fiscal para encontrar un puesto, que está a unos 30 minutos de Torla. Necesitábamos un cámping por dos motivos: para tener electricidad para conectar la nevera y el calefactor, y para podernos duchar después de sudar las caminatas a la montaña.

En este viaje estrenamos nueva incorporación a la furgoneta. Hemos adaptado un calefactor de baño que emite aire caliente para poder colgarla de unos ganchos

También nos ha ido muy bien el mueble que compramos en junio donde el somier se convierte en mesa de comedor y bancos, porque así hemos podido cenar dentro de la furgoneta que hacía demasiado frio para cenar a la intemperie en el Pirineo.


El Monte Perdido ha sido un lugar sagrado y venerado por las comunidades locales durante siglos. Los pastores y los montañeses de la zona lo consideraban un lugar mágico y poderoso, donde se creía que habitaban los espíritus de la montaña. La montaña también ha sido un desafío para los montañeros y exploradores, que han intentado alcanzar su cumbre desde el siglo XIX.

La primera ascensión registrada al Monte Perdido fue realizada en 1802 por un grupo de montañeros franceses, liderados por Louis Ramond de Carbonnières. Sin embargo, se cree que los pastores y los montañeses de la zona ya habían alcanzado la cumbre con anterioridad.

En 1918, se creó el Parque Nacional de Ordesa, que más tarde se amplió para incluir el Monte Perdido y otros picos circundantes. El parque es un lugar de gran belleza natural, con valles glaciares, ríos y cascadas, y es hogar de una gran variedad de flora y fauna, incluyendo el quebrantahuesos y el águila real. En 1997, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en reconocimiento a su valor natural y cultural.


En Torla todavía no han abierto la carretera para subir directamente a la esplanada de Ordesa y hay que dejar en coche en el aparcamiento gratuito de Torla y comprar los tickets de autobús para subir al parque (precio: 6 euros por persona ida y vuelta) Son unos 15 minutos de ascensión en autobús.

La ruta hasta cola de caballo son 18 km, unas 6 horas ida y vuelta, pero conseguimos hacerla en 5 horas. Como es una excursión muy accesible, la zona de la cascada está llena de gente, muchos niños. Aunque las normas exigen no salirse del camino y llevar siempre los perros atados, hay gente con los perros sueltos o caminando campo a través. Nos encontramos algunos ejemplares de corzos.  Todo el recorrido hasta Torla y la excursión a cola de caballo es un espectáculo de verdes, naranjas, amarillos, rojos.

Al regresar visitamos el Centro de Visitantes del Parque y damos un paseo por Torla y volvemos al cámping.

Ruta por el valle de Bujaruelo

Llueve durante la noche pero amanece despejado. Regresamos de nuevo a Torla pero esta vez podemos subir en coche hasta el Valle de Bujaruelo, los 10km de la carretera son complicados con el pavimento lleno de agujeros.

Hace viento y la sensación térmica es fría. Desde el Refugio de Bujaruelo (un refugio de montaña que data del siglo XIX y que ha sido restaurado recientemente) hacemos una ruta a la cascada de Otal que son unas 3 horas y media, con un idílico paseo al lado del rio para tomar fotos preciosas y luego una pronunciada ascensión hasta la larga ladera hasta las cascadas. Es una ruta mucho menos conocida, así que apenas nos encontramos gente a la ida. Eso sí, es una ruta bastante accesible, que también se puede hacer con niños.

Regresamos al cámping a comer, pues nos han dejado quedarnos hasta tarde porque no tenían más reservas. La verdad, hemos estado super cómodos y tranquilos en el cámping, pero hay que reconocer que está un poco dejado y destartalado. Los servicios son justitos (duchas se podrían acondicionar más, también la zona de lavar platos y ropa), el bar sólo sirve bebidas nada de comer (ni bocadillos). Y está un poco destartalado. Se nota que en las parcelas hay caravanas y móvil home de persona que hace tiempo que vienen y se han acondicionado su espacio a su manera, pero da un aspecto bastante descuidado. Eso sí, como digo hemos estado superbién. Son muy amables en recepción y en el bar. Las dos noches que hemos estado ha habido fiesta de castañada y Halloween con todo decorado, mucha gente disfrazada (adultos y niños), y nos han ofrecido golosinas y castañas asadas. Se nota que es un cámping familiar donde casi todo el mundo se conoce. Nos cuentan que hay familias que hace 40 años que están en el cámping y vienen los hijos y los nietos.

Aínsa

Dejamos atrás el cámping de Fiscal y nos dirigimos a la zona de Aínsa, un pueblo medieval precioso que me recordaba a los pueblos franceses del Perigord y la Val de Lot que visitamos en primavera.

El casco antiguo está encaramado en un cerro, con calles empedradas y casas medievales, tiene una plaza mayor maravillosa donde se encuentra la colegiata de Santa María, románica del siglo XII, y el Ayuntamiento. Al fondo encontramos el castillo medieval del siglo XI, donde puedes pasear por sus murallas, que ofrece vistas panorámicas del pueblo y el valle, con las impresionantes montañas de los Pirineos y el Monte Perdido al fondo.


Nos quedamos en un cámping muy bien preparado, con fantásticos servicios (un 10 a las duchas), lavabos con calefacción, parcelas enormes aisladas con setos, electricidad, piscina exterior y interior climatizada, jacuzzi, restaurante, supermercado.

Como hace menos frío, decidimos cenar fuera de la furgoneta pero como es negra noche tenemos que hacerlo con los frontales puestos y las luches inalámbricas y una pandilla de gatos que nos rodean.

Por la mañana, nos acercamos al Congosto de Entremón, un impresionante desfiladero ubicado en el Pirineo Aragonés, con paredes verticales de roca caliza que se elevan hasta 300 metros de altura. El río Noguera Ribagorzana fluye a través del desfiladero, creando un paisaje impresionante y único. Eso sí, poco hemos visto el paisaje porque si levantábamos la vista del suelo corríamos el riesgo de despeñarnos. La ruta de 2 horas ha sido complicada, por un camino estrecho y pedregoso expuesto al borde del desfiladero, en algunas ocasiones con cuerdas y agarres pero en otros el camino se había erosionado y apenas cabían los pies. Al final del camino estaba muy arriesgado y hemos dado la vuelta sin llegar.

 

Gastos de estos días

Camping Ribera del Ara. Dos noches (2 personas, con electricidad). 60 euros.

Desayunos en el cámping Ribera del Ara. 5.70 cada día dos personas

Tickets de autobús ida y vuelta a Monte Perdido. 12 euros dos personas

Cámping Peña Montañesa. Un noche dos personas con electricidad. 36 euros

Desayuno en el cámping. 5 euros

diumenge, 19 d’octubre del 2025

Dolomitas, al margen de los sitios más masificados y turísticos

Años llevo queriendo visitar Los Dolomitas, y varias veces este año hemos estado a punto de abortar la misión. Un par de meses antes del viaje, de pronto, descubrimos que todos cámpings en las zonas más imprescindibles están llenos. Las alternativas de hotel, pensión, albergue, apartamento o también estaban llenas o eran un disparate de precio.  Dudamos si pensar una alternativa de viaje, pero la idea era hacer un viaje que combinaran ciudades, arte, historia con excursiones y naturaleza. Y haciendo el norte de Italia, era un bombón difícil de desaprovechar. ¿Cuándo íbamos a volver a estar tan cerca en coche y con tantos días por delante?

Además, la zona es tan extensa que nos costó mucho poner foco para seleccionar la ruta que queríamos hacer. Leíamos blogs, veíamos vídeos de viajeros en Youtube, amigos y conocidos nos compartían sus rutas, incluso teníamos una guía entera de Lonely Planet sólo de Dolomitas. Demasiada información no hacía más que dispersarnos más. Cuando ya logramos centrarnos y escoger nuestra ruta, o no había cámpings o eran cámpings que no aceptaban reserva. Podemos pasar varios días sin pernoctar en un cámping en un plan más de paseo, pero no tenemos ducha en la furgoneta y después de excursiones por la montaña conviene ducharse antes de meterse en la cama, ¿verdad? Al final decidimos ir a la aventura, y a ver qué suerte teníamos improvisando.

Al final, nuestra ruta era subir desde Padua hacia la zona de Cortina d’Ampezzo y allí visitar el Lago Sorapis, la cascada de Fanes y Tre Cime. Luego desplazarnos hacia 5 Torri, después subir a la Marmolada y acabar viendo el lago Carezza. En total, 5 o 6 días.

Sin embargo, a veces las cosas cambian.

Cambio de planes y ¡un acierto!

El día antes de salir camino de Dolomitas nos llegan alertas a móvil de tormentas eléctricas en la zona. Dudamos, valoramos, damos vueltas, estamos a punto de anular de nuevo esa etapa dl viaje. Decidimos hacer un noche más en Padua y esperar a ver cómo evoluciona el tiempo. No mejora. Ir a alta montaña con alertas de tormentas eléctrica no es lo más prudente. ¿Hacemos montaña cuando lleguemos a Francia? ¿Hacemos montaña al cruzar los Pirineos? Entonces optamos por visitar una zona de Dolomita que no está en las rutas más turísticas y masivas pero sigue siendo Dolomitas. En este caso, Dolomitas de Brenta, que también está reconocido por la Unesco. Es la zona que está encima del Lago di Garda y cercana a Trento. Y ¡oh, sorpresa! Encontramos un cámping con plazas disponibles, que se puede reservar y bien de precio. Y más sorpresas, los supermercados tienen precios asequibles, la gasolina se puede pagar sin pedir un préstamo y no hay que hacer cola para ir de excursión por la montaña. Mientras, nos iban llegando imágenes en Instragram y en los informativos italianos de la saturación de las zonas más turísticas de Dolomitas con colas interminables para los teleféricos. Así, que acertamos con nuestra elección.

El cámping está en un pueblo que se llama Pietramurata, a 20 minutos del Lago di Garda y a 30 minutos de Trento. Se llama Pietramurata porque el mismo cámping está a los pies de una montaña de piedra lisa increíble desde dónde se lanzan en parapente nuestros vecinos de cámping. Es un lugar encantador, tranquilo, con familias, y jóvenes deportistas pero muy sanos y civilizados, así que decidimos quedarnos más días y explorar la zona.

La maravilla de Los Dolomita

“La obra arquitectónica más bonita del mundo”, así definió el arquitecto Le Corbusier a Los Dolomitas, la legendaria cadena montañosa de los Alpes orientales, Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. 140.000 hectáreas que ofrecen un espectáculo de color y forma majestuosas. Están hechas de una roca llamadas Dolomita, en honor al naturalista francés Déodata de Dolomieu que lo descubrió en el siglo XIX. Antes se llamaban “montañas pálidas”  por el color que genera esta roca.

La región de Trentino -Alto Adige ha tenido una importante influencia austriaca y alemana, estuvo en manos de los Habsburgo desde 1363. Tras la I Guerra Mundial, se la anexiona Italia completando así su “Reunificación”. Sin embargo, la población de la zona que lleva cientos de años sintiéndose austriaca no se siente parte de esa nueva Italia. Las tensiones con la población, que es mayoritariamente germanoparlante o hablan un dialecto que se llama ladino, son constantes. En los años 60 y 70  la cuestión identitaria se intensifica y se producen acciones terroristas. Finalmente, la región obtiene un estatuto especial de autonomía en 1972 que incluye el respecto y fomento de la lengua.

Rutas por Los Dolomitas

Lago Toblino. El mismo día que llegamos hacemos una pequeña ruta que empieza en el pueblo de al lado del cámping (Sache) que da la vuelta al lago Toblino con vistas a su romántico castillo que parece situado en medio del agua. Una ruta fácil que tiene una variante para rodear el lago que hay a continuación, el Lago di Santa Massenza. Fácil si no te pierdes al volver y acabas montaña a través.

Por la tarde visitamos San Lorenzo Dorsino, que supuestamente es uno de los pueblos más bonitos de Italia, pero además de las impresionantes vistas, el pueblo no nos parece destacable.

Madona di Campiglio. Llueve al levantarnos, dudamos, pero decidimos hacer el camino de 1h en coche hasta un poco más allá de Madona di Campiglio. Deja de llover al llegar a Campo Carlo Magno donde se inicia una ruta que nos lleva ascendiendo a un precioso lago rodeado de altas montañas y carteles que informan de la presencia de osos. El camino de ida lo hacemos solos, el de vuelta nos cruzamos con 15 o 20 personas en un par de horas.


Trento. A la tarde tomamos el autobús que pasa por delante del cámping y en 30 minutos estamos en Trento. Es una ciudad pequeña, bonita, con antiguos palacios de fachadas pintadas, una enorme plaza con un conjunto espectacular: la fuente, la torre cívica, el palacio pretoriano y la catedral donde en 1212 se celebró el famoso concilio que cambió el curso de la historia.

Selva di Val di Gardena. El único día que la previsión meteorológica anuncia buen tiempo lo aprovechamos para hacer una escapada hacia la zona más famosa de Dolomitas. Es 1h30 de coche hasta la zona más cercana. Así que optamos por una excursión que sale de Selva di Val di Gardena. A medida que vamos avanzando por el valle y pasamos Ortisei, Santa Cristina, el tráfico se intensifica. Cuando llegamos al punto de inicio de nuestra ruta en un camino empinado ya no queda aparcamiento. Un poco perdidos, finalmente optamos por aparcar en un párquing en el centro del pueblo y subir al punto de inicio de la ruta en autobús, pero nos equivocamos de autobús y nos pasamos una hora dando vueltas por los pueblos de la zona sin que el conductor nos oriente. Al volver a la parada de inicio ya se ha hecho demasiado tarde, preguntamos en la oficina de turismo por una excursión que empiece en el mismo pueblo y hacemos la Vallunga que recorre andando una valle entre impresionantes montañas. Es un paseo fácil, familiar, agradable. A media que avanza el día hay más gente y los teleféricos se llenan de colas. Regresamos al cámping.


Lago di Molveno
. Alargamos un día más nuestra estancia en Dolomitas y hacemos una ruta circular de Andalo al Lago di Molveno que lleva varios años ganando el premio al lago más bonito de Italia. Es también una ruta fácil, familiar, y el lago es una verdadera preciosidad.  Como es el último día decidimos despedirnos del país comiendo una pizza. En un pueblo cerca del cámping, donde entramos a tomarnos un café en nuestra primera ruta, hay un restaurante Il giardino delle Spiezie donde tienen pasta y pizzas sin gluten.

Gastos de esta etapa

Cámping Daino en Dolomitas. 83€ tres noches. Aunque luego pagamos una noche extra.

Peaje Padua – Dolomitas. 10,4

Peaje Trento – Bolzano. 4,8 ida y 4,8 vuelta

dissabte, 11 d’octubre del 2025

Véneto. Descubrir Padua y regresar a Venecia. Y un bonus track con Vicenza


Siguiente etapa: Región del Véneto, con campamento base en Padua.

Apanas una hora y media de coche separan Bolonia de Padua, que elegimos porque está apenas a 25 minutos en tren de Venecia y nos parecía la forma más fácil para evitar acceder en coche a una ciudad tan masificada.

Y Padua fue un auténtico descubrimiento, uno de los mayores del viaje, tanto que decidimos quedarnos una noche más.

Es una ciudad universitaria encantadora, con bonitas calles y animadas plazas y un ambiente muy vital y alegre.  La Universidad de Padua de 1222 es una de las más antiguas de Italia, y este hito la convirtió en uno centro de conocimiento y cultura. Es muy agradable pasear por sus calles, visitar el baptisterio de San Giovani al lado de la catedral, y detenerse en sus bellísimas plazas como la Plaza delle Erbe y la Plaza de la Fruta con hermosos edificios como el Palazzo della Regione que se asemeja a un barco, así como la Plaza  dei Signori donde destaca la torre del reloj del siglo XIV.

Sin duda, recomendaría Padua para una visita. Pero además de la proximidad a Venecia, Padua también es un lugar de parada destacable si quieres visitar la capilla degli Scrovegni de Giotto, una de las joyas de la corona del viaje. Se trata de un espacio impresionante, conocida como la Capilla Sixtina, pero de menor dimensión (unos 1.000 m2) pero también más accesible para admirar las pinturas. Giotto pintó esta capilla en apenas 855 días entre 1302 y 1305, son considerados una de las obras maestras del arte occidental, un punto de inflexión en la historia de la pintura. Giotto, con su innovador uso de la luz, el color y la representación de emociones humanas sentó las bases para el arte renacentista. Están representadas escenas de la vida de Cristo, y podemos ver el que se considera el primer beso en la boca de la pintura, en este caso entre los padres de la virgen María, pero también vicios y virtudes y el juicio final. La capilla fue encargada a Giotto por Enrico Scrovegni, que se cuenta que era un  hombre muy rico pero muy déspota que de hecho aparece en el infierno de la Divina Comedia de Dante. Enrico está enterrado en el altar de al capilla.

Las entradas se agotan fácilmente y hay que reservar con antelación, se entra en un número reducido de personas por turnos. La entrada también incluye la visita al museo cívico de al ciudad.

La capilla se encuentra en el centro de la ciudad en un espacio excepcional en la plaza Eremitani entre las ruinas del anfiteatro romano, donde también se encuentra la iglesia degli Eremitani que da nombre a la plaza. Aunque perdió la mayoría de sus frescos en un bombardeo en la II Guerra Mundial, es un lugar de una solemnidad impresionante.

Pero Padua nos deparaba una preciosidad más. Nos acercamos a visitar la Basílica de San Antonio de Padua, que me hacía especialmente ilusión ver puesto que mi familia materna es muy devota de este santo. Se trata de ese tipo de santo familiar que casi forma parte de la familia, al que mi madre, tías, abuelas ponen velas constantemente ya sea en casa (siempre hay figuras y representativas en casa) o en la catedral. Así, que para mí fue emocionante poder ponerle una vela esta vez a San Antonio de Padua de verdad, puesto que es donde está enterrado. Descubrimos que además de mi familia, es un santo muy venerado y que la basílica es un lugar de peregrinaje (existe un camino de Sant Antonio para hacer a pie). Yo desconocía su importancia, pero es una de las iglesias más grandes del mundo visitada por 6.5 millones de personas cada año. Así que efectivamente había muchas personas rezando, haciendo peticiones y realizando ofrendas en la tumba del Santo. Está también la Capilla de las Reliquias de San Antonio que es un lugar, cuanto menos curioso, que a mi siempre me genera un poco de extrañeza.  Además del valor espiritual del lugar, la Basílica es impresionante, tanto por fuera como por dentro. Un imponente edificio de ocho cúpulas sin un estilo preciso, pero con influencia bizantina y el interior es gótico con bellísimas capillas altamente decoradas. Los frescos de la basílica han sido declarados Patrimonio de la Humanidad.

El camino desde la capilla de Giotto hasta la Basílica de San Antonio es casi en línea recta y si seguimos la calle acabamos en otro sitio sorprendente: el Prato della Valle. Se trata de la plaza más grande de Italia y una de las más grandes de Europa. Una enorme esplanada ajardinada atravesada por un canal que está recorrido con estatuas. La plaza está rodeada de palacios y pórticos. Hay una estupenda heladería portuguesa en una de las calles que van a parar a la plaza. En el Prato della Valle encontramos también la Basílica de Santa Justina de Padua.

Como nos quedamos más días de los previstos, tuvimos tiempo de pasear y volver a recorrer algunos lugares de esta hermosa ciudad.

Elegimos un alojamiento cerca de la estación y está vez acertamos con la distancia, y que tuviera aparcamiento vigilado para poder dejar la furgoneta. Resultó ser un antiguo hospital o residencia hospitalaria transformada en hotel que podías intuir por las dimensiones del ascensor, la recepción con la forma de la zona de enfermería, la sala de espera convertida en office, las puertas batientes  para dar acceso a los pasillos y la distribución de las habitaciones. Era un lugar sencillo, económico y tranquilo, únicamente echamos de menos algunos temas como tener nevera en la habitación o que al menos no se apagara la electricidad al salir de la habitación, desconectando también nuestra nevera portátil. También tienen un servicio de recepción muy limitado, sólo por las tardes. El hotel estaba en un barrio residencial de clase humilde.

 Regreso a Venecia

Tomamos el tren a primera hora y media hora llegamos a la estación de Santa Lucia de Venezia. Y nada más salir de la estación ya te inunda la belleza. Giraría en redondo embelesada, no pararía de hacer fotos, porque cada calle, cada callejón, cada rincón, cada fachada, me parecen un maravilla. Sí, hay mucho turismo (obvio!! No estábamos nosotros también allí, nadie quiere perderse esta ciudad!), es una ciudad laberíntica donde te desorientas con facilidad, todo es caro y turístico pero es un lugar que hay que visitar. Sin ser una de mis ciudades preferidas, sí que creo que posiblemente sea la ciudad más bonita del mundo. Pese a la masificación turística y los envites del tiempo y el clima, esta antigua potencia comercial y marítima se ha mantenido como en su época de esplendor. Es como un viaje en el tiempo.

Ni que decir que tiene que esta vez disfruté la ciudad mucho más que la anterior, cuando hacía frío porque era invierno, llovía y mi compañera de viaje se puso enferma y tuve que explorar sola la ciudad. También es cierto que el calor hizo estragos  y tuvimos un momento de casi desfallecimiento que tuvimos que refugiarnos en la Basílica de la Salute un rato.

En esta ocasión también tuve la oportunidad de visitar la Catedral de San Marcos por dentro, que no lo había hecho la vez anterior. Compramos las entradas allí mismo en la cola de la catedral. Si el exterior es una maravilla, el interior no se queda corto. Me pareció una preciosidad. Eso sí, al revés del disfrute que tuvimos en la catedral de Siena de poder recorrerla a nuestro ritmo y recrearnos, en la catedral de Sant Marcos el recorrido está marcado y no puedes detenerte demasiado en los detalles.

También vivimos algunos momentos curiosos, propios de la explotación privada de la ciudad, como unas personas de seguridad que llamaban la atención a cualquiera que se sentara en el suelo y en un escalón de la plaza de San Marcos. Si querías descansar tenías que hacerlo en una terraza, pagando esos precios abusivos que imaginamos.

Regresamos a media tarde callejeando hasta la estación y en media hora estábamos en el hotel para descansar del intenso día.

Un cambio de planes nos lleva a Vicenza

En nuestros planes nos tocaba emprender la ruta hacia Dolomitas. Sin embargo, la previsión del tiempo anunciaba alerta de tormentas eléctricas.  Después de muchas dudas, consultas, incertidumbres, decidimos quedarnos un días más en el hotel-residencia de Padua para esperar a ver cómo progresaba la previsión del tiempo. Dudamos entre visitar Verona y finalmente, y en previsión también de lluvias en la zona, decidimos ir a Vicenza que está apenas a 17 minutos en tren de Padua.

Una amiga profesora de historia del arte nos había recomendado acercarnos a esta casi desconocida ciudad que ¡oh sorpresa! es patrimonio de la Humanidad (¿Cómo todo en Italia?). Vicenza es conocida especialmente por las obras de Andrea Palladio, el creador de la arquitectura Palladiana, uno de los exponentes más conocidos es la Casa Blanca en Estados Unidos. 

En Vicenza puedes visitar también el teatro romano, máximo exponente del estilo palladiano, obra maestra del Renacimiento y el mayor teatro cubierto del mundo. Pero tengo que confesar que nosotros, optamos ese día por pasear y callejear y no dedicarnos a visitar monumentos. Además era día de mercado en Vicenza, un enorme mercado que iba recorriendo sus plazas y calles y al que fuimos siguiendo en nuestro recorrido. El mercado acababa en la plaza dei Signori, muy bonita y con hermosos edificios que quedaban ensombrecidos con las paradas del mercado.

Fue un día agradable, tranquilo, que también nos sirvió para recuperarnos de la intensidad de visitas de los días anteriores.

Regresamos a Padua a media tarde y aprovechamos para volver a pasear y comernos un helado.  Al anochecer tomamos una decisión sobre nuestra siguiente etapa: Dolomitas.

Gastos

Hotel de Padua. Casa di Accoglienza Lucia Valentini Terrani. 69 euros la noche habitación doble

Entradas a la capilla degli Scrovegni 16€ persona

Entradas a la Catedral de San Marcos. 10€ persona

Tren de Padua a Venecia ida y vuelta: 9.8€ persona

Tren a Vicenza ida y vuelta: 9,8€ persona

Peaje de Bolonia a Padua: 8,7€