Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Mujeres. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Mujeres. Mostrar tots els missatges

dissabte, 5 de setembre del 2020

Porque me ha gustado tanto Mrs America

He disfrutado estos días viendo la serie Mrs. America, que creo que puede agradar a aquellas personas que nos gustan las series históricas y también sobre política. No es una serie fácil de ver, puesto que requiere de atención para estar pendiente del contenido de los discursos, las referencias históricas y el contexto del sistema político y legislativo de Estados Unidos.

La historia empieza a principios de los años 70 cuando está a punto de aprobarse una enmienda a la Constitución de Estados Unidos donde se reconoce la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Aparentemente los dos principales partidos están de acuerdo en introducir la enmienda. Sin embargo, el proceso para modificar la Constitución requiere que todos los Estados la ratifiquen. Si todos los Estados están de acuerdo, puede ser un proceso relativamente corto. Sin embargo, hay un plazo máximo de 10 años para que todos los Estados la aprueben. Pasado este tiempo, si no se ha conseguido esta unanimidad, se desestima la propuesta. Así pues, aparentemente va a ser un trámite sencillo porque todo el mundo está de acuerdo en la necesidad de introducir este cambio, algunos por convencimiento y otros porque es lo que toca en aquel momento. Sin embargo, una mujer en su ambición por conseguir tener visibilidad en su carrera política emprenderá una cruzada contra la aprobación de la enmienda, consiguiendo sumar a su causa, que a veces ni ella misma se cree, a muchas otras mujeres. El resultado, y este es un spoiler relativo porque sólo tenéis que consultar la Wikipedia para verlo, fue que consiguió que pasara el plazo de 10 años y algunos Estados no llegaron a aprobar la enmienda, quedando, por lo tanto, descartada. Así, llegamos a 2020 y al contrario que la mayoría de democracias, Estados Unidos no reconoce aún en su constitución la igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Pese a todo, parece ser que con la reactivación del movimiento feminista de los últimos años y la fuerza que adquirió en Estados Unidos el movimiento #Metoo se ha logrado que los tres últimos Estados que quedaban pendientes aprobaran la enmienda hace escasos meses. De todas formas, he leído que no queda clara la legalidad de esta aprobación puesto que el plazo para aprobarla ya caducó.

Esta es la sinopsis y el contexto histórico de la serie, pero los motivos por los que me ha encantado son:

  •        Cada capítulo está presentado desde el punto de vista de algunas de las mujeres que protagonizaron esta historia. Incluso cada capítulo lleva su nombre. Es, por lo tanto, una visión poliédrica y diversa desde diversos puntos de vista que hace avanzar la historia de forma muy inteligente y rica.
  •         No es una historia de buenos y malos y posiciones de blanco y negro. Evidentemente, la serie se posiciona a favor del movimiento feminista y seguramente los espectadores también, pero tiene la habilidad para mostrarnos las contradicciones, los matices, los grises de situaciones que son muy complejas. Así, las feministas tienen conflictos sobre la transversalidad de su lucha que llegan hasta nuestros días. Incluir o no en las demandas la legalización del aborto, la representación de las mujeres racializadas, de las mujeres homosexuales, las disciplinas de partido a las que algunas deben someterse, partidos principalmente masculinos. La lucha por la coherencia, por traicionarse a sí mismas para lograr luchas colectivas, las renuncias que hay que hacer por el camino. Todos esos elementos tan reales, actuales y complejos están recogidos en la serie.
  •         También las contradicciones de las mujeres que luchan contra la aprobación de la enmienda. Están en contra de la igualdad entre  hombres y mujeres, pero notas como se rebelan interiormente cuando los maridos no las dejan estudiar, no las dejan viajar o cuando los hombres en una reunión de trabajo donde han sido invitadas para hablar como expertas les piden que tomen notas.  Viendo estas escenas te dan ganas de gritarles: “¡ Pero si sois feministas, no os dais cuenta!”
  •         Todos los personajes son reales y existieron en realidad. De hecho, la caracterización física de las actrices es extraordinaria. Es una delicia complementar el visionado de la serie mirando fotografías e incluso vídeos de las auténticas protagonistas.  Pueden verse en Internet imágenes, debates, entrevistas que están recreados también en la serie con mucha fidelidad.
  •         Las interpretaciones del elenco artístico son fabulosas. Evidentemente empezando por Cate Blanchett que está siempre asombrosa, pero también el resto de las actrices y actores (aunque aquí los hombres tienen un papel muy secundario)
  •         Justamente el único personaje de ficción es el que sirve tal vez de moraleja de la serie, puesto que es el que vive una evolución de su postura inicial, es que el que experimenta una toma de conciencia y un empoderamiento que resulta muy interesante de observar.
  •         Es un gozo también el trabajo técnico. El vestuario, la ambientación, los decorados, la recreación de escenas reales. Tienes la sensación de que cada detalle, cada color, cada elemento está pensado para cumplir una función simbólica.
  •         La cabecera de la serie es de las mejores que he visto con una versión disco de la Quinta Sinfonía de Beethoven que me resultaba inevitable no bailar desde el sofá  y unas ilustraciones preciosas muy setenteras.
  •         Aprendes muchas cosas que desconocías como que para la Asamblea de Mujeres de Houston se creó una antorcha, al estilo de la olímpica, que miles de mujeres hicieron avanzar en relevos corriendo por todo el país.
  •           La serie nos habla también del populismo, de los líderes que son buenos oradores y que, en ocasiones, sin creerse sus propias ideas y utilizando fakenews (datos e informaciones falsas) consiguen movilizar a una masa. En una de las entrevistas queda en evidencia que algunos de los argumentos que están utilizando son falsos como que con la enmienda van a enviar a las mujeres a la guerra y le van a quitar los hijos a las mujeres separadas. El peligro es que hemos comprobado que a veces estos discursos vacíos, pero efectistas y llenos de mentiras, desgraciadamente logran imponerse.  E incluso llegan a la presidencia de Estados Unidos.
  •         Algunas de mis escenas preferidas son momentos de sororidad como en el encuentro de mujeres en Houston cuando una de las antifeministas se levanta en contra de la opinión de sus compañeras para manifestar su apoyo a la unión de las mujeres. También otra escena emocionante nos muestra a un grupo de mujeres presentando una dimisión una a una para apoyar a otra compañera. Y finalmente encuentro brillante la escena final de la serie con Cate Blanchett poniéndose el delantal y poniéndose a pelar manzanas para hacer una tarta. Además, he leído que es un homenaje a la película Jeanne Dielman que yo desconocía. Su fracaso personal me genera, no puedo evitarlo, una pequeña satisfacción de venganza pero también tristeza. Porque su triunfo colectivo es nuestro fracaso colectivo.  

Actualmente podéis ver Mrs. America en la plataforma HBO.

diumenge, 2 d’agost del 2020

Gerda Taro, la leica y la maleta mexicana

Un nuevo caso de mujer que ha pasado a la historia por ser la “pareja de” aunque reunía méritos propios para hacerlo en su propio nombre, aunque fuera con un pseudónomio. Gerda Taro, nacida Gerta Pohorylle, fue una de las pioneras del fotoperiodismo. Además, tiene el triste honor de ser considerada la primera mujer fotoperiodista que cubrió un frente de guerra y la primera muerta en el campo de batalla. Fue en la Guerra Civil española hizo ayer justamente 83 años.

En la Guerra Civil española nace el fotoperiodismo cuando algunos fotógrafos se trasladan al frente parar cubrir la contiendan y sus fotos son compradas por medios internacionales para informar del conflicto. Taro lo hace a través de la agencia Capa que había fundado junto con su pareja, Robert Capa cuyo nombre y personaje también es obra suya. Aquellos primeros fotógrafos crean el fotoperiodismo de guerra con una mirada cercana, descarnada, desprovista de grandilocuencia, retratando la vida cotidiana, los detalles del frente y de la retaguardia, siendo testimonio de la realidad de la guerra moderna que no son las grandes batallas de los libros de historias sino los hombres tras las trincheras solitarios con un fusil al hombro.

Me ha llevado a profundizar un poco más en  la vida y obra de Gerda Taro le lectura de
“La chica de la leica” de Helena Janeczek que ganó el premio Strega que siempre me parece una garantía. Sin embargo, y una vez más esta temporada, no ha sido una lectura fácil. No se si mi impresión habría cambiado de leer la novela en italiano que es como está escrita originalmente, así que no sé si es un tema de la traducción o del estilo de la autora pero la construcción de las frases, los rodeos, el hilo narrativo me ha expulsado a menudo de la lectura, y he tenido que esforzarme por volver a sumergirme una vez tras otra. Puede que también sea porque la historia de Gerda está contada a través de tres personajes testimonio que explican su vida desde tres puntos de vista de personas que la quisieron. Un amigo eternamente enamorado de ella, su novio de juventud y su mejor amiga y compañera de piso. Ese punto de vista para explicar la historia me parece muy interesante y un reto que hace tiempo que también intento trabajar, pero es realmente muy complicado poder enganchar narrando una historia cuando te lo cuenta alguien que sólo vivió fragmentos. Por eso, la experiencia de Taro en la Guerra civil española en esta novela es mínima puesto que ninguno de los tres narradores compartió esas vivencias con ella. Sin embargo, sí que resulta muy interesante descubrir a la jovencita entusiasta, comprometida, rebelde en la Alemania de entreguerras.  Me ha hecho pensar en otras historias de jóvenes extraordinarias que vivieron esta época y cuyas biografías leí hace tiempo como la de Annemarie Schwarzenbach que recuperó Melania Mazzuco en “Ella tan amada” o la obra “Tu no eres como las otras madres” de Angelika Schrobsdorff. 

 

Vinculada a los movimientos obreros y socialistas a principios de los años 30 en pleno ascenso del nazismo, tiene que huir de Alemania después de ser detenida. Y llega a París de los años 30 que también es un escenario fascinante que conocemos sobre todo a través de la narración de su amiga con quién comparten piso. En ese París donde se reúnen muchos refugiados de países donde está triunfando el totalitarismo, donde bulle la creatividad y el arte, el pensamiento. El París era una fiesta de Hemingway.

Taro murió en un fatídico accidente como decía el 1 de agosto de 1937 en la batalla de Brunete cuando volcó el coche en el que iba subida al estribo y salió disparada del vehículo yendo a caer debajo de un tanque del Ejercito Republicano. Su funeral se convirtió den un desfile de banderas rojas en París de todas la persona que estimaban a aquella joven fascinante. Tenía solamente 27 años.

La novela finaliza con una apasionante historia, la de la maleta mexicana. Se trata de la aventura por salvar de las manos de los nazis, y salvar como testimonio para la Historia, las fotografías que hicieron de la Guerra Civil española Capa, Taro y David Saymour (Chim). Los tres fotoperiodistas y amigos mandaban a su agencia Capa en París. Ante la inminente llegada de los nazis a París, uno de los amigos del grupo y fotógrafo también conocido como Csiki hizo una selección de las fotografías, la metió en una maleta y se fue en bicicleta hasta Burdeos atravesando una Francia en guerra con el objetivo de llegar hasta la costa y salvar el legado de los tres fotógrafos. No pudo llegar hasta la costa y le entregó los negativos a un chileno para que los llevara a su consulado. Ahí se pierde el hilo de la aventura. Csiki consiguió huir de Europa a tiempo y vivió exiliado en México donde se casó con la artista Leonora Carrington, de la que hablé justamente en el post anterior.

Las 450 fotografías y negativos se creyeron perdidos durante años. En 1995, en su lecho de muerte la hija del general mexicano Francisco Javier Aguilar Gonzalez le entrega una bolsa abandonada en un armario con cajas a hijo de un amiga suya, el director de cine Benjamín Tarver. Tarver descubre que en las bolsas hay unas cajas con negativos que pone “Espagne” con los nombres de Capa, Taro y Chim. Aguilar González había sido embajador de México ante el Gobierno de Vichy entre los años 1941 y 1942 y alguien le había entregado la maleta antes de coger un barco en Marsella lleno de refugiados españoles que se exiliaban a México.

Esta historia me ha llevado también a ver el documental “Lamaleta mexicana” que explica esa historia. Recuerdo que visité la exposición de las fotografías que estaban en la maleta en el MNAC hace unos años cuando pasó por Barcelona. Ahora que conozco mejor la historia, me gustaría verla otra vez. La maleta y los negativos se encuentran actualmente en el Centro Internacional de Fotografía de Nueva York.

 


diumenge, 19 de novembre del 2017

El regalo literario de “La Ridícula Idea de no volver a verte” de Rosa Montero

Empecé a leer “La Ridícula Idea de no volver a verte” de Rosa Montero al final del verano por curiosidad y por afinidad literaria con la autora, pero resultó ser uno de los descubrimientos del año que me ha aportado tantas reflexiones interesantes de la autora, y también me ha abierto la puerta a líneas de pensamiento propias que aún no había explorado. Esta pequeña joya ha pasado bastante inadvertida, pero invito a muchas mujeres y hombres sensibles de mi entorno a descubrirla. Se trata de un género híbrido a medio camino entre el análisis literario y el libro de memorias personal.

A partir de la lectura del breve diario que Marie Curie escribió tras la muerte de su marido en un accidente, Rosa Montero hace un repaso de la vida de la célebre científica aportando sus propias reflexiones sobre el papel de la mujer en aquel momento histórico, incluso en l’actualidad. Todo ello complementado con fragmentos de la propia vida de Rosa Montero, especialmente su reciente viudez que es lo que en un principio la lleva a leer este diario de Curie.

Lejos de ser un texto triste como podría parecer al pensar que es una mujer que acaba de perder a su pareja y escribe sobre el diario de otra mujer en la misma situación, La Ridícula Idea de no volver a verte es inspirador, revelador, e incluso contagia entusiasmo y energía al reseguir la pasión de Curie por su profesión.   En la delicadeza de su prosa encuentro muchos pensamientos que comprendo perfectamente y vivencias con los que me identifico y que quería compartir.

Sobre la muerte y el proceso de duelo
Evidentemente en este libro hay mucho espacio para reflexionar sobre la muerte y el duelo. Montero cita un estudio mundial con resultados sorprendentes que aseguran que estar separado o divorciado aumenta el riesgo de sufrir depresiones agudas en doce de los países estudiados, mientras que ser viudo o viuda tiene menos influencia en casi todas partes.  Montero se pregunta “¿qué les falta a los primeros? Desde luego no la persona amada, sino una narración convincente y redonda. Un relato consolador que les dé sentido”.

En este sentido, aporta algunas ideas que posiblemente están detrás de la génesis de este libro: “Nuestra identidad también es ficcional, puesto que se basa en la memoria”. “Para vivir tenemos que narrarnos, somos un producto de nuestra imaginación”.

Dice Montero al principio del libro “Como no he tenido hijos, lo más importante que me ha sucedido en la vida son mis muertos, y con ello me refiero a la muerte de mis seres queridos”. Y añade “somos relicarios de nuestra gente querida. Los llevamos dentro, somos su memoria”. Reflexiona la autora sobre como a medida que pasa el tiempo dejas de hablar de tus seres queridos muertos. Si bien es cierto que hablar continuamente de los muertos puede ser indicio de no estar realizado un saludable proceso de duelo, también es verdad que a veces sientes que al irlos silenciando poco a poco los estás traicionando. Los estás  negando como Pedro con Jesús.  Me refiero a cuando dejas de citar a alguien que ha sido fundamental en tu vida porque ha pasado el tiempo y al final casi nadie de tu entorno lo conoció y no tienes con quién compartir esos recuerdos. Pero sobre todo porque te das cuenta que cuando dices “cuando mi padre…“  te das cuenta que hay gente que nubla la vista como si fueras a ponerte a hablar de algo triste, cosa que los contraria. Nos repele la tristeza, nos molesta. Ya no citas a tus muertos, reservas esos momentos sólo con algunos de tus seres más queridos que no van a sentirse heridos ni molestos.

Montero habla también de las palabras que acompaña a la muerte de alguien  y que escapan a nuestras concepción: “ Siempre, nunca, palabras absolutas que no podemos comprender siendo como somos pequeñas criaturas atrapadas en nuestro pequeño tiempo”. Antes había concluido:  “Si puedes hablar de lo que te acongoja estás de suerte: eso significa que no es tan importante. Porque cuando el dolor cae sobre ti sin paliativos, lo primero que te arranca es la #Palabra”.  En la misma línea añade “es tan grande que ni siquiera parece que te nace de dentro, sino que es como si hubieras sido sepultada por un alud” y también “la recuperación no existe: no es posible volver a ser quien eras”

Autenticidad vs homogenización
Montero no se limita a hablar del dolor de haber perdido a su pareja después de una larga enfermedad, se remonta a momentos de su infancia como “Todo ese tiempo me costó empezar a sacar a la luz mi parte fantástica, a esa niña imaginativa que había mantenido prisionera bajo siete llaves en mi interior”. Visualizo perfectamente esa imagen en mi misma y recuerdo haber encerrado en el armario y amordazada a esa niña que fui, demasiado imaginativa y fantasiosa,  porque durante los años de la adolescencia y la primera juventud el sistema te fuerza a intentar pasar inadvertida y no ser demasiado excéntrica si quieres ser aceptada socialmente. Luego el trabajo es tuyo para encontrar la llave que escondiste en algún rincón que no recuerdas y poder liberar a la niña que encerraste. El sistema educativo de entonces tampoco favorecía que cada niño o niña desarrollara sus potencialidades, su propio camino sino que nos pintaba a todos con la misma capa de homogeneidad, donde la diferencia no estaba bien vista. Parece que la renovación pedagógica actual busca romper con esa amputación de las alas de los niños, espero que sea posible llevarla a cabo.  “Todas esas pequeñeces, en efecto, conforman a una persona. Son nuestra fórmula básica, el garabato único que cada uno dibuja en la existencia”.
En este sentido, comenta en otro momento del libro “con el tiempo he descubierto que la normalidad no existe, que no viene de la palabra normal, como sinónimo de lo más común, lo más abundante, lo más habitual, sino de normal, de regulación y de mandato. La normalidad es un marco convencional que homogeneiza a los humanos, como ovejas encerradas en un aprisco; pero si miras desde lo suficientemente cerca, todos somos distintos”.

Montero también habla de su historias de amor frustradas y dolorosas con una metáfora muy clarificadora: “Ya se sabe que sufrir de mal de amores es como marearse en un barco: a la gente tu estado le parece divertido, pero tú te sientes morir”.

Incluso se refiere a esos destinos de viajes que se han quedado en su corazón y que yo también tengo en el mío: Estambul, Islandia, las hermosas iglesias de madera de Noruega. Habla de Alaska también, pero ese más que en mi corazón lo tengo en mi frente como destino pendiente.

Sobre Marie Curie y la figura de la mujer
A parte de las reflexiones sobre su propia vida, el eje del libro es la existencia de Marie Curie desde su infancia en Polonia hasta su muerte por culpa de la radiación de sus descubrimientos.  Montero cita “el mayor descubrimiento de Pierre Curie fue Marie Sklodowska. El mayor descubrimento de ella fue … la radioactividad”.

Me ha encantado conocer esa fuerza de voluntad de Marie y de su hermana por acceder al estudio y al conocimiento. En aquella época las mujeres no iban a la universidad, y menos en Polonia ocupada por los rusos. Y menos en una familia de recursos modestos. Ellas habían oído que en algunos lugares como en Francia algunas mujeres habían osado estudiar en la universidad. Es asombrosa la madurez y firmeza que demuestran ella y su hermana mayor cuando en la adolescencia establecen un pacto de ayuda mutua. Marie trabajará para pagarle los estudios a su hermana en la Sorbona de París, y una vez esta finalice y se ponga a trabajar hará lo mismo con Marie. Así pues Marie pasa entonces los años fructíferos de la adolescencia, posiblemente los más fértiles para estudiar, trabajando de institutriz. Cuando su hermana mayor finaliza sus estudios y le escribe para cumplir con su parte del pacto, Marie se echa atrás. Cree que lleva demasiado tiempo lejos de los libros y que no está capacitada para semejante esfuerzo. Y además acaba de sufrir un desengaño amoroso. Afortunadamente cambia de opinión, porque sino la historia y la ciencia habrían perdido sus grandes aportaciones. Sin embargo, piensas, de cuántas mentes brillantes de mujeres como ella no nos habremos visto privados la Humanidad.

Montero explica el momento trascendental en el que Marie y Pierre se conocen y descubren casi inmediatamente que son el uno para el otro, situación que se me antoja casi un milagro. Que un hombre de su categoría científica tenga la suerte de que se enamore de él una mujer tan excepcional como Marie. Pero al revés es más improbable. Que una mujer que encajaba tan poco en los cánones femeninos del momento encontrara un hombre que la amara, deseara, respetara y estuviera dispuesto a trabajar a su lado aún es más increíble.

De todas formas, no nos engañemos, estamos hablando de finales del siglo XIX y no podemos hablar de plena igualdad. Montero explica como Pierre y Marie lo compartían todo, menos el trabajo doméstico.  Incluso descubres en los diarios de Marie detalles de esa inferioridad femenina que seguía vigente. Marie recuerda momentos pasados con Pierre en las reuniones sociales o científicas cuando ella tiene la sensación de que habla demasiado e intenta cederle el protagonismo a su marido “obedeciendo a esa sensación que he tenido de que lo que tú pudieras decir sería más interesante”.

La muerte de Pierre atropellado por un coche de caballos en París es un mazazo para Marie que adora a su marido. El diario que escribió los meses posteriores al fallecimiento y en el que se basa esta obra así lo muestran. Marie no tiene entonces ni 40 años. Y unos años después, conoce a otro hombre (desgraciadamente casado) y se vuelve a enamorar. Justo cuando le conceden el segundo premio Nobel, esta vez ya en solitario, la esposa despechada hace público en los medios de comunicación la noticia de la infidelidad. El escándalo en la sociedad de entonces es tal que el Comité del Premio Nobel le pide a Marie que no vaya a recoger el premio. Y ella responde con una lúdica y maravillosa carta llena de dignidad: “La acción que usted me recomienda me parece que sería un grave error por mi parte. En realidad el premio ha sido concedido por el descubrimiento del radio y el polonio. Creo que no hay ninguna conexión entre mi trabajo científico y los hechos de la vida privada. No puedo aceptar, por principios, la idea de que la apreciación del valor del trabajo científico pueda estar influida por el libelo y la calumnia acerca de mi vida privada. Estoy convencida de que mucha gente comparte esta misma opinión. Me entristece profundamente que no se cuente usted entre ellos”. Como diríamos hoy en día: menudo zasca! Hay que decir que entre las reputadas que apoyaron a Marie se encontraba el propio Einstein que le escribió una preciosa carta de apoyo.

Montero analiza el papel de la mujer y las dificultades que tuvo Marie para hacerse un hueco, y qué hueco!!, en la sociedad científica del momento. Aunque no ahorra algunas críticas a Marie Curie puesto que la define dentro de “las mujeres pelota a aquellas que, tras triunfar con grandes dificultades en la sociedad machista, se prestaban a ser utilizadas por esa misma sociedad para reforzar la discriminación”. Ciertamente este tipo de mujeres le hacen un flaco favor al resto cuando utilizan el discurso de “ves, yo lo he logrado, si una realmente vale puede conseguir llegar” poniendo así el peso de la responsabilidad en la falta de valía de la mujer y no en las dificultades del sistema.

Al final de este breve experimento literario tenemos el regalo de poder leer el texto íntegro del diario de Marie Curie en basa “La ridícula idea de no volver a verte” y al que Montero se remite tantas veces a lo largo del libro. En él descubrimos una mujer fogosa, apasionada pero también desgarrada y desesperada, muy alejada de la imagen fría y distante que de ella nos ha dejado la historia.

diumenge, 24 de setembre del 2017

El papel de la mujer en la Italia medieval a través de una interesante novela histórica

Conocemos la historia por las grandes gestas protagonizadas por hombres que eran los que escribían las crónicas y los libros. Pero en todos los tiempos, las mujeres también fueron tejiendo la historia, aunque de una manera más silenciosa, discreta y poco reconocida, y a menudo liderando gestas y batallas aún más heroicas. Algunas de esas proezas femeninas son las que nos descubre la novela “Amor divino, amor profano” de Sandra Ferrer, una valiosa obra para conocer el papel de la mujer en la Italia medieval, una época sobre la que existe poca narrativa de ficción.

Y lo hace a través de dos personajes aparentemente antagónicos pero con muchos elementos en común. La historia parte de dos amigas muy unidas en la infancia y la adolescencia pero con caracteres y vocaciones bastante opuestos. Mientras la pasión de una es la vida religiosa y contemplativa para la otra es ser feliz con la persona que ama. Dos metas muy distintas pero con un fuerte elemento en común: a ninguna de las dos les está permitido alcanzarlas. Así pues, las dos amigas luchan contra los convencionalismos y presiones familiares y sociales de aquella época, que no eran precisamente muy permisivos, para perseguir sus sueños y poder dirigir sus propias vidas, un afán tan legítimo pero tampoco corriente en aquella época, y mucho menos para las mujeres.

Y aquí radica justamente uno de los grandes aciertos de la autora, que mientras uno de los dos personajes es completamente ficticio, la otra protagonista de la novela está basada en un personaje real: Santa Clara de Asís.  Ferrer supera con creces la osadía de recrear la vida de Santa Clara de Asís, una mujer extraordinaria que protagonizó la historia en nombre propio pero que apenas se conoce. Seguidora de San Francisco de Asís que defendía la vida de oración, pobreza y trabajo, alejándose de los fatos y riquezas de la jerarquía de la Iglesia, una Clara adolescente huyó de su casa en Asís y abandonó a su familia noble y la vida acomodada para seguir a San Francisco y sus preceptos. Así, fundó la orden de la hermanas clarisas. Santa Clara de Asís fue además la primera y única mujer en escribir una regla de vida religiosa para las mujeres, alejada de las reglas tradicionales.

Sandra Ferrer recupera esta fascinante figura en su novela y lo hace con toda la solvencia de una importante trayectoria en el campo de las biografías históricas, especialmente en su lucha por recuperar y dar a conocer a figuras femeninas a través de su bloc Mujeres en la historia y diversos libros de ensayo como “Mujeres silenciadas en la edad media”, “Breve historia de la mujer” o “Breve historia de Isabel La Católica”. En su primera obra de ficción, Ferrer hace un muy meritorio el trabajo de investigación y documentación para darle verosimilitud y rigor a la recreación histórica, pero sin descuidar ni un ápice el ritmo narrativo, la caracterización de personales, la emoción del hilo argumental y de los dos personajes principales.  Con una prosa ágil y desprovista de artificio por la que te deslizas sin darte cuenta, Ferrer nos va desgranando la vida cotidiana de estas dos mujeres, sus sueños, pasiones, temores y luchas.

Sin duda una novela muy recomendable para los amantes de la historia y especialmente para los que quieran disfrutar descubriendo las páginas desconocidas que escribieron las mujeres.

dijous, 21 d’abril del 2016

Una recomendación para Sant Jordi: Mujeres silenciadas en la Edad Media

Ha sido una aventura fascinante la lectura del libro “Mujeres silenciadas en la edad media” de Sandra Ferrer. La autora arroja luz sobre el desconocido papel de la mujer en una época que se nos antoja oscura y difícil para ser mujer.

Una de las lecciones que más recuerdo de la asignatura “Historia de la Comunicación” de Joan Manel Tresserras nos hacía ver que nos habían transmitido la idea que la Edad Media era una época oscura y baldía. Pero que era todo lo contrario. Había sido una época donde el poder había estado muy debilitado y fragmentado y que eso había dado alas a interesante actividad de la población civil. Pero esa historia no nos la explicaban en el colegio. La Historia que acostumbran a explicarnos es la de las guerras, los reyes y sus reinados. Pero nunca la Historia de la vida cotidiana de la gente, de la población. Y así se ventilaban de un plumazo 10 siglos de la historia dela Humanidad en dos páginas.
El libro de Sandra Ferrer refuerza esta idea y viene a arrojar luz sobre la fascinante vida de algunas mujeres en esa época. Aunque nos parezca increíble también hubo poetisas, trovadoras, escritoras, mujeres músicas, científicas, místicas que hicieron grandes aportaciones en su momento pero cuyos nombres no han llegado a nuestros días. De hecho, tenemos la sensación que no existieron mujeres destacables en estos campos hasta el siglo XX. ¿Quién recuerda el nombre de una pintora o una compositora anterior al siglo XX? Obras como estás nos devuelven una parte de la historia, que también es nuestra. Y demuestran que la historia no era cómo nos la contaron.

El libro está dividido en diferentes perfiles “profesionales” donde Ferrer va aportando el nombre y la historia de figuras femeninas que destacaron en ese ámbito.  Se agradece el esfuerzo de la autora de contrastar todas las historias que explica con fuentes y documentación que la corroboran, como buena historiadora y periodista. Un esfuerzo muy valioso en algunos casos, teniendo en cuenta la dificultad de aportar datos o detalles sobre mujeres de las que apenas quedan algunos comentarios o datos documentados. Se notan los años y las páginas escritas que lleva la autora a sus espaldas en su blog sobre mujeres en la historia donde llega años ilustrándonos con biografías de féminas destacadas,



Y lo mejor del libro no es sólo esa valiosa tarea, sino que además la lectura que podía haber sido densa y farragosa se lee de forma ágil y con deleite. La prosa de Ferrer te lleva suavemente de la mano, sin florituras ni excesos, equilibrando cada elemento narrativo en su justa medida. Además, la autora se permite acompañar la explicación objetiva de la vida de estas féminas con comentarios irónicos. La autora no disimula, ni pretende hacerlo,  sus opiniones o posicionamiento sobre el papel de la mujer en esa época de la historia, sobre la Iglesia, sobre el poder. Siempre con delicadeza y discreción, con cierto humor e ironía, vinculando el papel de la mujer de hace 10 siglos con las mujeres de hoy en día. Un blog que ha logrado crearse una comunidad de seguidores atentos a descubrir una nueva historia en cada entrada.

Finalmente creo que vale la pena agradecer a editoriales como Punto de Vista Editores que  cumplan esa función de descubrir y potenciar el talento y de dar oportunidades a autores desconocidos apostando por la edición de sus obras. Además, el éxito de la versión en formato digital ha abierto la puerta a poder obtener el libro también en papel. 

dimecres, 7 d’agost del 2013

Irena Sendler, la heroína que salvó a 2.500 niños judíos del gueto de Varsovia

Sé que me repito porque ya lo he comentado varias veces en el blog, pero una de las mejores cosas de viajar es no sólo conocer paisajes, monumentos y arquitectura del lugar sino poder aproximarte a la cultura y la historia de una ciudad o un país, que tal vez sin la excusa del viaje nunca se te habría ocurrido explorar. Así, hace unos años descubrí la literatura noruega, el año pasado hice el gran hallazgo de empezar a leer a Stefan Zweig al ir de vacaciones a Austria. Uno de esos tesoros que han caído en mis manos estas semanas gracias a mi investigación sobre el reciente viaje a Polonia es conocer a Irena Sendler.


Irena Sendler fue un personaje real, una heroína poco conocida que salvó la vida a más de 2.500 niños judíós del gueto de Varsovia durante la II Guerra Mundial. Por poner sólo una comparativa, todo el mundo conoce la proeza del alemán Oscar Schindler  (pese a que es una figura polémica pues algunos lo acusan de aprovechado, ya que los judíos del gueto de Cracovia eran usados como mano de obra gratuita en su fábrica). Sea como fuere, lo que es innegable es que la acción de Schindler salvó a unos mil judíos. Irena Sendler lo hizo con 2.500 jugándose la vida, sin ningún interés más que el humanitario y compasivo, y fue detenida y torturada por ello.

Añadir leyenda
Una película realizada para televisión que ha ganado diversos premios relata su proeza. Está protagonizada por Anna Paquin, que algunos recordamos como la rebelde niña de El Piano.

Sendler fue una trabajadora social y enfermera católica polaca que no pudo quedarse de brazos cruzados viendo la bestialidad que estaban cometiendo los nazis al su alrededor. Como trabajaba para el Ministerio de Asuntos Sociales, tenía permiso para entrar en el gueto. Así pudo organizar un sencillo pero arriesgado sistema para sacar a los niños del gueto y entregarlos a familias polacas, cambiándoles el nombre. Esas familias polacas también se jugaron la vida porque ayudar a un judío estaba penado con la muerte.

En la película se rompe el corazón al ver al ver el dolor de las madres que han de entregar y separarse de sus hijos sin saber si los volverán a ver. Algunas son incapaces de hacerlo. Es fácil con la perspectiva histórica y sabiendo lo que estaba sucediendo y lo que les esperaba a esos judíos, pensar que nosotros habríamos entregado a los niños sin dudar, para salvarlos de la muerte. Pero por aquel entonces, nada se sabía de los campos de exterminio, sólo rumores, historias, nada certero. Ante esa incertidumbre, ¿quién entrega a sus bebés y niños pequeños a desconocidos sin saber qué pasará mañana? Sendler, ayudada por otras personas, sacó niño en maletas, bajo los abrigos, escondidos bajo ladrillos, en ataúdes, en cajas de herramientas. A los más grandes los sacaba atravesando un edificio público que tenía dos puertas, una entrada por la Varsovia “libre” y otra entrada por la Varsovia del gueto. Irena Sendler cruzaba aquel pasillo con los niños judíos arreglados y vestidos como pequeños de familias acomodadas polacas. Algunos de los casos como la niña de la cuchara de plata han sido historias conocidas tiempo después. Muchos de esos momentos de la huida los recoge perfectamente la película. En Varsovia todavía sigue en pie el edificio con doble entrada por donde Sendler sacaba a los niños.

Irena entendía el miedo de las familias a no volver a recuperar a los niños cuando acabara la guerra. Así que creó un exhaustivo inventario donde escribía el nombre real de cada pequeño y su correspondiente nuevo nombre polaco así como las referencias de la familia polaca a la que era asignado. Esos papeles los guardaba en botes de cristal que enterró por toda Varsovia. Si Irena hubiera muerto, nadie más que ella conocía el paradero de esos botes con la memoria y la identidad de los niños.  Y estuvo apunto de ser así.

Y es que al final, Irena fue descubierta. Estuvo detenida en la prisión de Pawiac y fue torturada para que confesara los nombres de las personas que la ayudaban en su tarea salvadora. Irena no habló y fue condenada a muerte. Sin embargo, la resistencia estuvo recogiendo dinero entre todas las personas que apreciaban a Irena y valoraban su labor. Así se pudo pagar un soborno a los carceleros que la custodiaban. De hecho, se considera el soborno más alto pagado durante la II Guerra Mundial.

Después de la huída, Irena Sendler pasó a la clandestinidad colaborando con la resistencia.

Y si la historia ya es emocionante hasta aquí, todavía lo es más como salió a la luz. Ya entrado el siglo XXI, unos estudiantes de un instituto de Estados Unidos que estaban haciendo un trabajo de curso sobre las persona que ayudaron a los judíos durante la II Guerra Mundial se toparon con varias personas que recordaban haber sido salvados por Irena. Investigaron y descubrieron su historia. Lo mejor de todo es que Irena Sendler aún vivía, discretamente y en el anonimato en una residencia de ancianos en Varsovia. Tras salir a la luz su historia, reportajes, películas y entrevistas, se recuperó su figura. Incluso estuvo nominada al Premio Nobel de la Paz que aquel año ganó Al Gore por su denuncia del cambio climático.


Irena Sendler fue una heroína, pero como muchos otros héroes, no reconoce su hazaña porque considera que no tiene ningún mérito puesto que “no podía haber hecho otra cosa, no había otra opción”. Por supuesto, no es así, porque muchas otras personas permanecieron impasibles ante el horror (seguramente por miedo a perder la propia vida) y otras colaboraron con el régimen nazi. En todos los conflictos existen siempre personas que arriesgan su vida por ayudar, personas que siguen pasivas, y personas que colaboran con el poder. De todas formas, como plantea la pregunta final de la visita al Museo de la historia de los judíos y del gueto durante la II Guerra Mundial en Cracovia que acoge la antigua fábrica Schindler (por cierto, un museo muy recomendable) nadie sabe cómo nos habríamos comportado nosotros ante circunstancias tan terribles, cuando tu vida y la de tu familia está en juego. ¿Qué harías tú si amenazan con matar a tus hijos si no colaboras?

Más información
El valiente corazón de Irena Sendler Película (en polaco, subtitulada en castellano)
La heroína que salvó a 2.500 niños. Reportaje sobre Irena Sendler de El Mundo

divendres, 13 de juliol del 2012

Alma Mahler, biografía de una musa

Ya he explicado alguna vez que intento leer literatura de aquellos lugares a los que viajo. Por mis próximas vacaciones a Austria ha caído en mis manos un libro que me ha hecho descubrir la figura fascinante de Alma Mahler.

He devorado el libro en dos días recordando también los nombres de otras mujeres brillantes que renunciaron a desarrollar su talento para estar al servicio del arte de sus maridos.

Como dice el subtítulo del libro, Alma renuncia a desarrollar sus habilidades artísticas (en este caso era compositora musical) por cultivar el arte de ser amada. Ahora bien, de ser amada no todos. Y no por cualquiera, sino por los genios y hombres más brillantes de su época. Amante por Klimt, esposa del compositor Gustav Mahler, de Walter Gropius (arquitecto fundador de la Bauhaus), del escritor Franz Werfel (candidato al Premio Nobel), amante del pintor Oskar Kokoschka. Genios de la música, la arquitectura, la literatura, la pintura. E incluso un sacerdote. Y éstos sólo son los nombres de algunos de sus amantes, o de algunos de los hombres a los que ella también amó. La lista es larga si tenemos en cuenta todos los que le declaran su amor y no son aceptados.

Pero Alma no se entrega gratis, no se entrega en vano. Exige una cara prenda a cambio. Es decir, Alma renuncia a sí misma por convertirse en la musa, en la sabia que inspira a los genios que la envuelven, pero a cambio del amor infinito. En el fondo, el libro muestra que ella se anula como artista pero los domina a ellos como hombres.

Y es que ellos la aman siempre, incondicionalmente y hasta el final de sus días. Resulta emocionante como tras años separados y sin verse y rechazado por ella y casado desde hace años con otra mujer, Kokoschka todavía le hace llegar una carta de amor eterno a una Alma de más de setenta años. En el libro incluso se llega a insinuar que Alma mata literalmente de amor a su marido, Mahler.

Y pese a toda esa dominación de Alma a los hombres de su vida, ellos siempre le piden en sus cartas la abnegación del yo, su negación como mujer, la renuncia absoluta a ella misma para estar a su lado. En sus cartas, ellos les muestran su deseo de “ser cuidados por ella”. Al final la mujer brillante, la compositora, es deseada por su papel de cuidadora y salvadora.

Uno de los aspectos que más me ha chocado de lo leído es como una sociedad que una se le antoja conservadora y moralista consentía una vida que en aquel momento debía ser propia de conductas libertinas para una mujer de alta sociedad vienesa: tener amantes, pasar temporadas y viajes con hombres que no eran sus  maridos, convivir con hombres sin estar casada, tener hijos sin saber quién es el padre. También ha sido revelador la aparente facilidad con la que el libro describe cómo Alma tuvo dos abortos provocados porque no quería tener más hijos del que entonces era su amante. Sorprende como las mujeres de aquella época, pudientes imagino y las que no pues buscarían otras formas, se las ingeniaban para administrar su control de natalidad. De hecho, toda la entrega que Alma muestra con los hombres de su vida no la muestra en absoluto por sus hijos.

El libro nos muestra una Alma tremendamente contradictoria. Pese a ser una mujer inteligente y talentosa, de pronto, tiene actitudes y comportamientos frívolos, infantiles y caprichosos. El colmo de sus contradicciones es su gran desprecio manifiesto y expresado por la raza judía, pese a casarse con dos judios (Mahler y Werfel)

“Alma Mahler, el arte de ser amada” también resulta interesante al margen de por la biografía de esta mujer fascinante, porque el retrato que hace del ambiente cultural de la Viena de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando parece que la sociedad acomodada de Viena se obsesiona con el arte y la cultura, tal vez como válvula de escape para apartar la vista de los problemas que se sucedían a su alrededor.

La vida de Alma tiene lugar en un periodo históricamente intenso y convulso. La desmembración del Imperio Austrohúngaro, el despertar del psicoanálisis, la primera Guerra Mundial, la revolución marxista en Austria, la anexión de Austria a Alemania, el nazismo, la Segunda Guerra Mundial, la huida.

Sobre la huída de Alma y su marido (Werfel) de Europa desde Francia y a través de España me ha resultado muy curioso porque esta huída esta reflejada en una película que descubrí hace unos meses haciendo zapping. Protagonizada por William Hurt y Julia Ormond, Varian’s War (2001) explica la historia de un americano que crea una ruta a través de los Pirineos para ayudar a escapar a artistas europeos atrapados en la Europa dominada por los nazis.

Curiosamente también del 2001 es Bride of the Wind, la película que retrata la vida de Alma Mahler.

La biografía de Alma Mahler está escrita por François Giroud, una de las figuras más reconocidas del periodismo francés, gran defensora de la condición de la mujer.

Información sobre Alma Mahler

dimecres, 4 d’abril del 2012

Las Olvidadas, de Ángeles Caso

Cuando se repasa la historia del arte universal aparecen siempre los nombres de grandes artistas. Siempre nombres masculinos. Nunca de mujeres. ¿Acaso no existieron pintoras, músicas, escritoras, escultoras, grabadoras? Ante esta pregunta suelen aducirse dos explicaciones. Sí que las hubo pero no tuvieron el suficiente nivel como para aparecer en el Olimpo del arte. O no las hubo porque en siglos anteriores las mujeres vivían tan recluidas y limitadas por los hombres que no les dejaron ningún espacio a la creatividad y el arte. Aunque ésta última afirmación se aproxime a la realidad, la verdad es que pese a esa reclusión y limitaciones, sí que existieron. Y algunas con una categoría artística de primer nivel. Mujeres cuya creatividad fue más grande que sus cadenas y se rebelaron contra el sistema para escribir, pintar o modelar. Sin embargo, no han pasado a los anales de la historia del arte simplemente porque sus nombres han sido borrados de la historia. Algunas ninguneadas, otras porque firmaron sus obras ocultas tras nombres de sus maridos o compañeros de taller, pero la mayoría porque sus obras han sido atribuidas a hombres, usurpándoles el mérito de su creatividad y su arte. Rescatar del olvido a todas estas mujeres creadoras que existieron y lucharon por existir en el pasado es el objetivo de Las Olvidadas, un libro de Ángeles Caso que recupera los hombres de las artistas que poblaron los tempranos siglos XII, XII, XIV, XV, XII y XVII. Una época donde ser mujer no era fácil. Y mucho menos ser mujer artista.

La escritora llega a este tema después de estudiar Historia del Arte en la Universidad y comprobar estas grandes lagunas femeninas en los libros y los planes de estudio. Se aprecia en la obra un gran esfuerzo de documentación, recopilación y confirmación para presentarnos este revelador y justo mosaico de nombres femeninos.

Las protagonistas de Las Olvidadas

Ángeles Caso va desgranando los nombres de esas creadoras agrupadas por épocas, condiciones o arte. Así, tenemos a las monjas, las escritoras de salones franceses, las pintoras de la corte, las dramaturgas contemporáneas a Lope de Vega, las novelistas, las historiadoras, las escultoras brillantes. Pero lo mejor del libro no es sólo el esfuerzo y el homenaje de presentarnos esos nombres injustamente olvidados para dárnoslos a conocer demasiados siglos después, sino también el interesante trabajo de contexto que ofrece la autora. Así, realizamos un completo repaso de la historia medieval y moderna, pero evitando los datos históricos que todos conocemos (guerras, reinados, batallas) sino la vida cotidiana de las mujeres corrientes en aquella época. Así, podemos saber cómo funcionaban las dotes en aquella época. Lo que hoy sería el equivalente a la fianza al alquilar un piso, era un seguro a la hora de entregar a una hija, cuyo dinero podía ser recuperado si el marido moría o no cumplía con sus obligaciones. El dinero, evidentemente, regresaba al padre, nunca a la esposa viuda o despechada. También era necesaria una dote para entrar en un convento, así que se evitaba que éstos se llenasen de muchachas de clases populares cuyas familiares preferían recluirlas tras los muros de la religión que una vida de trabajo y hambre fuera del convento. Pero claro, en una época en que todas las familias eran numerosas porque no existía la idea de planificación familiar, incluso las familias más acomodadas se quedaban sin dote para boda ni para convento para las hijas más pequeñas.

La autora también revela situaciones poco conocidas como el hecho que hubo una época en que hombres y mujeres tenían semejantes papeles en los conventos que podían ser mixtos, y donde las mujeres llegaban incluso a hacer misa. En este contexto, Caso nos presenta la historia de Hildegarde de Bingen, abadesa del siglo XII que fue una brillante intelectual y mujer de ciencia de la época, que nos ha dejado 70 composiciones musicales, escritos religiosos, tratados de medicina y ciencias naturales. Ha sido un placer conocer la historia de esta gran mujer que descubrí gracias a la canción de Claire Pelletier. Y si a Hidelgarde ya la conocía, la que ha sido un auténtico descubrimiento ha sido Cristina de Pisan, una auténtica feminista de la época que defendió el papel de las mujeres en la sociedad más allá del cuidado de los hijos y el hogar. Un papel en la vida pública y una vida con mayor independencia y libertad. Aquí, Ángeles Caso nos ilustra sobre cuál era el papel de la mujer en la sociedad, cuáles eran sus tareas encomendadas y las no permitidas. Hilanderas, costureras, lavanderas, criadas, era los oficios permitidos a las mujeres. Y ya en este momento cobrando la mitad del salario que los hombres por las mismas tareas. Injusticia en la que se ha avanzado un poco en 8 siglos, pero no se ha acabado de solventar. Por supuesto, debe haber temas más prioritarios para los hombres que son los que han decidido hasta ahora. En este capítulo, Caso nos habla también de la esclavitud que en el caso de la mujer llegaba a considerarse que un hombre que se acostaba con su esclava no cometía infidelidad porque no se consideraba ni siquiera una mujer, un ser humano. Son estas algunas de las reinvocaciones de Cristina de Pisan a mediados del siglo XIV. Aunque su creatividad empezó mucho antes con poemas de amor y de dolor recogidos en un libro titulado “Cien baladas” o El libro de la Rosa, que se convirtieron en best-seller de la época, libros autobiográficos  y sobre todo escritora de política, historia y moral. Aunque su libro más famoso es el Libro de la Ciudad de las damas. Pisan además fue la inciadora de lo que se denomina “querella de las damas”, una polémica entre hombres y mujeres que se desarrolló a través de los siglos donde se discute si las mujeres están igual de capacitadas que los hombres, polémica que desgraciadamente sigue viva siglos más tarde.

Excomulgadas, condenadas, quemadas en la hoguera, encerradas por su pensamiento libre, censuradas, burladas, despreciadas, repudiadas, acusadas de prostitutas  por la sociedad de tanta misoginia, estos eran algunos de los peligros de las mujeres que en la historia optaron por el conocimiento y la creatividad. Al optar no el conocimiento además se negaban al matrimonio y al amor, y escogían una vida dura y mísera, puesto que las mujeres no podían cobrar por sus obras (cuadros, esculturas) bajo peligro de ser consideradas prostitutas por “venderse por dinero”.

Grandes mujeres de la creación y la lucha por los derechos de la mujer

He conocido además el caso de Teresa de Cartagena que ya en 1425 denunciaba la doble discriminación de ser mujer y sufrir discapacidad, puesto que se quedó sorda de una enfermedad en la adolescencia.

Otra de las grandes protagonistas del libro que merece un capítulo entero es Sofonisba Anguissola, una pintora brillante que fue pupila alabada de Miguel Ángel y fue pintora de la familia real de Felipe II. La mayoría de estas obras han sido expuestas en museos de todo el mundo pero atribuidas a pintores como Tiziano, Antonio Moro, Alonso Sánchez Coello o Juan Pantoja de la Cruz. Yo misma he visto algunos de estos cuadros en el museo del Prado pero hasta hace poco bajo el nombre de un hombre.

El siglo de Oro fue un gran siglo para el arte, pero también para el femenino. Las Olvidadas explica como en esta época, las restricciones contra las mujeres se vuelven todavía más férreas llegando a realizar normas y leyes que limitaban la vestimenta y los movimientos de las féminas. Una sociedad muy misógina reflejado en algunos de los grandes nombres de su literatura como Quevedo, Góngora, Lope de Vega o Calderon de la Barca. Casi todos ellos afilaron su pluma contra las mujeres creadoras de la época como María de Zayas que escribió novelas ejemplares donde denuncia como las mujeres son víctimas de los engaños y abusos de los hombres. Una figura paralela pero en Inglaterra la encontramos en Aphra Behn que escribió poemas, obras de teatro, novelas como Oroonoko que está consideraba la primera novela antiesclavista de la historia. En la misma época, las mujeres francesas gozaban de mayores libertades que las españolas y mayor espacio para la creatividad como sería el ejemplo de los salones donde se discutía sobre arte, política o sociedad. En esa época surgieron diversas escritoras francesas que fueron ridiculizadas por sus compañeros contemporáneos como repelentes y cursis. De esta época es La princesa de Clèves, considerada una de las más hermosas novelas francesas por Madame La Fayette.

El último capítulo está dedicado a dos grandes artistas rebeldes del barroco. Luisa Roldan que fue escultora, escultora de cámara de Carlos II y Felipe V, y la gran pintora Artemisia Gentileschi. Las dos se rebelaron contra sus padres y la sociedad que las rodeaba para vivir su arte por su cuenta y su vida en libertad. Artemisia fue una pintura de carácter con una pintura oscura, dura, agresiva, apasionada. Sin embargo, sus cuadros han sido atribuidos a su padre, a Caravaggio y a otros pintores de la época.









Nota: gracias a mi amiga y compañera Sandra por abrirme la puerta a conocer todos esos nombres desconocidos para mí  hasta ahora.

diumenge, 20 de novembre del 2011

Mi selección personal de libros de mujeres para mujeres

Me gusta regalar libros. Especialmente a mis amigas, que suelen tener sensibilidades parecidas as las mías. Es fantástico poder regalar a alguien a quién quieres un pedacito de placer. Y al mismo tiempo, es poder compartir una parte de tu universo personal. Y es que al final podemos tener vidas distantes pero nos acaban uniendo tener valores semejantes, intereses parecidos, haber tenido las mismas influencias musicales, literarias o cinematográficas.

A menudo alguna amiga me pregunta qué leer o qué regalar a otra amiga. Esta es mi lista de los libros que más he regalado y recomendado a otras mujeres, porque a mí me han dejado huella, porque reflejan el universo femenino, muestran la importancia de los lazos entre mujeres, de la intimidad emocional entre mujeres, porque te hacen sentir orgullosa de tu condición de mujer. Y porque son buenos libros, entretenidos, interesantes y bien escritos. Están en orden cronológico en el que los descubrí.

- Tomates verdes fritos de Flagg Fannie. Fue una novela que mis amigas y yo releímos muchas veces en la adolescencia, llegando a crear códigos y complicidades entre nosotras. Explica dos historias de amistad, amor, apoyo mutuo entre mujeres muy dispares. Por un lado, una anciana que vive en una residencia y sólo recibe las visitas de una señora de mediana edad con baja autoestima y un marido déspota. Por otro lado, la amistad entre dos jóvenes en la época de la Gran Depresión en Estados Unidos. Una es un alma libre y rebelde. La otra, una mujer tradicional maltratada por su marido. Es un libro emotivo pero también muy divertido. También tiene su versión cinematográfica, con guión de la propia Flagg.


- Nubosidad variable, de Carmen Martín Gaite. Unos años después, en la Universidad, descubrí esta joya de una escritora que ya sería siempre de mis favoritas. A través de las cartas entre dos mujeres adultas que recuperan la amistad de la infancia y la juventud que perdieron a causa de un hombre.

- Atlas de Geografía Humana.Seguramente no es el libro de Almudena Grandes que más me haya influido puesto que Malena es un nombre de tango me causó una fuerte impresión durante años. Y El corazón helado es posiblemente uno de los mejores libros que he leído en los últimos años. Sin embargo, guardo un gran recuerdo de Atlas de Geografía Humana por la escritora logra recrear con tanto realismo y emoción cuatro personajes femeninos tan distintos, pero con los que te identificas. Las cuatro tienen algo de ti, o algo de tus amigas, o algo de todas las mujeres que conoces. Se trata de cuatro amigas que trabajan en una editorial y están realizando juntas un coleccionable sobre Geografía Humana. Entre las 4 mujeres, la que más me emociona es la historia de la jefa, Fran, la mujer idealista y fuerte. De hecho, “a veces las cosas cambian”, es la frase estrella del libro que guardé en mi mochila de creencias. La versión cinematográfica es entrenida, pero se queda en la superficie de la profundidad del libro.



- El clan del oso cavernario de Jean M. Auel es un libro fascinante y original. Situado en la prehistoria, explica la vida de una pequeña Cromañón de 5 años cuya tribu queda destruida y es adoptada por otra tribu, mucho menos evolucionada que la suya. La niña es considerada de “los otros” y será maltratada y discriminada por rebelarse contra las reglas y las tradiciones de la tribu. No sólo es un libro sobre mujeres, también sobre la diferencia, la sensación de ser distinto a los demás, a que te consideren menos capacitado o te discrimen por ser diferente. Se realizó una versión cinematográfica sobre la que no puedo opinar.

- La voz dormida de Dulce Chacón es también uno de los libros que más he regalado. Narra la dura experiencia de unas mujeres presas en la cárcel de las Ventas después de la Guerra Civil. La ayuda mutua entre ellas, y el apoyo de otras mujeres que están en libertad, es emocionante. Además, está basado en un gran trabajo de documentación de la escritora. Recientemente se ha estrenado la versión cinematográfica de Benito Zambrano que no ha recibido muy buenas críticas por no estar a la altura del libro, pero que no puedo juzgar porque no he visto.

- Historia del rey transparente de Rosa Montero. Una novela original y apasionante ambientada en una época, que como El clan del oso cavernario está poco tratada en la literatura, los siglos XII y XIII Europa. Una época convulsa y determinante para la historia vivida desde el punto de vista de una adolescente, Leola, luchadora, inconformista, inteligente, comprometida. Cualidades poco valoradas para una mujer en esa época. Una mujer que tiene que espabilarse para sobrevivir sola en un mundo de hombres en un periodo de guerras.

- El tren de las mujeres de Anita Nair. Aunque de todos los libros de esta lista es el que menos huella me ha causado, lo quiero recomendar porque es un libro positivo, optimista, luminoso. Explica la historia de diversas mujeres indias que coinciden en un mismo vagón en un largo viaje en tren en la India. En el trascurso de ese viaje se harán confidencias, se sincerarán, abrirán su corazón como nunca lo habían hecho. Y encontraran consuelo, ánimos y confort en las palabras y las historias de las otras mujeres. Pese a que algunas de las historias son difíciles, no tiene la dureza o la tristeza de otros pasajes como Mil soles espléndidos o La voz dormida, con lo que la resulta es más fácil y menos dura. Pero también menos profunda.

- Mil soles espléndidos fue mi descubrimiento del año pasado. Y desde entonces no he dejado de regalarlo y recomendarlo. Me causó una profunda impresión, una inquietud muy grande. Y curiosamente es el único de esta lista escrito por un hombre. Khaled Hosseini, el autor de Cometas en el cielo. Si ésta novela se centraba en la intensidad de relaciones de amistad forjadas en la infancia y explicaba la historia reciente de Afganistán a través de dos niños, Mil soles espléndidos narra la dolorosa y desgarrada amistad de dos mujeres en los últimos treinta años en Afganistán. Una amistad y un amor que están por encima de todo, cuando sólo se tienen la una a la otra en el mundo. Con algunas amigas hemos comentado alguna vez que parece increíble que un hombre haya sabido retratar con tanta sensibilidad el alma de estas dos mujeres. Es un libro apasionante, que no puedes dejar de leer, emocionante, intenso, pero también muy duro, no apto para las que no quieran sufrir con la literatura. He descubierto un trailer de una película basada en el libro que no creo recordar que se haya estrenado en España.