divendres, 19 d’agost del 2011

Austeridad, responsabilidad y cordura, rasgos que admiro de Noruega


Además de por su naturaleza espectacular, envidio a los noruegos por una serie de cualidades que forman parte de su manera de pensar y actuar como personas y como país.

Una de las cosas que más te sorprende es la cantidad de parejas jóvenes que encuentras con un mínimo de tres hijos. ¿Parejas jóvenes con tres hijos? En España se trataría de un fenómeno insólito. Claro, una de las explicaciones se encuentra en las condiciones de vida de los Noruegos y en su extraordinario Estado del Bienestar que facilita la conciliación de la vida familiar y laboral. Todas mis amigas madres trabajadoras ponen los ojos en blanco cuando les explico que las noruegas tienen dos años de baja por maternidad. Este sería sólo un ejemplo de las amplias condiciones sociales con las que cuentan. Ahora bien… estas condiciones no salen de la nada. Para tener prestaciones, el Estado necesita tener dinero. Así pues a la gente no le hace tanta gracia cuando explicas que el Estado se queda el 50% del sueldo de los noruegos.

En España nos gustaría tanto disponer de las prestaciones sociales que tienen ellos, pero no queremos ni oír hablar de pagar más impuestos. No sé de dónde nos pensamos que sale el dinero para pagar esas prestaciones. Me gustaría ver quién es el partido político que se atreve a hacer una campaña electoral prometiendo que subirá los impuestos. Sería su aniquilación segura. Porque aquí preferimos conseguir votos prometiendo menos impuestos, es decir, menos prestaciones, menos servicios, menos equipamientos. A veces, creo que cada uno tiene el país que se merece.

Y es que Noruega también ha sido uno de los países menos afectados por la crisis y que mejor se está recuperando. Y no es casualidad. Han hecho una gestión responsable y prudente de sus recursos. El Estado pero también la población.


Empezando por el Estado. En los años sesenta se descubrió que Noruega era rica en petróleo. Además por la orografía del terreno y por la cantidad de ríos, lagos, fiordos y cascadas existentes también tienen una potente industria hidroeléctrica. Sin embargo, en vez de ponerse a explotar a destajo los pozos de petróleo, y conscientes que era un recurso escaso y con un final, hicieron una explotación responsable y prudente. Por eso, es poco conocida Noruega como una potencia petrolífera, porque no extrae de manera masiva. Extrae poco a poco, lo que necesita. Y es más. Un porcentaje elevado de lo que gana con el petróleo, el Estado lo invierte en políticas sociales. Y aquí no acaba la gestión responsable de su riqueza natural: el 10% de lo que gana con el petróleo, el Estado lo guarda, lo ahorra… para cuando vengan las vacas flacas. Conociendo la construcción salvaje, la explotación descontrolada que en España hacemos de nuestros recursos naturales… estoy segura que ya habríamos secado los pozos hace tiempo. Como diría la sabiduría popular, eso es pan para hoy y hambre para mañana. Aquí muchos han preferido invertir todo su dinero en comprar fruta a granel para darse un hartón hoy, sin pensar que mañana se echaría a perder y no tendrían nada para comer. Aquí hemos preferido llenarnos los bolsillos hoy con la construcción, en vez de invertir en crear riqueza para el país.

De la misma manera prudente, con cordura, pensando en las generaciones futuras y no sólo en la riqueza del presente, que actúa el Estado lo hace también la población. No sé si es influencia de su mentalidad luterana, pero la austeridad y la discreción caracterizan a los noruegos. Disponen de coches resistentes y de calidad pero por la necesidad que impera en un país que está bajo la nieve la mitad del año y con unas carreteras que dejan mucho que desear. Pero son coches seguros, resistentes y confortables, que tienen hace año y que van reparando y arreglando cuando se estropean. Igual que la ropa. Ropa cómoda, resistente, de calidad, que les dura mucho tiempo y que amortizan durante años. Los mismos adjetivos podríamos utilizar para sus casas funcionales, discretas, cómodas, que resguarden del frío y donde pasar horas en las noches de sol del duro invierno.

En su mentalidad no tiene lugar la ostentación, la suntuosidad, el lujo, el aparentar. Así han sido educado, y así han vivido. Nunca por encima de sus posibilidades, sino con lo que necesitaban. Al contrario que en otras latitudes, donde la población compite por ser el que más tiene: la casa más grande, la ropa de marca más cara, por cambiar de coche, de móvil, de moto cada dos por tres. La ostentación, el aparentar son deporte nacional.

Estoy segura que esa mentalidad austera y responsable ha salvado a los noruegos de la crisis, y nos ha atrapado a nosotros en el barro.


dissabte, 13 d’agost del 2011

La frustrada invasión de la Vall d'Aran, un espisodio descubierto gracias a Almudena Grandes

Además de disfrutar del placer de su talento literario, leer las últimas novelas de Almudena Grandes me están descubriendo fragmentos desconocidos para mí de la historia reciente de España.

Aunque tengo que confesar me atrapó mucho más su novela anterior (El corazón helado), he leído “Inés y la alegría” con mucha emoción e interés. Y en ocasiones indignación y rabia.

Rabia por el pasado del que nos privaron que posiblemente nos habría situado hoy en un presente mejor. Aunque 30 años de democracia y de progresismo nos otorguen hoy cierta estabilidad para afrontar la crisis y sus daños colaterales (como recorte de los derechos y del Estado del Bienestar), nuestra fortaleza frente a estos envites sería mucho mejor si en vez de 30 lleváramos 80 años. Al menos tendríamos mucho más camino recorrido a la hora de recortar y no supondría tanto retroceso.

Gracias al la novela, me he dado cuenta como en los años treinta los partidos fascistas ascienden al poder en diversos países europeos (Alemania, Portugal, Italia, España) pero sólo España se rebela. El resto permiten ese ascenso con la cabeza baja. España es el primer y único país en Europa que se rebela contra un avance que el resto de países tanto temían. Leyendo la novela me indigno tantos años después contra la traición de los países democráticos (Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Noruega) que no apoyan al Gobierno legítimo de España, y que entregan al país en manos de los fascistas que sí reciben apoyo de Italia y Alemania. A cambio, miles de españoles que pese a haber sido abandonados y traicionados por “sus amigos” olvidan el desagravio y les ayudan en su propia Guerra. La novela habla de la AGE ( Agrupación de Guerrilleros Españoles) que voluntariamente se integraron en la resistencia francesa en la Segunda Guerra Mundial. Dieron su vida por luchar contra el fascismo pero apoyando a aquellos que los habían traicionado. Y con la esperanza de que una vez acabado el conflicto, estos países continuarían con su tarea y acabarían con el Régimen de Franco que sin embargo toleraron, consintieron, aceptaron y finalmente apoyaron. ¡Qué decepción para toda aquella gente! ¡Qué desolación debieron sentir!

“Inés y la alegría” habla de esos voluntarios valientes, orgullosos y luchadores en el Sur de Francia pero sobre todo de un acontecimiento totalmente desconocido para la mayoría de la población y que sin embargo pudo haber cambiado el signo de la Historia: La invasión de la Vall d’Aran.

En 1944, una vez que es evidente la cercana victoria aliada contra Alemanía, se cree ingenuamente que ha llegado el momento de España, que es la siguiente en la lista de países que serán liberados de las garras del fascismo. Creyendo que tendrán el apoyo de los Aliados, unos 4.000 y 7.000 soldados españoles que están luchando en la Resistencia francesa se presentan voluntarios para formar parte de la operación. Organizado por el Partido Comunista en Francia y en España, la Operación Reconquista de España tenía como objetivo es invadir España entrando a través de la Vall d’Arán. Y una vez allí establecer un gobierno provisional presidido por Negrín y luchar para recuperar el país. Una idea fantástica que pudo haber salido bien, pero nuevamente fueron traicionados. Como en 1936. Con este convencimiento entraron los primeros destacamentos en octubre de 1944, esperando encontrar al apoyo y el entusiasmo de los pueblos que iban liberando que se irían sumando a su ejército. No fue así. Encontraron miedo, pavor, desconfianza, traición. Incluso cuando liberaran a hombres que estaban encarcelados por haber luchado en el ejercito republicano, en vez de unirse a ellos, salen huyendo. España ya no es la misma que en 1936. El pueblo lleva 5 años de humillaciones, terror y muerte por parte de los vencedores. Ese es el primer factor de la derrota de la liberación de España. El segundo es que nunca reciben apoyo de los Aliados, ni siquiera de la dirección del Partido Comunista que les pide que se retiren.

Y es que la novela de Almundena Grandes también permite conocer los entresijos del Partido Comunista español. Las miserias y las conspiraciones de la dirección y la grandeza de las personas humildes que tienen fe en sus valores.

Y como curiosidad, “Inés y la alegría” también me ha desvelado la figura del padre de Franco, que un hombre liberal, mujeriego, progresista, moderno, y así mismo de uno de sus hermanos que fue un radical de izquierdas en la época de la República (incluso
obtuvo un acta de diputado por Esquerra Repúblicana de Catalunya), pero luego acabó combatiendo en el bando golpista. El padre de Franco, Nicolás Franco y Salgado-Araújo, que había abandonado a su madre por otra mujer con la que convivió muchos años, incluso es posible que tuviera una hija y con la que se casó públicamente en una gran fiesta. La autora llega a insinuar que una explicación a la obsesión de Franco por la pureza, la castidad y las normas puede tener su origen en un rebote contra el carácter libre y abierto de su padre y la “ofensa” contra su madre.


Como explica al final del libro, Almudena Grandes pretende explicar mediante historias cotidianas de personajes de ficción diversos acontecimientos trascendentales pero desconocidos de la historia reciente de España, inspirándose en los Episodios Nacionales de Pérez Galdós, que según la escritora fueron una auténtica revelación en su adolescencia. Resulta curioso también como en el mismo texto confiesa que había pensado utilizar la expresión “Episodios Nacionales” como homenaje a Galdós pero que el adjetivo nacional quedó desvirtuado tras el abuso que se hizo de él durante el Franquismo.

dimarts, 9 d’agost del 2011

Mi Estambul particular


Como es sobradamente conocida entre mis amistades mi pasión por Estambul, así como la afición reincidente de escaparme a la ciudad cuando tengo la oportunidad e incluso algunos saben que gané un premio por una guía de viajes que escribí sobre Turquía, es muy frecuente que mis conocidos que vistan por primera vez Constantinopla me pidan que les recomiende mis sitios favoritos.


Sin duda, si es la primera vez que se visita Estambul y se dispone de pocos días hay lugares imprescindibles que se encontraran en la lista básica de cualquier guía de viajes. Santa Sofía, la Mezquita Azul, el Gran Bazar + el Bazar de las Especias ocupan las tres primeras posiciones en el ránking. De hecho, son lugares tan imprescindibles que yo las he seguido visitando todas las siguientes veces que he acudido a Estambul. A continuación, como otros puntos básicos para una primera visita se encontraría el típico paseo por el Bósforo (que puede hacerse en un barco turístico pagando unos 10 o 12 euros o en un barco de transporte público de línea que sale desde el puerto de Uskudar en Asia y que hace el mismo recorrido pero realizando paradas), la Mezquita de Soleiman el Magnífico, subir a la torre de Gálata y llegar hasta el inicio del tranvía y recorrer la calle comercial Istikal hasta la plaza de Taksim. Finalmente, también sería importante visitar en una primera estancia en Estambul (pero yo ya no repetiría) Las Cisternas, el Palacio de Topkapi (hay que preveer una mañana o una tarde debido a la cola que suele formarse para entrar al Harem), el decepcionante Hipódromo (pero fácilmente visitable puesto que está junto a la Mezquita Azul) y la Iglesia de San Salvador de Chora. Si se tienen más días también puede invertirse en hacer cola para entrar al Palacio del Dolmabaçhe con visitas guiadas en inglés.

Hasta aquí la información turística básica sobre Estambul que todo el mundo encontrará fácilmente, y que puede ampliarse en un artículo que escribí hace un par de años.

Yo adoro ese Estambul, es el que me encandiló la primera vez. Pero son otros los rincones que me hicieron pasar de un amor a primera vista, apasionado pero pasajero, a un amor consolidado, fiel y entregado.


• De todas las mezquitas que recortan con sus minaretes el cielo encarnado de Estambul, yo prefiero una de las más pequeñas y discretas. La de Rustem Pasa Camï. A pesar de su céntrica ubitación, está a pocos metros del puerto y del bazar de las Especias, no es muy visitada porque para llegar a ella hay que encontrar el callejón adecuado. Curiosamente, nunca recuerdo el camino exacto. Me adentro por las callejuelas, intuyo el túnel preciso, apuesto por unas escaleras escondidas .. y al final de la oscuridad cuando ya estás segura de que has errado el camino… aparece. Pequeña, escondida entre las casas y los callejones, elevada sobre las casas pero sin que nadie pueda intuirla desde la calle. La recompensa se encuentra dentro con un intenso mar de azulejos azules.
• Otra de mis mezquitas favoritas es la Eyup. Y nuevamente implica tener que pasar una aventura porque no es tan accesible como las demás. Eyup es un barrio a las afueras de Estambul, bastante religioso y conservador (por eso no es el lugar ideal para vestir el escote y la falda más provocadores). Para llegar hay que coger un autobús que sale del puerto de Eminonu o de la estación de autobuses cercana a la Universidad, o un barco que cruza el Cuerno de Oro. Esta mezquita es uno de los lugares más importantes de peregrinaje del Islam puesto que está enterrado Eyup, el compañero de armas de Mahoma. Como tal, hay que ser muy discreto y respetuoso en este lugar. Desde el interior de la mezquita, a la preciosa fuente del patio y sobre todo en la sala donde está enterrado Eyup y muchas personas rezan y piden favores o la sanación de personas enfermas. La sala es extremadamente pequeña y concurrida pero es muy impresionante la devoción de los asistentes. Para continuar con la jornada de contemplación, la mezquita está rodeada de decenas de cementerios que suben hasta la ladera. Cementerios donde cada tumba nos cuenta una historia de la persona que está enterrada allí. Para recuperar el ánimo después de tanta intensidad, hay que caminar unos metros hasta el teleférico que lleva al mirador de Pièrre Loti.

Y allí, tomarse un té en la terraza del bar, visitar la tienda-museo dedicada al intelectual francés enamorado de Estambul, y disfrutar de las impresionantes vistas sobre el Cuerno de Oro.


Cruzar el puente de Gálata al atardecer y ver los pescadores en el puente. Es mi lugar preferido del mundo, como confesé una vez.
• Y más tarde cenar un bocadillo de pescado al lado de uno de los barcos que están junto al puente de Gálata. Rodeado de familias turcas, te sientas en unos taburetes y te sirven un bocadillo de pescado recién cogido allí mismo.
• Otro atardecer recomendable es coger un barco hasta Uskudar que está en la orilla asiática, al otro lado del Bósforo.

Y siguiendo siempre a la derecha por la orilla del estrecho llegar al Paseo Marítimo y sentarse en los cojines que hay dispuestos en el suelo para relajarse, tomarse un té, y mirar la puesta de sol recortándose sobre los minaretes.
• Al salir del Gran Bazar elegir una calle al azar y desplazarse en el sentido de la gente, sin dirección, sin rumbo. Deambular por el entramado de calles y descubrir las tiendas más inverosímiles especializadas en objetos concretos: tiendas de encaje, tiendas de ollas, tiendas de plantillas de zapatos, tiendas de cubiertos, tiendas de flecos, … Siempre tienes la sensación de haberte perdido en el laberinto de olores, gente, colores… pero inexplicablemente acabas llegando al puerto.
• Cuando los conocidos me piden que les recomiende lugares donde comer y cenar, no puedo situar un lugar concreto. Prefiero improvisar y comer por la calle, en puestos callejeros, comprarle fruta a un anciano que lleva horas con su carrito en una esquina, beberme un zumo de granada en un puesto ambulante, comerme el mejor bocadillo de hamburguesa casera que hace un señor junto al puerto, cerca del Dolmabaçhe, sentarme en un taburete en la calle y comer dos pizzas turcas, tomar un té y fumar en un cementerio por la noche o en una terraza semiescondida que hay bajando unas escaleras junto a la mezquita de Soleimán.
. Y para comprar una alfombra, o para conocer a una gente estupenda, lo mejor es pasarse por El Rincon de Fehmi donde nuestro primo Ziya o cualquiera de sus primos nos recibirá siempre acogedor con una sonrisa en los labios y un abrazo de bienvenida

dilluns, 25 de juliol del 2011

Entrevista sobre la imagen y reputación de U2 en Vértigo Radio

La semana pasada me hicieron una entrevista en directo en el programa Vértigo Radio sobre la imagen y la reputación de U2 con motivo de mi proyecto de final de máster de Relaciones Públicas y Gabinetes de Comunicación que he estado realizando en la UAB. Vértigo Radio es un programa semanal que se emite los miércoles por la tarde dedicado en exclusiva a actualidad sobre U2. Los responsables del programa estaban interesados en que explicara a la audiencia el contenido de mi trabajo así como las principales conclusiones. Fue una conversación muy amena y agradable. Podéis escuchar la entrevista en el siguiente enlace a partir del minuto 34.

http://www.ivoox.com/vertigo-radio-6-0-programa-38-20-07-11-audios-mp3_rf_741335_1.html

divendres, 8 de juliol del 2011

El mito de la lista más votada

En los primeros días después de las últimas elecciones a casi todos los políticos se les llenaba la boca de tanto defender la bandera de “gobernará la lista más votada”, como si eso fuera una prueba irrefutable de sus valores democrático y su honestidad política. Sinceramente, me parece que no tienen ningún sentido convertir en sinónimo democracia la idea de que gobierne la lista más votada. Y se está abusando de este concepto y creando confusión entre la población, que están empezando a considerar que lo contrario es negativo. Cuando que no gobierne la lista más votada es legal, es democrático y además me parece ético. E incluso si se produce de vez en cuando, es saludable para un sistema democrático.

Legal: ¿Qué alguien me explique por qué es obligatorio que gobierne la lista más votada? Precisamente el hecho de que no gobierne la lista más votada forma parte de las reglas de juego que se pactaron en el sistema político y democrático español hace muchos años. No tenemos una democracia presidencialista (o directa) como tienen otros países como Francia o Estados Unidos. En estos citados sistemas políticos, se elige directamente al presidente e incluso se realiza una segunda vuelta para que la población elija entre las dos listas más votadas, y la que gana gobierna. Sin matices, sin negociar, sin diálogo. Pero en España, así como en la mayoría de países europeos, hemos elegido tener una democracia parlamentaria donde los ciudadanos eligen a los representantes que finalmente elegirán a quién gobierne. Por lo tanto, en nuestro sistema democrático no gobierna quién gana las elecciones sino quién consigue más votos de los representantes en la cámara correspondiente. Por lo tanto, es legal que gobierne una lista que no ha sido la más votada.

Democrático: si se juntan dos partidos políticos que tiene cada uno por su parte el 30% de los votos, frente a uno que ha obtenido el 40% de los votos, y que sería el partido conocido como “la lista más votada”. Se supone que el gobierno de un país, ciudad, provincia es quién representa a la mayoría del pueblo. Pues ¿quién representa más mayoría el 40% de la lista más votada o el 60% del gobierno formado por las otras dos?

Ético: la democracia se basa en los pactos, en llegar a acuerdos, en negociar. Dos partidos (o tres) que son capaces de llegar a un consenso para gobernar se merecen todo mi respeto democrático. Además a mí me inspira mucha más garantía democrática que en vez de imponer las decisiones por decreto (como las mayorías absolutas), se tengan que dialogar, discutir, analizar, pactar y refrendar por formaciones de diversa orientación política.

Eso no quiere decir que sea mejor ni peor, ni que funcione una opción u otra. Pero que basta ya de reivindicar un derecho que no existe y de censurar una práctica perfectamente ética, legal y democrática.

Y si no nos gusta el sistema electoral o democrático español, pues cambiémoslo. A mí tampoco me gusta que mi voto en Barcelona valga menos que el un ciudadano de Lleida. O que IU con más votos que el PNV tenga muchos menos diputados.

dilluns, 4 de juliol del 2011

Conversa d’avui sobre els indignats

Aquest migdia he dinat amb dos companys, que a priori poden semblar dos persones progresistas (un ecologista i un responsable d’entitat juvenil), que estaven completamente en contra del moviment dels indignats. Tot i que és molt fàcil estar en contra d’una cosa amb la distància i sense conèixer per dins el moviment. Aquests eren els seus arguments


“Si potser tenen raó en algunes coses però que entrin en el sistema que per això s’han creat unes regles del joc i per això estan els representants polítics. És molt difícil fer una revolució, canviar el sistema sense moure’s dels límits establerts, sense fer soroll. És com tenir una disputa en veu baixa. “Acampar a plaça Catalunya és ilegal” deient per justificar la violència de la càrrega dels Mossos i defenent que “els Mossos tenen dret a exercir la violència” i si un Mosso et diu que t’aixequis ho has de fer. Sempre? Sota qualsevol argument? Amb qualsevol excusa? Fins i tot quan sóc consciente que estan abusant del seu poder? Amb una defensa d’un Estat gairebé policial.

És difícil canviar un sistema caduc i rovellat sense moure’ns els ciments, i això no es pot fer sense molestar el poder polític i econòmic que està tranquil•lament assegut al seu sofà. “És que molestaven als veïns, a la gent que volia passejar per la plaça, als comerciants”. Deixant de banda qui són els “indefensos” comerciants que hi ha pl. Catalunya (El Corte Inglés, Caja Madrid, Inditex, Telefónica, FNAC, …). Cap d’aquests poders s’ha sentit molest per totes les persones que les empreses han enviat a l’atur mentre es repartien beneficis, ningú no s’ha sentit molest per les famílies que els bancs posen al carrer al cada dia perquè no poden pagar uns prèstecs que ells mateixos van avalar com a sostenibles. Això no ha molestat a ningú, que la gent es reuneixi i protesti sí. Feu la revolució però sense fer massa soroll, que molesta.


“Però era necessari acampar, podien haver anat i tornar cada dia a la plaça”. Era el seu altre argument. Acampar els ha donat visibilitat, ha posat el focus sobre ells, ha fet que cridessin l’atenció. Si no fas coses provocadores no aconsegueixes cridar l’atenció de l’opinió pública, i sinó que li diguin a Greenpeace. Com em comenta una companya, la seva sogra va quedar mes a una protesta a la plaça Sant Jaume per protestar contra les pensions de 300 euros de les vídues. Van, fan la protesta i marxen a casa. No surten mai als mitjans. Si acampessin a la plaça Sant Jaume sortirien als mitjans.


“Hi ha altres canals per fer-ho”- argumentaven - Els partits polítics”, quins partits polítics? Els que estan tan beneficiats per com està muntat el sistema, com la Llei de partits, que no el canviaran mai. Els partits polítics que decideixen el destí de la ciutadania i només els vota el 30% de la població. Jo voto, jo participo en el sistema polític tal i com està muntat, però també crec que l’opinió pública té altres formes d’expressar la seva veu, d’intentar canviar les coses que no els agraden. S’han enquistat en el poder, que no oblidem emana del poble. I el poble és sobirà.

“Però des de la legalitat”, tornen a insistir com si acampar a pl. Catalunya fos terrorisme. Sovint per canviar les coses s’ha d’anar una mica més enllà del correcte, del molest, s’han de traspassar certs límits de la legalitat vigent. Si no haguessin muntat vagues quan eren il•legals, el moviment obrer no hauria aconseguit els drets que tenim ara. Si les dones sufragistas no s’haguessin encadenat a les portes dels tribunals, segurament jo avui no podria votar. És una resistència ciutadana, pacífica, però és l’única possible per pressionar el sistema.

“Però mira com són de violents els indigats al Parlament”. Això és com dir que tots els culers són violents perquè 4 animals destrocen aparadors quan guanya el Barça. Seria com dir que tots els que van a les festes de Gràcia són violents perquè els mateixos 4 animals van muntar una batalla campal fa uns anys. Seria com dir que tothom que va secundar la vaga general és violent per la violència dels què es van tancar al banc a pl. Catalunya el passat setembre. Oi que no se’ns acut fer aquestes generalitzacions i considerar violent l’avi que va cada diumenge al Camp Nou o el nen de 4 anys que porta cada dia la samarreta de Messi? Doncs és igual. Aquests que parlen potser no han anat mai a una assemblea o a la manifestació del 19 de juny. Parlen de la gent que ha anat a les assembles o a les manifestacions com si fóssin 4 anarquistes fora del sistema. Jo he vist professors d’universitat, mestres, metges, infermeres, actors, avies, mestresses de casa, guardia urbans, polítics que estan el sistema, dissenyadors amb un Goya.

Gent molt integrada en el sistema. I he vist avis amb bastó participant en les assembles explicant quan van fer la Guerra “per mantenir els drets que vosaltres teniu ara”. I la van perdre. O senyores amb el cabell blanc emocionades demanat als joves que no abandonin la lluita que ells van fer als anys 70 contra Franco. He vist adolescents tímids aixecar-se davant de 200 persones en una assemblea que havia votat majoritàriament que sí a una iniciativa per argumentar amb la cara vermella perquè ell no estava d’acord amb el què havia votat la majoria. I he vist una senyora rumanessa agafar el micro i esforçar-se per explicar en un castellà incipient que ells tenien por d’estar a les assemblees però que les “dones rumananesses” pensaven col•laborar portant menjar als acampats.


Alguns es queden amb l’anècdota negativa dels 4 bretols que sempre rebenten les manifestacions, i no veuen les meravelloses situacions que aquest moviment ha provocat. Discutir totes les coses, de buscar el conscens, d’escoltar a tothom, de respectar els torns de paurales, expressar les seves idees i argumentar-les, són algunes de les lliçons de democràcia, diàleg i tolerància que he après aquests dies al carrer.

Fotografies: Isabel Vergara i Vanessa Sánchez

dissabte, 14 de maig del 2011

No es para llevar la contraria

Pero aunque no sea lo que opine mi entorno ni sea lo aceptado públicamente, tengo que confesar que con matices pero

- Estoy de acuerdo con los tiempos obligatorios para los partidos en los informativos de medios de comunicación públicos
- Estoy en contra de las listas electorales abiertas.

De entrada, estoy de acuerdo con mis colegas periodistas que al obligarles al conceder un tiempo fijado a cada partido, las informaciones no se rigen por criterios periodísticos. Cierto. También soy consciente de los problemas que crea en las redacciones de medios públicos tener que disponer de tanto personal para seguir a todos los candidatos, dejando las otras secciones sin personal.. y sin cubrir, negando a los ciudadanos el derecho a estar informados de todos los temas de interés, no sólo de los políticos. También sé que ocasiona situaciones complicadas al tener que ir calculando el tiempo en una entrevista en directo a un candidato. Hasta aquí de acuerdo con ellos. Sin embargo, los medios públicos no sólo han de regirse por criterios periodísticos sino que no deben olvidar que ante todo son un servicio público. Creo que en este caso se debe primar el deber de servicio público por encima del criterio periodístico. Si nos ponemos en el caso de que sólo prima el interés periodístico, como es el caso de las privadas, se corre el riesgo que los partidos que no son los dos predominantes nunca tengan espacio ni oportunidad de llegar a sus electores. O si tienes a candidatos que van montando un espectáculo o dando la nota con frecuencia, generando noticias con sus palabras o actitudes como un Berlusconi… el criterio periodístico hará que se primen estas informaciones más llamativas por encima del discurso sereno y coherente de otros partidos. Y por último, tengo plena confianza en los colegas de TV3 y Catalunya Ràdio (y seguramente en muchas emisoras y televisiones locales y comarcales de este país), aunque nunca se sabe cuando se empieza a torcer la profesionalidad periodística … sin embargo no puedo decir lo mismo de otras cadenas públicas. ¿Qué harían en Telemadrid si no se obligara a respectar unas reglas durante las elecciones? ¿Quién coparía los espacios informativos? ¿Y en Canal 9? Para evitar estas situaciones es por lo que se ponen estas normas. Y sí, pagan justos por pecadores, pero lo prefiero.

Sobre las listas abiertas. Estoy convencida que las listas abiertas favorecen un sistema democrático personalista, basado en el candidato más popular y no en los programas electorales, en la ideología del partido. Las listas abiertas podrían llevar a que el candidato más simpático, elocuente o popular (¿por salir en la tele?) fuera el más votado por ser el más conocido frente a otro que tal vez es más discreto y menos popular, pero más preparado para el puesto. En una lista larga de candidatos, seguramente todo el mundo votaría al que más conoce. Y así, la carrera sería ser el candidato más conocido. Los medios para lograrlo podrían pasar por tener más dinero para invertir en campañas de comunicación. También podría llevar a hacer fichajes de candidatos por su popularidad. Ya lo hemos visto en las pasadas elecciones autonómicas con algún fichaje de una estrella porno o de una Frisi (Carmen de Mairena). En serio, qué nos alejaría de fichar a Belén Esteban para nuestro partido y convertirla en presidenta del Gobierno. Y vuelvo al símil, pero es el mejor ejemplo: Berlusconi. El showman, el candidato más simpático. Sinceramente, yo prefiero votar a un partido, a un programa, a una ideología.




Para acabar diré que aunque siempre he creído en la máxima de Voltaire que “no estoy de acuerdo contigo pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo”… creo que en democracia no todas las opciones políticas son válidas. Me indigna que la televisión pública catalana, y me consta que en otras comunidades pasa igual, ceda espacios gratuitos de propaganda electoral a partidos políticos de extrema derecha que fomentan el odio racial basando sus postulados en mentiras. Me revuelve el estomago que se utilicen los espacios públicos masivos para difundir esos mensajes contra los derechos humanos y los valores democráticos. Creo que debería de haber unos mínimos para emitir ciertos anuncios electorales que llegan a tantos miles de personas, y no todos sabrán distinguir la realidad de las mentiras